Bodegas Bentomiz: vinos frescos y elegantes de la Axarquía malagueña

Bodegas Bentomiz: vinos frescos y elegantes de la Axarquía malagueña

En las escarpadas laderas de La Axarquía malagueña, Bodegas Bentomiz ha conseguido crear vinos frescos con la personalidad propia de su tierra.

Con Mucha Gula26/05/2022

Trabajar en un viñedo con vistas al mar es un verdadero regalo. Un regalo del que Clara Verheij y su marido André Both disfrutan cada día. Sin haberlo pensado mucho, ambos acabaron creando Bodegas Bentomiz, enmarcada en el abrupto paisaje de la Axarquía de Málaga. Este particular terreno y su modelo respetuoso de producción da como resultado vinos frescos, especiales y elegantes perfectos para cualquier ocasión.

Cómo comenzó Bodegas Bentomiz

Clara recuerda con nostalgia cómo llegaron a España esta pareja de holandeses allá por el año 1995. Su intención no era crear una bodega, ni mucho menos. Ella era traductora y él arquitecto. Sin embargo, el lugar que escogieron para vivir, les cambió los planes. La casa malagueña en la que se afincaron estaba rodeada de viñedos. Viñedos muy antiguos, entre los 80 y los 100 años, con bajo rendimiento pero de altísima calidad. Algo que descubrieron era común en todos los hogares de alrededor.

Clara Verheij y André Both, la pareja holandesa que creó Bodegas BentomizClara Verheij y André Both, la pareja holandesa que creó Bodegas Bentomiz

Observaron, conversaron y aprendieron de sus vecinos en La Axarquía. Finalmente, decidieron construir su propio lagar (siguiendo el patrón tradicional y antiguo) para ponerse manos a la obra y crear vino de autoconsumo como hacían el resto de las gentes. Durante 7 años, fabricaron un vino casero, sin mucho control; sin embargo, en 2003 vieron que su vino era lo suficientemente bueno como para profesionalizarse y aplicar métodos de control.

En ese momento, Clara comenzó a tomar nota de auténticamente todos los parámetros. Estos cuadernos ahora configuran lo que ella denomina sus «biblias gordas para poder consultar todo aquello que se hace año tras año«. En 2004, consiguieron sacar al mercado el primero de sus vinos, que a día de hoy siguen coercializando: Ariyanas Naturalmente Dulce. Iniciando así el exitoso proyecto de Bodegas Bentomiz.

Bodegas Bentomiz se ubica en una ladera de la conocida como Axarquía malagueña Bodegas Bentomiz se ubica en una ladera de la conocida como Axarquía malagueña

Una uva y una tierra singular

Bodegas Bentomiz comienza con un objetivo claro según cuenta Clara: «Hacer justicia a la gran uva de allí«. Por ello, las cepas que se cultivan en su Finca El Almendro son la uva Moscatel de Alejandía y la uva Romé. Ambas variedades muy características del viñedo de Málaga. De hecho, la uva Romé es autóctona de La Axarquía y solo allí la podemos encontrar. Ambas son «vides de monte» cultivadas en vaso.

Ahora bien, lo singular de la producción de Bentomiz no se queda en la uva; sino que el terreno en el que se ubica es inigualable. Un cultivo en altitud y casi en la orilla del mar. Las cepas se ubican entre los 500 y los 800 metros de altitud. Hasta allí llega la brisa del Mar Mediterráneo, mar que se vislumbra entre las vides, ya que está a 7km de distancia de la bodega. La salinidad marina se asienta en el terroir de pizarra salpicada con cuarzo. Este factor otorga una gran mineralidad a los vinos, característica que se ha convertido en el hilo conductor de la producción Bentomiz.

En Bodegas Bentomiz cultivan cepas propias de Málaga: uva Moscatel de Alejandría y uva RoméEn Bodegas Bentomiz cultivan cepas propias de Málaga: uva Moscatel de Alejandría y uva Romé

En busca de un equilibrio natural

«Queremos tener vinos frescos y elegantes en una zona calurosa» sentencia Clara como principio rector del trabajo que se realiza en Bodegas Bentomiz. Y no solo eso, además, su filosofía defiende en compromiso con el entorno. En primer lugar, el compromiso con el medio natural que los rodea produciendo vinos ecológicos; sin uso de pesticidas ni herbicidas. En adición, su gama de vinos blancos son, como el nombre indica, naturalmente dulces. Esta calificación se debe a que no se fortifican con alcohol añadido. Únicamente se aumenta la gradación a través del deslío y un choque de frío (-3ºC) para frenar la fermentación. Todos sus vinos rondan los 13º de alcohol solo con componentes naturales.

Pero el entorno es más que el medio natural, también forman entorno las personas que trabajan y viven alrededor de la finca. Las hectáreas de Bodegas Bentomiz no son suficientes para cubrir su demanda productiva, por ello, el resto de uva se compra a pequeños productores locales; cuya tierra y método de trabajo sigue los principios de la bodega. Clara remarca el compromiso con «las mujeres que potencian el medio rural. Aquí trabajan muchas mujeres dedicadas al vino«.

Tradicionalmente, en Málaga, la uva se "asolea" para que pierda agua y se concentre el azúcar Tradicionalmente, en Málaga, la uva se "asolea" para que pierda agua y se concentre el azúcar

Este equilibrio entre lo tradicional, lo autóctono y métodos modernos menos invasivos es lo que los ha llevado a lo más alto del mundo vinícola. De hecho, no son pocos los restaurantes Estrella Micheli que cuentan con vinos de Bodegas Bentomiz en su carta. Estar en El Celler de Can Roca es una de las cosas que más ilusión le hace a Clara porque «En Can Roca nos consideran un ejemplo muy bueno de vino blanco seco de la Axarquía malagueña«.

Ariyanas Seco sobre Lías Finas: el que lo engloba todo

Para Calra, escoger entre uno de los vinos que producen es como escoger a un hijo favorito: misión imposible. Sin embargo, ante la insistencia de la periodista, acaba decantándose por uno: Ariyanas Seco sobre Lías Finas. El motivo es que refleja muy bien las peculiaridades de la tierra en la que crece y se produce. La estructura que tiene este vino se debe a su proceso de elaboración. Ocho meses de crianza sobre las propias lías de la uva para dar cuerpo al vino, pero con una presencia diferente a la barrica.

Ariyanas Seco sobre Lías Finas es el mejor ejemplo de un vino malagueñoAriyanas Seco sobre Lías Finas es el mejor ejemplo de un vino malagueño

Ariyanas Seco sobre Lías Finas es un vino muy aromático, en el que no solo sobresale la uva moscatel; sino que es mucho más complejo. Tanto en el olor como en el sabor podemos detectar otros elementos propios de la tierra malagueña, como el azahar, la hierba de montaña o la mineralidad de la sal mediterránea. En boca es seco y tiene un posgusto amargo, agradable y salado. Este vino es perfecto para maridar pescados y mariscos; pero, además, comida japonesa, carpaccios o ceviches. Escapando de cualquier convencionalismo haciendo uso de la tradición más arraigada.

Denominación de Origen Jumilla, donde el sol se hace vino

Denominación de Origen Jumilla, donde el sol se hace vino

Una cultura atravesada por la tradición vitivinícola, un suelo calcáreo arenoso y unas condiciones climáticas marcadas por el aire y el son hacen de Jumilla una D.O. con vinos excepcionales.

Con Mucha Gula22/05/2022

En la frontera entre Murcia y Albacete nace una gran sinergia bajo el nombre D.O.P. Jumilla. El Consejo Regulador de esta denominación de origen agrupa a viticultores, bodegas y cooperativas ubicadas entre el municipio murciano de Jumilla, que le da nombre a la organización, y seis municipios del sur de Albacete. En total, engloba una extensión de 22.700 ha y 41 bodegas que representan el carácter y la forma de hacer tradicional en esta zona del sureste español.

Nacimiento de la Denominación de Origen Protegida

En uno de los enterramientos de conjunto arqueológico de Coimbra del Barranco Ancho, aparecieron un par de pendientes de oro con forma de racimos de uva que atestiguan la importancia del cultivo de la vid en la región ya desde el siglo IV a.C. Más de 2.500 años de tradición vitivinícola que quedaron recogidos en 1966 bajo la D.O.P Jumilla, a fin de proteger el legado cultural e histórico de la región.

La producción de vino en Jumilla es milenaria, como así lo es su transporte y venta a otros espacios de la Península Ibérica. Ya en el siglo XVIII, los vinos de Jumilla eran famosos en Francia; lo que demuestra la fortaleza de la producción de vino en esta región. Por ello, a partir de los años sesenta se percibió la necesidad de proteger la forma de vida de la zona, atravesada transversalmente por la cultura vitivinícola en todos los pueblos que forman la D.O.P. Jumilla.

La D.O.P sirve para proteger los sistemas tradicionales de producción, como por ejemplo la vendimia manualLa D.O.P sirve para proteger los sistemas tradicionales de producción, como por ejemplo la vendimia manual

La cultura del vino convierte la frontera que separa Murcia y Albacete en una mera demarcación artificial. En consecuencia, la D.O.P. Jumilla es la única denominación supra-autonómica de España. Es decir, Murcia y Castilla La Mancha trabajan mano a mano para proteger los vinos de Jumilla y a sus productores. Esto queda reflejado en la costumbre de alternar en la presidencia de la organización entre bodegueros y viticultores, de Murcia y de Albacete.

Características del clima y el suelo del territorio Jumilla

Una de las particularidades de esta tierra es que está rodeada de una barrera montañosa de gran altitud, de hasta 1300m. Esto hace que los campos de Jumilla estén inmersos en una especie de microclima, donde a pesar de estar al lado del Mediterráneo se nutren de un clima de interior. Estas montañas bloquean las nubes que se forman en el mar y hacen que el régimen de lluvias sea muy escaso, favoreciendo que haya pocas humedades.

Las tierras de la D.O.P. Jumilla son geológica y climatológicamente muy interesantesLas tierras de la D.O.P. Jumilla son geológica y climatológicamente muy interesantes

Los viñedos plantados en Jumilla están muy bien protegido, más allá de la D.O.P, el aire y su peculiar suelo lo protegen de las plagas. En este punto, chocan los vientos de la Meseta con las brisas marinas, por lo que el viñedo está siempre aireado; lo cual previene infecciones. Además, los suelos mayoritariamente calcáreos y arenosos. Esto hace que la tierra esté oxigenada, que los insectos no puedan subir a las cepas y mantiene la sequedad de la viña. Estas características hicieron que Jumilla fuese una de las regiones menos afectadas por la Filoxera y que, a día de hoy, mantenga cepas en pie franco.

El trabajo tradicional que une la D.O.P Jumilla

Esto convierte la zona en un enclave perfecto para el cultivo ecológico; de hecho, el 99% de la producción sigue este sistema. Un tipo de cultivo que simplemente aplica el respeto a la tierra que tienen bodegas que han convivido y trabajado, algunas durante más de 200 años de forma ininterrumpida, en la misma tierra. Las bodegas y vinicultores de la zona comparten un territorio, pero también una forma de hacer. La inmensa mayoría de cultivos son de secano, por lo que la densidad de plantación no es my amplia, cada viña necesita unos 6-7 metros cuadrados para poder obtener humedad del suelo y nutrirse de la bruma matutina.

La vid en Jumilla se planta en vaso con una parcela de 6-7 metros cuadrados para cada plantaLa vid en Jumilla se planta en vaso con una parcela de 6-7 metros cuadrados para cada planta

En Jumilla, la variedad autóctona es la Monastrell, la que ha perdurado a lo largo de los años y la que ocupa el 70% de la producción. Ahora bien, los productores de Jumilla fueron unos de los primeros en salir al mundo y volvieron a las tierras de la D.O.P dispuestos a experimentar con nuevas variedades. En la actualidad, se trabaja con ocho variedades de uvas tintas: Monastrell, Tempranillo, Syrah, Garnacha Tintorera, Cabernet Sauvignon, Garnacha, Merlot, Petit Verdot. Así como ocho cepas distintas de uvas blancas: Airén, Macabeo, Sauvignon Blanc, Chardonnay, Moscatel, Verdejo, Pedro Ximénez, Malvasía.

El carácter de los vinos de Jumilla

Por su carácter mediterráneo, los vinos de Jumilla son vinos que nacen del sol. La vendimia se hace en octubre; es decir, la uva madura expuesta al imponente sol del sureste todo el verano. Esto hace que el azúcar y el alcohol se concentren; sin embargo, las bodegas y viticultores saben tratar estas características para conseguir vinos totalmente equilibrados. Potenciando los taninos suaves y sedosos para conseguir vinos de trago muy amable. 

Racimo de uva Monastrell, la variedad autóctona de la D.O.P. JumillaRacimo de uva Monastrell, la variedad autóctona de la D.O.P. Jumilla

La diversidad de suelos, altitudes y disposición de la viña hacia el Norte se traduce en tonos de acidez muy interesantes. En cuanto a la variedad estrella de la región, la uva Monsatrell es muy equilibrada entre acidez, taninos redondos y alcohol. Es una uva cuyo mosto tiene mucha fruta, mucha personalidad. Cualquier sumiller que se preste sabe reconocer un vino de Jumilla al instante con estas características. 

Desde la D.O.P. Jumilla no pueden estar más orgulloso de todos sus productores y productos. Sin embargo, este año están de especial enhorabuena; ya que Casa Castillo Pie Franco ha obtenido 100 puntos Parker, la máxima puntuación de este prestigioso premio mundial. Dos conclusiones se pueden obtener de esto. En primer lugar, la añada 2020 ha sido extremadamente buena en la región de Jumilla, al contrario que en el Norte de la Península. Por otro lado, atestigua que hay personas siempre trabajando por mejorar la calidad de los vinos de Jumilla para colocarlos donde se merecen a nivel mundial, como es el caso de José María Villar, con más de treinta años de dedicación entregada a la Bodega Casa Castillo. 

Vino natural, pros y contras de la nueva moda en enología

Vino natural, pros y contras de la nueva moda en enología

En la Compañía de vinos La Tintorera han apostado claramente por la tendencia del vino natural, pero no todo es un camino de rosas en este mundo.

Natalia Martínez21/05/2022

La moda no va solo de telas y de costura, en todos los mundos hay modas y tendencias. También las hay en el mundo del vino. La tendencia más reciente dentro de la enología es la producción de vino natural. Pero, ¿qué quiere decir esto?¿Está regulado?¿Qué beneficios y desventajas tiene?

Empecemos por el principio. Se define como vino natural aquel cuyo proceso de elaboración se ha manipulado o modificado lo menos posible. Sobre todo en relación a la adición de químicos. Es decir, en la producción de vino natural no se pueden añadir productos como los ácidos tartáricos, ph o sulfitos. Y ni hablar de levaduras industriales.

El despalillado de la uva en La Tintorera se realiza sin maquinariaEl despalillado de la uva en La Tintorera se realiza sin maquinaria

Esto pone en clara desventaja al vino natural. El hecho de no añadir sulfitos hace que el vino natural sea más vulnerable y propenso a empeorar al ser expuesto a altas temperaturas. Ahora bien, este es uno de los puntos fuertes del vino natural por contrapartida. Es un producto en evolución, que no deja de estar vivo cuando llega a nosotros.

Además, al utilizar las levaduras propias de cada cepa, no se puede controlar los efectos que esta tendrá sobre la fermentación. Por lo que hay que conocer muy bien cada viña y obtener vinos idénticos de una añada a otra es totalmente imposible. Aunque tampoco es eso lo que los productores de vino natural desean. Cada vino tiene un sabor diferente, que conecta directamente con la tierra y el tipo de cepa del que se ha extraído.

Para potenciar los aromas de la uva, una vez despalillada se coloca en la balsa y se le añade hielo sólidoPara potenciar los aromas de la uva, una vez despalillada se coloca en la balsa y se le añade hielo sólido

En cuanto a la fermentación y reposo del vino, se evita la barrica. No es una norma, de eso ya hablaremos a continuación, pero es una especie de acuerdo tácito entre los productores de vino natural. Generalmente se utilizan tinajas de arcilla, contenedores de cemento o bidones de acero inoxidable. Y la explicación es que en el vino natural se trata de dar preponderancia a sabores primarios del vino; a esos sabores de la fruta.

Es regulación lo que le falta al vino natural

Pero, más allá de los problemas de oxidación o de control de levaduras, el verdadero problema en el mundo de la producción de vino natural es la carencia de una norma reguladora. No existe en la actualidad un corpus legislativo que permita un seguimiento y análisis de vinos etiquetados como naturales. Esto se debe, fundamentalmente, a las pugnas entre asociaciones en cuanto a la dureza del criterio.

Gustavo Cortés Bueno productor de vino natural nos cuenta que el año pasado hubo un intento de regulación en Francia; pero, al no existir consenso en el porcentaje de sulfatos (naturales, claro) que se consideraba aceptable en el vino, el proyecto quedó frenado.

Viñedo formado por cepas de Rufete, Tempranillo y Garnacha ubicado en Sierra de FranciaViñedo formado por cepas de Rufete, Tempranillo y Garnacha ubicado en Sierra de Francia

Él alega que en España las Denominaciones de Origen son la forma más segura de cerciorarse de que el vino cumple con unos parámetros sanitarios y de consumo. Su producción de vinos naturales, por ejemplo, se acoge a la D.O.P. Sierra de Salamanta y la D.O. Tierras de Castilla y León. Aunque este etiquetado también tiene sus denventajas. Por ejemplo, Gustavo analiza en laboratorios todos los vinos que embotella con la voluntad de ofrecer a sus consumidores toda la información en el etiquetado. Sin embargo las D.O. no le permiten ponerlo ¿por qué será?

A pesar de estar todavía invisibilizados dentro de un mundo con un fuerte arraigo en la tradición y dominado por las grandes bodegas, el vino natural está ganando peso en países como Francia, Italia o Berlin, los grandes productores. Gustavo asegura que en España todavía falta mucho para que este vino funcione; de hecho, el 80% de su producción se va a Estados Unidos y Berlín.

Compañía de vinos La Tintoreta: Somos naturales

Gustavo detectó pronto esta moda de la que ahora os hablamos. Tras un viaje a Nueva York, percibió que se hablaba mucho de los vinos naturales y del orange wine. Así que en 2016, junto a su mujer Elena Espejo Verdú, pusieron en marcho un nuevo proyecto arrendando tierras en la comarca de Arlanza, en Burgos. En el primer intento consiguió llenar 3.000 botellas; ahora, están en las 15.000 anuales.

Variedad de uva Albillo Mayor, la escogida en La Tintorera para elaborar su orange wine FeroziaVariedad de uva Albillo Mayor, la escogida en La Tintorera para elaborar su orange wine Ferozia

En estos años, ha levantado la Compañía de vinos La Tintorera. Uno de sus pilares es utilizar cepas que fuesen desconocidas dentro del mundo de la viticultura. Por ello, la primera variedad escogida fue la Albillo Mayor. Un tipo de uva blanca que surge de la adaptación al clima de la Ribera del Duero de cepas que los mozárabes exportaron desde Al-Andalus. Esta uva que guarda cierta semejanza con la uva Palomino jerezana, permanece oculta entre el granate de la Tempranillo en la Ribera del Duero. Se trata de una uva peleona y difícil pero con la que consiguen un vino aromático y poco alcohólico.

Con la Albillo Mayor elaboran Ferozia, un orange wine tremendamente natural. Fue el primer proyecto de La Tintoreta y en la actualidad, sigue siendo uno de sus vinos estrella. Es un vino blanco de larga maceración, 8 meses en tinajas de arcilla; lo que le da un tono anaranjado más que el color transparente convencional. En cuanto al sabor el resultado es potente, incluso nos podría recordar a un tinto; ya que no se eliminan los hollejos de la uva.

Oferta de vinos de la Compañía la Tintorera D.O. Tierras de Castilla y LeónOferta de vinos de la Compañía la Tintorera D.O. Tierras de Castilla y León

Tras el éxito de Ferozia, la compañía creció siguiendo una linea clara: buscar cepas peculiares e intentar elaborar monovarietales para sacarle todo el partido a cada tipo de uva. Con uva Mencía cultivada en el Bierzo elaboran La Lora (tinto) y La Ira (rosado). En Salamanca, en una zona de montaña conocida como Sierra de Francia, cultivan Garnacha Calabres para sus vinos Mixalis (rosado) y Errante (tinto). Pero, además, en esa misma región, trabajan con cepa Rufete para elaborar Arrebato, un tinto sorprendente, ácido con mucha juventud.

Todos estos vinos se elaboran intentando incidir lo menos posible en el proceso. Su trabajo se basa en conocer cada cepa, cada terreno, cada clima para reconocer cuándo se debe cosechar y cómo se deben tratar las uvas obtenidas cada año. Los resultados de la vendimia varían cada año, las cualidades de estos vinos no son estandarizables. Pero, esa es su mayor virtud. En La Tintorera apuestan por vinos que mantengan el sabor de la uva, vinos jóvenes que mantengan todos los aromas de las cepas especialmente seleccionadas.

vino tinto

Bodegas Pradorey: los vinos más especiales de Ribera del Duero

Ribera del Duero no es todo vinos de crianza o gran reserva en barrica de roble; las tierras de Ribera de Duero son mucho más y en Bodegas Pradorey lo enseñan gracias a tinajas de barro.

Con Mucha Gula20/05/2022

El fluir de las aguas del Duero no ha dejado de bañar las tierras de lo que hoy son las fincas de Bodegas Pradorey. Sin embargo, el continuo fluir de este río ha sido testigo de toda la Historia de la Finca de Ventosilla, desde que e 1503 fue declarada Real Sitio por Isabel la Católica hasta día de hoy, observando atento el trabajo que Fernando Rodríguez de Rivera Cremades realiza para continuar el sueño de su abuelo.

La historia de Bodegas Pradorey

A pesar de aparecer en los libros de Historia por haber sido un lugar de retiro para Isabel La Católica, Felipe III o el Duque de Lerma, así como de haber hospedado a artistas como Rubens o Lopede Vega; la historia de Bodegas Pradorey se inicia con Javier Cremades de Adaro. Él fue uno de los ingenieros agrónomos más jóvenes de España y se costeaba sus estudios en Madrid trabajando en viñas de La Mancha. Este trabajo lo llevó a hacerse una promesa: algún día, él elaboraría su propio vino de calidad.

Fue esta inquietud la que, tras un momento de catarsis vital, lo llevó a buscar la mejor tierra para producir vino. Tras uño de búsqueda, Javier llegó a las tierras de Ribera del Duero en 1989. La convicción de que los climas extremos son beneficiosos para la uva hizo que se decantara por a Finca Ventosilla, en ese momento descapitalizada. Otro de los argumentos de peso era que si Bodegas Vega Sicilia, que era la que más vino vendía en el momento, estaba allí «por algo sería«.

Fernando Rodriguez de Rivera Cremades es el director general de las bodegas y Jorge Rodriguez de Rivera Cremades es el Director Comercial, entre ambos hermanos llevan las bodegas en la actualidad. Fernando Rodriguez de Rivera Cremades es el director general de las bodegas y Jorge Rodriguez de Rivera Cremades es el Director Comercial, entre ambos hermanos llevan las bodegas en la actualidad.

Así que Javier, apodado «El loco de Ventosilla» se lanzó a poner en marcha una de las apuestas más grandes que nunca se han hecho en Ribera de Duero: 520 hectáreas de vid. La primera cosecha de vino tinto y rosado etiquetado bajo la marca de Pradorey se realizó en 1996. En la actualidad, las 520 hectáreas se han convertido en 560, divididas en 8 pagos diferentes y gestionadas por su nieto Fernando Rodríguez de Rivera Cremades, desde 2007.

Filosofía de trabajo

Fernando explica que cuando él cogió las riendas de Bodegas Pradorey «la primera intuición cuando la bodega tiene éxito es no tocar nada«. Sin embargo, años después entendió que había que desandar el camino, que la estrategia iba por otros lares. Tras un viaje revelador a Burdeos y después de conocer los vinos de paraje y de pueblo, Bodegas Pradorey decidió que era el momento de apostar por el terruño. Se dejó de hablar de hectáreas para hablar de 8 pagos con sus características y dentro de ellos, 131 parcelas peculiares.

Por supuesto que la idea no era sacar 131 tipos diferentes de vino; sino comprender cuáles eran las características y cualidades de cada tipo de tierra y de la uva que se obtenía en cada una de ellas. El resultado final ha sido una oferta de 16 vinos diferentes. Un resultado que cumple con su premisa de trabajo: vinos anclados al terruño que rompan con la concepción estática que la gente tiene sobre Ribera del Duero.

Pago Salgüero es una de las parcelas ubicada a mayor altitud de Bodegas Pradorey. Pago Salgüero es una de las parcelas ubicada a mayor altitud de Bodegas Pradorey.

La idea de Bodegas Pradorey es hacer algo más que el roble, crianza, reserva o vinos de autor. Se trata de entender la Ribera del Duero de forma más versátil y divertida. Fernando pone como ejemplo de esta filosofía su «Blanc de Noirs, hecho con uva Tempranillo que no entra en la D.O. Ribera del Duero, pero mantiene toda la personalidad de la tierra«. Para él, «la interpretación que se le ha dado a la Ribera ha sido estandarizada, pero hay potencial para hacer cosas diferentes«. Por eso, desde Bodegas Pradorey tratas de aunar el activo que es el viñedo con lo que el consumidor demanda en cada momento.

Proyecto tinaja de barro

Francisco Martín es el actual enólgo de Bodegas Pradorey y en 2016 decidió que le «gustaría hacer vino como se hacía antes, en tinajas de barro«. Lo que comenzó siendo un experimento con cuatro tinajas de barro del siglo XIX desenterradas, se ha convertido ahora en una sala con más de treinta. Se inició la prueba con cuatro elaboraciones distintas para ver que ocurría. En una de las tinajas había uvas de la Finca Hoyo Dornajo con raspón incluido; el resultado fue el más especial de todos y dio lugar a su vino Buen Alfarero. Un vino artesanal con 17 meses de crianza en tinajas de barro.

En cuanto al resto, descubrieron que el vino salía de la tinaja con tonos más frutales, forales, con un color muy bien fijado y envejecido poco a poco. El proyecto fue tomando forma y cobrando sentido en la elaboración de vinos de autor y jóvenes. Por eso, en 2018 se decidió abandonar el roble y dejar que fuese la tinaja quien moldeases sus vinos. Fernando afirma que la mayor ventaja de las tinajas es «que saca lo que hay, es como una foto recién levantado; si la cosecha de 2017 es muy concentrada le hará falta más tiempo en la tinaja, en cambio la del 2016 con 8 meses estaba lista«.

En Bodegas Pradorey han desterrado el roble y han vuelto a las tinajas de barro antiguas. En Bodegas Pradorey han desterrado el roble y han vuelto a las tinajas de barro antiguas.

Para seguir aprendiendo de este sistema de fermentación desarrollaron un proyecto de investigación para comparar la diferencia entre tinajas de barro tradicionales, las tecnológicas y las de hormigón. En las de barro hay una entrada de oxígeno diferente al resto, lo que hace que el vino sea mucho más estable. «Al final el vino se emborracha con oxígeno, así que nosotros encontramos la fuente de la eterna juventid» asegura Fernando.

Adaro: el vino más especial de Bodegas Pradorey

Los vinos son diferenciables por su aroma, su sabor, su textura; pero, además, por su historia. Adaro es un vino dedicado a la inquietud y a la curiosidad de Javier Cremades Adaro, quien sembró la semilla de la pasión por el vino y la vid en la familia. Este vino está totalmente pensado. Lo primero, la finca de la que procede la uva. El Pago Salgüero es uno de los más altos de Ventosilla, por lo que allí son los climas más extremos y «la uva que se recoge es intrépida como mi abuelo» describe Fernando.

Adaro es un vino muy transversal, muy abierto, una nueva experiencia. Es un vino que se reconoce como Ribera de Duero, pero de corte moderno, con frutas rojas y juvenil. Fernando explica que «a casi todo el mundo le gusta, se bebe fácil, pero se nota que hay un buen trabajo de la viña, de vendimia y de bodega detrás«. Además, el vino es ecológico, cumpliendo con una de las mayores preocupaciones de Javier.

Para Fernando, este vino es singularmente especial porque fue la primera elaboración de la nueva etapa de Pradorey, cuando él sustituyó a su abuelo al frente de las bodegas. El actual director de Bodegas Pradorey se emociona al recordar las palabras de su abuelo en una de las últimas cenas que compartieron: «Nos bebimos un Adaro y mi abuelo reconoció que le encantaba lo que estábamos haciendo, que estaba orgulloso de este proyecto«.

Bodegas Tarón: vino y arte en cuatro pueblos de la Rioja Alta

Bodegas Tarón: vino y arte en cuatro pueblos de la Rioja Alta

Para hacer buen vino hay que ser un artesano, para hacer arte un artista; sin embargo, en bodegas Tarón han conseguido aunar ambas facetas dentro de una oferta vinícola y enoturística excepcional.

Con Mucha Gula19/05/2022

Sajazarra, Tirgo, Villaseca y Cuzcurrita de Río Tirón son los cuatro pueblos que conforman Bodegas Tarón. Con casi 700 hectáreas de cultivo de uva repartidos entre ellos, la ubicación de dichos municipios permite catalogar a esta bodega como la más al norte de la DOCa Rioja.

La ubicación exclusiva de Bodegas Tarón

El hecho de estar ubicada al Norte, a los pies de los Montes Obarenes, otorga peculiaridad en cuanto a la altitud y la climatología en la que se desarrolla el viñedo. Por una parte, el clima está más influenciado por la tendencia atlántica que la mediterránea. Esto se traduce en temperaturas más frías y mayor cantidad de precipitaciones.

En cuanto a la altitud, los viñedos de Bodegas Tarón pueden presumir de ser unos de los más altos de La Rioja. Sus cultivos cuentan con una altitud media de 700 metros, en suelos arcillo-calcáreos que otorgan la acidez perfecta a los vinos. En adición, muchas de las viñas se ubican en suelos pedregosos, difíciles de cultivar, pero que dan un color y estructura excepcional a la producción.

Los viñedos de Bodegas Tarón presumen de ser los más septentrionales de la DOCa Rioja. Los viñedos de Bodegas Tarón presumen de ser los más septentrionales de la DOCa Rioja.

Un legado a través del viñedo y del arte románico

El legado y la tradición confluyen en dos espacios dentro de Bodegas Tarón: el vino y el patrimonio. El primero, el trabajo de la tierra y el cultivo de la uva. Siguiendo las enseñanzas transmitidas de generación en generación, en estos cuatro pueblos de la Rioja Alta se pone en práctica el amor por la tierra, de la mano del buen hacer. Algo que se puede comprobar en sus vinos, una muestra clara y compacta del valor de la tierra en la que están elaborados.

De los viñedos con 40 años de media que cultivan día a día se obtienen tres tipos diferentes de vino. Por un lado, vinos blancos frescos y con un punto de acidez perfecto en tres versiones: seco, fermentado en barica y semidulce. No podía faltar un vino clarete, típico de La Rioja y Navarra, hecho como lo elaboraban los antepasados: con mezcla de uva blanca y tinta. Finalmente, la oferta se cierra con vinos tintos elegantes y fornidos, que resisten con entereza el paso del tiempo; algo típico de los vinos de esta región.

La zona de Territorio Tarón está marcada por construcciones medievales de estilo románicoLa zona de Territorio Tarón está marcada por construcciones medievales de estilo románico

El segundo de los elementos que une legado y tradición en Bodegas Tarón es el patrimonio histórico-artístico que rodea la bodega y sus viñedos. Un paisaje defendido por iglesias románicas, castillos medievales pueblos con un encanto singular les han permitido crear una oferta privilegiada de enoturismo. Todo un viaje a través de los sentidos disfrutando de las vistas, del vino y de la gastronomía.

Pantocrátor 2010: el vino más excepcional de Bodegas Tarón

El Pantocrátor es una de las figuras más recurrentes en el arte románico. Es una representación de Dios Todopoderoso; de hecho, en griego, significa «el que todo lo puede«. Sin pecar de ambiciosos, esto es lo que Bodegas Tarón quería demostrar con uno de sus vinos mejor valorados. Pantocrátor 2010 lleva a la máxima expresión la capacidad de guarda de los grandes vinos de la Rioja Alta.

Este monovarietal tempranillo, hecho con uvas seleccionadas minuciosamente del viñedo coijado bajo los montes Obarenes y con más de 50 años, es un símbolo del trabajo y la esencia del territorio Tarón. Su proceso de elaboración es tradicional, lento y pausado. Pasa un año en depósito y 24 meses en barrica de roble ameriano. Pero no acaba aquí el proceso. El vino termina de asentarse en deósitos de acero y solo entones está listo para el embotellado. Una vez en la botella, le esperan al menos 6 años redondeándose.

Pantocrátor 2010 está elaborado con una de las mejores cosechas de la bodega. Pantocrátor 2010 está elaborado con una de las mejores cosechas de la bodega.

El resultado es un vino de color rojo de capa muy alta. La forma en la que las gotas de Pantocrátor resbalan por la copa nos dan una idea de su densidad y gran volumen. En la nariz, nos inunda un aroma intenso y concentrado de fruta madura con tonos tostados. En boca, posee ligeros tonos de eucalipto mezclado con fruta madura, compota de frutos rojos y un toque final mineral.

A pesar de sus 11 años de envejecimiento, Pantocrátor es uno de los mejores vinos de la historia de la bodega, equilibrado con una extraordinaria acidez y grna viveza que le otorgaron la Medalla de Platino en los Decanter World Wine Awards (DWWA) clasificándose con una puntuación excelente de 97 puntos.

Bodegas Protos: vinos para ser primero

Bodegas Protos: vinos para ser primero

En plena Ribera del Duero nació el ambicioso proyecto de Bodegas Protos, que crece a un ritmo imparable y difunde la cultura del vino con su lema "ser primeros"

Con Mucha Gula16/05/2022

Originaria de Peñafiel, un pequeño pueblo de Valladorid, y ubicada a los pies del castillo de este municipio, Bodegas Protos nace de la unión de varios vititcultores de la zona para convertirse en la primera bodega en utilizar la denominación Ribera del Duero. Desde sus inicios, el lema «Ser Primero» los ha guiado para crecer y mejorar, hasta ser incluidos, este año 2022, entre las 50 marcas de vino más admiradas, según Drinks International.

Los origenes de Bodegas Protos

En 1927, once amigos decidieron aunar su pasión por la tierra y la producción de vino para crear la Bodega Protos, la primera en la Ribera. La dedicación de aquellos hombres permitió construir un proyecto sólido, que dentro de poco cumplirá un siglo de historia. Aunque la década de los años 30 es buena para Protos, el gran crecimiento se produce a partir de los años 60. Es entonces cuando Protos comienza a crecer, a necesitar más espacios y a ocupar el mercado nacional.

De la primera bodega, se trasladan a una bodega de añejamiento a los pies del Castillo de Peñafiel. Dos kilómetros de galerías excavadas en la tierra que, a modo de laberinto, cuya temperatura y humedad natural son la receta perfecta para obtener este zumo de uva. El proyecto siguió creciendo y en 1982 tuvieron que autorizar al Consejo Regulador de la Denominación de Origen para utilizar el nombre «Ribera de Duero».

Galerías de Bodega Protos en PeñafielGalerías de Bodega Protos en Peñafiel

A partir de 1990, la bodega optó por la expansión. Primero hacia Anguix, una localidad burgalesa en plena Ribera. En 2006, llegaron a la D.O.Rueda para adentrarse en el mundo de la producción de vinos blancos. Allí se crearon unas bodegas con tecnología específica para aprovechar toda la pontencialidad de ese terroir. Al igual, que su viaje hacia la D.O. Cigales a fin de conseguir los mejores rosados y adentrarse en las posibilidades aromáticas de la garnacha. Hoy, más de 250 familias forman parte de Protos.

La filosofía de Protos: ser primeros.

El trabajo de Protos parte de la voluntad de sacar el máximo partido a la tipificidad de Ribera de Duero. Elaborando vinos monovarietales de tempranillo para poder explotar la variedad estrella de su zona. Todo el proceso se hace despacio, con cariño y con pasión. Esto se traduce en que todos los vinos comercializados por Protos han pasado por barrica. El tercer eje que sustenta la filosofía de Protos es la sostenibilidad. Este principio se adoptó hace unos diez años, pero es uno de los más férreos a la hora de tomar decisiones.

Panorámica de las instalaciones para la elaboración de tintos de Bodegas Protos en PeñafielPanorámica de las instalaciones para la elaboración de tintos de Bodegas Protos en Peñafiel

Pero, lo que realmente recoge la actitud de estas bodegas y sus trabajadores es el lema «Ser primero». Porque fueron la primera bodega en la Ribera del Duero, son la bodega líder en enoturismo, los primeros en exportaciones, etc.. Y en lo que no son los primeros, luchan por serlo. Este lema resume una actitud de trabajo constante para llegar a ser mejores.

El cultivo de Bodegas Protos en Ribera del Duero

Dada la gran extensión de sus cultivos y la distribución por varios enclaves diferentes, las tierras y el clima del que Protos obtiene la materia prima es muy diverso. En la Milla de Oro de la Ribera del Duero, la zona de Peñafil, Pesquera y Valbuena, el terruño es franco arcilloso, arenoso y arcilloso. Mientras que en la finca de Anguix, el suelo está formado por limos y arcillas, con un subsuelo de restos calcáreos. En general, son suelos pobres en materia orgánica, imposibles para otro tipo de cultivo.

Viñedos de Bodegas Protos en Ribera del DueroViñedos de Bodegas Protos en Ribera del Duero

El clima tiene una gran influencia sobre la calidad del cultivo de Tempranillo. Por eso, la zona de Ribera del Duero es tan apreciada para estos cultivos. Los grandes contrastes térmicos favorecen una maduración lenta de la uva, propiciando la acumulación de azúcares, la concentración de taninos y polifenoles y dándole color al vino. Las cepas plantadas en la Ribera del Duero se disponen el 60% en espaldera y el 40% en vaso, dependiendo de la edad. Ahora bien, la mayoría de ellas orientadas hacia el sur para recibir las horas de sol necesarias para una maduración óptima.

En Protos conocen perfectamente la importancia de controlar los efectos que el clima, la altitud y el tipo de terreno tiene sobre sus uvas Tempranillo. A pesar de cultivar exclusivamente esta variedad de uva, los constantes controles permiten sacar de cada parcela el máximo rendimiento y de la mejor calidad. Una tarea para nada sencilla, teniendo en cuenta que, solo en Ribera del Duero, Protos cuenta con unas 1.400 hectáreas de cultivo, con altitudes que oscilan entre los 750 y los 900 metros.

Protos ’27: uno de los preferidos

El director general de las Bodegas Protos, Carlos Villar lo tiene claro: «Uno de mis preferidos es el Protos ’27, porque auna la tradición y el saber hacer con la elaboración de un vino más moderno y equilibrado«. De los viñedos más antiguos, cultivados en la zona de Burgos, nace este vino tinto de uva Tinta del País 100%. Además, otra de las cosas que hace especial a este vino es que su fermentación se realiza con levaduras minuciosamente seleccionadas de los propios viñedos de Protos.

Protos 27 es uno de los vinos tintos favoritos de las Bodegas ProtosProtos 27 es uno de los vinos tintos favoritos de las Bodegas Protos

Después de 16 meses de crianza en barricas de roble francés y 12 meses en botella, Protos ’27 está listo para que lo disfrutemos. Se trata de un vino con mucha intensidad aromática, con parte de frutos negros y frescos pero acompañados de ciertos tonos balsámicos mentolados. En boca es vivo y elegante. Un vino largo, persistente con taninos dulces pero sin perder el frescor. Carlos Villar asegura que Protos’27 es el vino perfecto para acompañar el plato estrella de la zona de Ribera del Duero: el lechazo asado. Aunque también combina a la perfección con cualquier carne roja o con cualquier puchero, guisos y estofados.

La Pastora incluye entre su oferta de pimentón un vino ecológico de Murcia

Vino tinto La Pastora, murciano y orgánico

Del pimentón al vino ecológico D.O. Jumilla, el salto de La Pastora para poner en valor los productos murcianos.

Con Mucha Gula12/05/2022

Desde 1945, más de cuatro generaciones han estado comprometidas en La Pastora con la producción exquisita de pimentón puro 100%. Esta empresa murciana utiliza materia prima de calidad de las tierras que la rodean, creando un producto natural y respetuoso tanto con la tierra como con la salud de los consumidores.

Vino tinto español La Pastora

Tras 70 años trabajando el pimentón y sus derivados a través de la tradición, pero tratando siempre de innovar en el mercado con sus productos, La Pastora se lanza al mundo de la enología. Su apuesta: el vino tinto español La Pastora.

La familia de La Pastora tiene más de 70 años de historiaLa familia de La Pastora tiene más de 70 años de historia

Como no podría ser de otra manera, las uvas seleccionadas para la elaboración de este tinto son autóctonas de la región de Murcia. La variedad seleccionada es la uva monastrell de Bodegas Viña Elena, incluidas en la D.O. Jumilla. Esta bodega cumple con los dos requisitos más importantes para La Pastora: continuar la línea orgánica y utilizar productos de la región.

Con la finalidad de poner en valor y potenciar los productos murcianos, se adentraron en esta nueva aventura. El resultado, un vino procesado de forma natural tanto en la viña como en la bodega; de ahí su clasificación como vino orgánico. Es decir, un vino que respeta todas las cualidades que han llevado a La Pastora a ser un referente en la producción de azafrán y pimentón ecológicos.

Notas de cata del Vino La Pastora

Vino tinto español orgánico La Pastora (botella de 750 ml)Vino tinto español orgánico La Pastora (botella de 750 ml)

El Vino tinto orgánico La Pastora es un vino joven, elaborado con una monastrell cultivada de forma ecológica en Murcia, concretamente en la D.O. Jumilla. Todo el proceso de fermentación es natural y una vez se ha completado, el vino permanece un mes en botella. Esto lo convierte en un vino joven sin crianza.

Se trata de un vino muy equilibrado, cuya presencia y cata demuestran que se trata de un producto tan joven y fresco como maduro en sus taninos. Destacan sobre todo taninos maduros y con toques a frutas rojas. El Vino La Pastora es un tinto redondo y honesto, amable de beber y con un maridaje fácil al no ser un vino muy pesado.

Bodegas Murua: vinos clásicos y elegantes de la Rioja Alavesa

Bodega Murua: los vinos clásicos y elegantes de la Rioja Alavesa

Bodega Murua se eleva como un baluarte para proteger las cualidades que hacen especial a los vinos clásicos DOCaRioja.

Con Mucha Gula10/05/2022

Si hay una zona productora de vino tinto reconocida tanto dentro como fuera de nuestras fronteras es la Rioja Alavesa. En esas tierras, concretamente en el municipio de Elciego, se encuentran las Bodega Murua. Su edificio se levanta como una atalaya hecha en piedra, encargada de vigilar las peculiaridades tradicionales de los vino DOCa Rioja. Dicho edificio guarda muchos secretos en su interior: el primero, la fórmula para elaborar un vino exquisito; y el segundo, una colección privada de arte con obras desde el S.XVI.

Historia de la bodega

Bodega Murua fue adquirida por la familia Masaveu en 1974, bajo la presidencia de Pedro Masaveu Peterson. Con esta primera inversión en este sector, pretendían continuar el legado de se antecesor Federico Masaveu Rivell, quien ya tenía viñedos en Castellar de Vallés (Barcelona); lugar de origen de la familia.

Edificio principal de Bodega MuruaEdificio principal de Bodega Murua

En un primer momento, la bodega se adquiere para producir vino de forma privada, fruto de la pasión familiar por la viticultura. No es hasta 1998, cuando el testigo es recogido por José Masaveu Herrero, cuando se profesionaliza la producción de vino. A partir de entonces Masaveu no ha dejado de crecer, aunando en la actualidad cuatro bodegas distintas en los territorios más singulares de España.

Bodega Murua producen unas 250.000 botellas; es decir, tras las tierras en Pagos de Araiz (Navarra), son las más relevantes a nivel de producción. Esto se debe a que también es una de las bodegas con más extensión de terreno. Un total de 51 parcelas, sinónimo de unas 80 hectáreas de cultivo, permiten exigir bajos rendimientos a la viña.

Principios y valores

El objetivo de convertirse en uno de los grupos de referencia en el sector bodeguero guía el trabajo de esta empresa familiar. La filosofía de Bodega Murua se centra en conservar las cualidades que lo convierten en un clásico, a través de la innovación. Año tras año se sigue perfeccionando el sistema para conseguir un vino de calidad exquisita.

La variedad tempranillo es las más extendida entre sus cultivosLa variedad tempranillo es las más extendida entre sus cultivos

En la actualidad, Bodega Murua centra todos sus esfuerzos en el cuidado y respeto por el entorno. Para proteger las zonas de interés ecológico y paisajístico se está implantando el cultivo ecológico. El conjunto de bodegas que conforman Masaveu ya dispone del 50% de tierra de producción ecológica y se prevé que sea el 100% para 2026.

Un terroir clásico especial

La Rioja Alavesa posee unas cualidades totalmente excepcionales dentro de la península. Singularidad que se traslada hasta el color, el olor y el sabor de los vinos DOCa Rioja. La finca de Elciego de Bodega Murua está dividida en 8 pagos en los que jugando con la orientación, la exposición solar de los racimos o las variedades de tierra se le saca el máximo partido a cada vid.

Los paisajes de la Rioja Alavesa dan a los vinos de Murua toda su personalidadLos paisajes de la Rioja Alavesa dan a los vinos de Murua toda su personalidad

Suelos arcilloso-calcáreos, situados a unos 450 metros de altitud y el agradable clima mediterráneo son las características que hacen único este terroir. Gracias a ellas, Murua puede obtener vinos de corte tradicional y elegante respetando los ritmos de la tierra.

Entre sus cultivos, la variedad estrella es el tempranillo; como es propio de esta zona. Pero, en adición, se plantan variedades autóctonas tanto tintas como blancas; ejemplo de ello son las uvas graciano, mazuelo, viura, malvasía o garnacha. La edad media de estas viñas ronda los 40 años, aunque las más antiguas llevan en estas tierras desde 1920

Veguín de Murua Gran Reserva, el vino estrella

En 2021, Veguín de Murua Gran Reserva recibió la medalla de Oro en los Decanter World Wine Awards. Este galardón confirmó lo que la bodega ya advertía definiendo este producto como el más premium de Murua.

Botella de Veguín de Murua Gran ReservaBotella de Veguín de Murua Gran Reserva

El enólogo Mathieu Barrault afirma que «Veguín de Murua Gran Reserva representa la apuesta y la trayectoria de esta bodega, la primera del grupo vitícola, en la elaboración de vinos personales de gran calidad. Es un vino clásico que expresa especialmente el terroir del que procede«.

Este vino se elabora con uva tempranillo, graciano y mazuelo procedentes de viñedos centenarios enraizados en Sierra Cantabria. El resultado, un color cereza intenso y brillante, que desprende agradables notas balsámicas, y aromas mentolados y a especias, siendo potente, complejo y equilibrado en nariz. En el paladar es muy expresivo y con un buen volumen. En boca es vivo, largo y delicado.