Parque Natural de Ponga, en Asturias: lo que no puedes perderte en este pequeño paraíso de montaña

Parque Natural de Ponga, en Asturias: lo que no puedes perderte en este pequeño paraíso de montaña

Un desfiladero de vértigo, casacadas espectaculares, uno de los mayores hayedos de España, puentes tibetanos y los quesos de Beyos son solo algunos de los tesoros que te esperan en la Reserva de la Biosfera del Ponga.

Alicia Hernández27/09/2021

Entre el Parque Nacional de los Picos de Europa y el Parque Natural de Redes, se encuentra el espectacular Parque Natural de Ponga, declarado Reserva de la Biosfera por la Unesco. Un fantástico espacio natural del Principado de Asturias, aún muy desconocido, que hará las delicias de los amantes de la montaña, el senderismo, las aventuras en familia y los coleccionistas de paisajes increíbles.

El Parque Natural de Ponga fue declarado Reserva de la Biosfera en 2018. Atardecer en la Collada Moaindi. ©Juan de Tury.El Parque Natural de Ponga fue declarado Reserva de la Biosfera en 2018. Atardecer en la Collada Moaindi. ©Juan de Tury.

El Parque Natural de Ponga es un auténtico paraíso de montaña, lo tiene todo: grandes masas calizas que forman cordales (Cordal de Ponga, Cordal del Collau Zorru), desfiladeros como el de Los Beyos al que se asoman pequeñas aldeas, los ríos Sella, en la zona oriental, y el Ponga, en el este, atravesando el territorio de sur a norte con cascadas y arroyos, miradores en los que pararse para contemplar sus afilados picos (Picu Pierzu, Picatordos y Peña Ten, con 2.141m) y puertos de montaña con ermitas y santinas a las que honrar (las de Arcenorio y Ventaniella). Abundan los valles profundos y bosques encantados, como el de Peloño, una de las mayores reservas europeas de hayas. Y a la hora de comer, aquí probarás Los Beyos, el queso del Sella, y guisos tradicionales de caza, cabrito y pitu calella (pollo de corral). Pero, vayamos por partes.

Desfiladeros, ríos y sendas con vistas panorámicas

El desfiladero de los Beyos nos da la bienvenida al Parque Natural de Ponga. Transcurre por los concejos de Amieva y Ponga, en Asturias, y Oseja de Sajambre, en León. Su garganta se ha ido formando por el paso del río Sella creando un profundo y estrecho cañón, de unos 20 kilómetros de largo, realmente impresionante. Circulando por esta carretera encontrarás varios miradores desde los que contemplar las maravillosas estampas que ofrece el desfiladero y las aldeas que asoman colgadas, como El Beyu, Vibuli o Casielles. Las montañas de caliza se elevan más de mil metros por encima del cauce del río Sella que discurre aprisionado, donde apenas entran los rayos del sol, haciendo que las paredes se cubran de laureles, madroños, avellanos, hayas y otros arbustos, una frondosa mezcla vegetal de especies mediterráneas y atlánticas.

Pradería en Casielles, rodeada de montañas. ©Noe BarandaPradería en Casielles, rodeada de montañas. ©Noe Baranda

Para hacernos una idea más clara de todo lo que encierra esta Reserva de la Biosfera, lo mejor es dirigirnos al Centro de Interpretación del Parque Natural de Ponga que se encuentra en San Xuan/San Juan de Beleño. En sus tres plantas se reparten salas de exposiciones que muestran todos los valores naturales y culturales de la zona y allí conseguirás toda la información turística con rutas y senderos. Justo desde aquí parte una ruta de baja dificultad, circular, que recorre el valle del río Ponga de una ruta circular que parte y finaliza en el pueblo de San Xuan/San Juan de Beleño. Esta ruta tiene una longitud de unos 10 kilómetros y transcurre por un sendero que nos llevará a descubrir rincones que parecen sacados de un cuento: bosques de castaños, hoces forjadas por los ríos como la Foz del Río Ponga, cascadas… Haz parada en dos preciosos pueblos, Sobrefoz, con un gran número de casas y hórreos que conservan la arquitectura más tradicional de la zona y buen sitio para descubrir la gastronomía típica local. Y Abiegos, un pueblecito cargado de encanto, desde el que se inicia la vuelta a San Xuan/San Juan de Beleño.

La ganadería y el turismo de montaña son los recursos de esta Reserva de la Biosfera asturiana. @Camilo Alonso.La ganadería y el turismo de montaña son los recursos de esta Reserva de la Biosfera asturiana. @Camilo Alonso.

De la carretera que une San Xuan/San Juan de Beleño con Sobrefoz, parte una pista que, a través de preciosos paisajes, te llevará a la Vega de Ventaniella. Un espectacular espacio natural del que parten varias rutas y en el que se puede disfrutar de bellas estampas y respirar la paz que envuelve el lugar. Además, también podrás visitar la ermita de Ventaniella y tomar algo en la venta que se encuentra junto a ella. 

Otra de las rutas más transitada es la del Cartero, el PR AS-282, que parte de la carretera del Pontón (km. 134) y rememora el camino que hacía el cartero que llevaba la correspondencia entre los pueblos del Desfiladero de los Beyos, un sendero con bastante pendiente que pasa por Biamón hasta Casielles.

Cumbres por conquistar

Uno de los mayores atractivos de este Parque Natural de Ponga es coronar algunos de sus míticos picos. Y alguno está al alcance de cualquiera que esté un poco en forma. La ascensión al Pierzu (1542m) es una ruta de montaña muy asequible, de unos 5 km, ya que partiendo de una cota bastante elevada, el desnivel positivo a salvar apenas supera los 600 m. Todo el camino está señalizado con marcas blancas y amarillas, es una de las rutas catalogadas como PR dentro del Parque Natural de Ponga (PR AS-211) y todo el recorrido regala unas vistas increbíbles de todo el concejo de Ponga, Amieva y Picos de Europa.

Los Picos de Europa vistos desde el bosque de Peloño del PN de Ponga. ©Noe BarandaLos Picos de Europa vistos desde el bosque de Peloño del PN de Ponga. ©Noe Baranda

La ascensión al Tiatordos, el famoso y más alto pico de la zona, con 1.951 m, requiere de mayor preparación física y técnica, sobre todo en su tramo final, pero no es peligroso. La ruta parte de Tarañes, se tardan entre 3 y 4 horas en llegar a la cima, y el recorrido completo es de 7,2 kilómetros.

La riqueza de los bosques ponguetos

También en San Xuan/San Juan de Beleño se encuentra el Museo Gallinar de la Madera y la Herramienta, creado por Javier Gallinar, un artesano que ha recopilado más de 2.000 piezas relacionadas con la ebanistería y carpintería y se exhiben en el bajo de una construcción de estilo rural asturiano del siglo XVII (Actualmente se visita bajo petición: 985 843 057). La importancia económica del bosque en la vida de Ponga ha estado siempre presente desde la antigüedad. De los bosques como el de Peloño o el monte Semeldón salía la principal materia prima de Ponga, la madera que se usaba tanto para la construcción naval como para su uso como combustible en forjas alimentadas con carbón vegetal y en la fabricación de muebles y piezas artesanas de madera. Aún queda algún taller de ebanistería donde se pueden adquirir piezas de artesanía con el estilo asturiano.

¡Pura adrenalinaaaa!

Preparados, listos… ¡a saltar! En el parque de aventuras de Vidosa los gritos son de emoción. Porque es un no parar. En la parte alta del Desfiladero de los Beyos hay un lugar preparado para descargar adrenalina… nada más levantarnos de la cama. Y es que el complejo Vidosa Aventura cuenta con hotel con acceso directo a los puentes tibetanos, un rocódromo a tan solo 20 metros, siete vías ferratas de distinta dificultad y siete tirolinas, algunas alcanzan hasta el medio kilómetro de longitud y a 300 metros de altura sobre los acantilados del río Sella y otras nos llevan volando por encima del hotel en un zig-zag vertiginoso. Cuando bajas por ellas puedes disfrutar del impresionante paisaje, teniendo a tus pies el torrente del Aguasaliu y la cascada del mismo nombre.

Tirolinas para toda la familia, en el parque de Aventuras de Vidosa. Tirolinas para toda la familia, en el parque de Aventuras de Vidosa.

Y otro plan de vértigo: barranquismo en el río Vibuli, uno de los más espectaculares del principado de Asturias, en pleno desfiladero de los Beyos. Este río es un afluente del río Sella (a la altura de Puente la Huera) y el barranco se encuentra en el ayuntamiento de Ponga. Prepárate para un recorrido lleno de rápeles, saltos, toboganes, pasillos estrechos y encajados. El río forma un tajo profundo entre 2 montañas donde aparecen rapeles de más de 20 m. de altura y saltos opcionales de hasta 6 m.

De pueblo en pueblo

Para los menos aventureros, el recorrido en coche por los pueblos del concejo es un plan muy apetecible para ir descubriendo lo mejor de cada uno, desde los hórreos de Vibuli al caserío de Casielles con sus vistas alucinantes. Los que no llegan a Casielles caminando por la Ruta del Cartero, lo hacen por una carretera “encerrada” en un espectacular cañón forjado por el río Vibuli, que no se olvida: en apenas 3 kilómetros de longitud se ascienden 344 metros de altitud siguiendo un trazado de 21 curvas en forma de herradura. La recompensa son las vistas espectaculares que se obtienen desde el mirador junto a la iglesia de Casielles. Cada pueblo tiene sus joyitas, como la torre medieval de Cazu, el palacio de la Costaniella en Sobrefoz. En la recóndita aldea de Pen, presumen de tener el hórreo más grande de Asturias, y un reloj de Sol en la casa del Fondón. Hay pueblos ya abandonados que mantienen el misterio y te gustará conocer, como Villimoru, que conserva la leyenda de su origen como pueblo donde se refugiaron los moros tras huir de la batalla de Covadonga, al arranque de la Reconquista. Hay una ruta que parte de Tarañes hasta Vallimoru y siguen muchos senderistas.

En estos pueblos escucharás la historia de sus personajes más populares: la tradición festiva más importante se celebra al estrenar el Año Nuevo, en San Xuan/San Juan de Beleño, con la figura de El Guirria, un encapuchado mitológico que abraza a las mujeres que se encuentra mientras los Aguinalderos, los mozos del pueblo, le siguen a caballo y piden el aguinaldo de casa en casa y deseando salud y prosperidad.

Entra en el bosque

La magia del otoño se apodera de los rincones y bosques de Ponga, el mejor momento para disfrutar del maravilloso colorido que aparece a cada paso. Nuestro destino es el Bosque de Peloño, un espectacular hayedo, considerado el mejor conservado de la península, con más de 200.000 árboles, donde la belleza y la calma se respira en cualquier momento del año. La ruta (13 km ida y vuelta hasta el Roblón de Bustiello) comienza en el paraje de Los Bedules, donde se celebra la fiesta de los Arándanos. Desde el aparcamiento sale una pasarela de madera adaptada que termina en un precioso mirador con un panel en el que aparece el perfil de las montañas y picos que se ven al fondo, con sus nombres. Las vistas son magníficas. Desde aquí se divisa el Cordal de Ponga, Picu Pierzu, Los Picos de Europa… La ruta PR-AS 181 La Foz de los Andamios aparece señalizada en blanco y amarillo, y se adentra en el Bosque de Peloño donde las hayas conviven con algunos robles, el más famoso, señalado en un camino hacia la izquierda, es el Roblón de Bustiello, un hermoso ejemplar de 8 m de diámetro en su base. La vuelta se hace por el mismo camino.

Entrada al Bosque de Peloño, un hayedo espectacular en el PN de Ponga. ©Manuel S. CalvoEntrada al Bosque de Peloño, un hayedo espectacular en el PN de Ponga. ©Manuel S. Calvo

Loa más preparados pueden ampliar la caminata hasta el puerto de Arcenorio, antigua vía de comunicación de Ponga con Castilla por el camino de Los Arrieros. Considerada una de las zonas mas espectaculáres del concejo. En su valle se asienta la ermita de Arcenorio, donde descansa la santina, que cada 8 de septiembre sale de procesión con los lugareños, caminantes y montañeros que acudan a la fiesta.

El queso del Sella

El queso de Los Beyos IGP se puede elaborar tanto con leche de vaca, como de cabra u oveja, pero nunca encontraremos un queso con la mezcla de diferentes tipos de leche, cada queso solo llevará un tipo de leche. Su corteza es fina de color amarillo suave y ligeramente enmohecido. Es un queso pequeño de forma cilíndrica y su peso puede oscilar entre los 300 y los 500 gramos. La pasta es semidura tirando a dura. Es una pasta cerrada en la que no se aprecian ojos, hablamos de un queso compacto. Su olor y sabor son suaves, tiene un ligero toque del ahumado y nos deja un regusto algo ácido. Y variará según el tipo de leche, de vaca, cabra o de oveja.

Quesos de Los Beyos IGP, de cabra, vaca y oveja. ©Alimentos del ParaísoQuesos de Los Beyos IGP, de cabra, vaca y oveja. ©Alimentos del Paraíso

En la Quesería La Collada, en Amieva, llevan haciendo ‘los beyos’ de forma artesana desde 1987. La encuentras en Cirieñu, un pequeño pueblo de montaña a 15 km de Cangas de Onís. Además de Los Beyos IGP elaboran otros quesos asturianos, como te explicarán si les visitas. Este pueblecito parece sacado de un cuento y desde aquí puedes encaminarte a Pen, otra aldea preciosa donde vas a encontrar la panera (edificio de arquitectura popular que se usaba de granero y despensa) más grande de Asturias, con 14 pegollos. Para encontrar la mejor oferta y variedad de quesos de la zona hay que acudir al Certamen de Quesos de Los Beyos que tiene lugar en San Juan de Beleño (Ponga) cada primer domingo de diciembre. Los más afortunados pueden llevarse a casa un trozo del queso ganador, sin duda el mejor recuerdo del viaje.

 

Qué ver, qué hacer y dónde comer en la Reserva del Río Eo, Oscos y Terras de Burón, en Asturias

Qué ver, qué hacer y dónde comer en la Reserva del Río Eo, Oscos y Terras de Burón, en Asturias

Es una de las siete Reservas de la Biosfera de Asturias, la más completa, con mar y montaña, tradiciones vivas, pueblos de cuento, buenos mariscos, carnes y las mejores ostras.

Alicia Hernández23/08/2021

En el extremo noroccidental del Principado de Asturias nos encontramos con una de las siete Reservas de la Biosfera que es como decir que llegamos a una de las siete maravillas asturianas. Toda la Comarca Oscos-Eo está incluida dentro de la Reserva de la Biosfera del Río Eo, Oscos y Terras de Burón. En Taramundi nació el turismo rural y sigue siendo un destino que mima la naturaleza pero también los viejos oficios y tradiciones, como la fabricación de navajas y cuchillos, los telares y el pan artesano y natural. Alrededor del río Eo surgen mil y una aventuras que te esperan este verano, incluida la buena gastronomía, con recetas de interior y excelentes pescados y mariscos en su zona de costa, que cuenta con una playa Monumento Natural. Sin olvidar la ostra asturiana, un producto único que se cría en la desembocadura del Eo.

Castropol. Foto: ©Gonzalo Azumendi.Castropol. Foto: ©Gonzalo Azumendi.

Esta Reserva de la Biosfera fue declarada en 2007 y tiene mucho de especial. Para empezar, se prolonga por la vecina Galicia en las Terras de Burón que aparecen también en su nombre. Y además, es la única de Asturias con costa, por lo que al recorrerla tendremos montaña y playa en poco más de media hora. En el Principado, la Reserva se reparte en dos zonas bien diferenciadas: la cuenca del Eo, el río que le da nombre, que comprende los concejos de Vegadeo, San Tirso de Abres y Castropol, y la Comarca de Oscos y Taramundi, formados por Santa Eulalia Oscos, San Martín de Oscos, Villanueva de Oscos y Taramundi, situados en la zona sur y más elevada de la comarca.

AQUÍ NACIÓ EL TURISMO RURAL

No podrás resisitirte a hacerte una foto en el busto de un Ferreiro en Santalla. Foto: ©Manuel S. CalvoNo podrás resisitirte a hacerte una foto en el busto de un Ferreiro en Santalla. Foto: ©Manuel S. Calvo

En 1986, el hotel La Rectoral, en el concejo de Taramundi, se convirtió en el germen de lo que más tarde se conocería como el turismo rural. Treinta y cinco años después, este concejo del occidente  asturiano sigue siendo uno de los destinos favoritos para quienes buscan encontrarse con la naturaleza en estado puro y recuperar las viejas tradiciones. En la Comarca de Oscos-Eo, el agua, el fuego y el hierro llevan unidos desde que los romanos abrieron allí sus primeras minas de hierro. La ferrería o herrería ha marcado toda una vida y toda una época. Hubo un tiempo en el que en Taramundi el sonido de fondo era el de los mazos, casi una docena, donde se trabajaba el metal con la fuerza del agua para fabricar herramientas y las famosas navajas.

LAS NAVAJAS DE TARAMUNDI

Museo de la Cuchillería. Foto: Juanjo Arrojo.Museo de la Cuchillería. Foto: Juanjo Arrojo.

De los talleres de Taramundi salían las mejores navajas y cuchillos de Asturias… y de toda España. En los años 60 del siglo pasado se contaban en Taramundi unos 80 talleres artesanos. Hoy en día el visitante puede observar el trabajo de los ferreiros o fabricantes de cuchillos y navajas en Abraído, Aguillón, Bres, Cabaniñas, Os Esquíos, Llan, Loutima, Mousende, Nogueira, A Veiga de Llan y Vilanova. En el pueblo de Pardiñas está el Museo de la Cuchillería, con la navaja más grande del mundo presidiendo la entrada. Y en el pueblo de Taramundi, se puede contemplar una exposición permanente de cuchillos. Por suerte, esta artesanía sigue viva y los cuchilleros no apagan el fuego de sus fraguas o ferrerías. Muchos abren sus puertas al público y trabajan antes los ojos atónitos del visitante que admira la habilidad con la que logran domar el metal hasta conseguir cada pieza, navajas, cuchillos y tijeras. Y también dominan la madera, decorando de forma artesana los mangos con tallas originales, las más reclamadas con motivos celtas.

POR LA RUTA DEL AGUA

De Taramundi parten seis rutas señalizadas, sencillas y de poca longitud. La más larga es la Ruta del Agua, circular, de 14 km y dificultad baja (se tarda unas cuatro horas y media), y muy recomendable. Arranca en la parte baja del pueblo de Taramundi y llega a El Mazonovo, a tan solo 400 metros, donde encontramos el Museo de los Molinos, el más grande de España, con 18 molinos en funcionamiento. 

Ruta del Agua. Foto: Pablo López.Ruta del Agua. Foto: Pablo López.

La ruta se adentra en un bosque de castaños y antes de llegar al caserío de Os Esquíos hay que desviarse un poco para descubrir la preciosa cascada del arroyo de Salgueiras. En Os Esquíos hay un Museo Etnográfico cargado de recuerdos sobre todo de utensilios para hacer cuchillos y navaja. El camino hacia As Veigas discurre entre castaños robles y abedules y la llegada es una sorpresa: es un pueblo precioso, de cuidadas casas de piedra con tejados de pizarra. Un camino por la derecha del río Turía conduce a Os Teixóis, un conjunto etnográfico formado por mazo, molino, batán, piedra de afilar y hasta una pequeña central eléctrica que nos va descubriendo el ingenio del hombre para aprovechar la naturaleza y la fuerza del agua para facilitar su trabajo. Desde aquí se vuelve de nuevo hasta Taramundi.

‘FERRERÍAS’, TELARES Y BUEN PAN

En el concejo de Santa Eulalia de Oscos se encuentra la aldea de Mazonovo, bañada por el río Agüeira, que conserva una de las ferrerías más antiguas que existen en Asturias, del siglo XVIII. Se puede visitar y admirar la enorme rueda hidráulica y el banzao, el depósito de agua. También podrás forjar tu propio clavo o la moneda local, el osco, que te llevarás de recuerdo. Otra de las artesanías más arraigadas en la zona es la del telar, y en Santalla, capital de Santa Eulalia de Oscos, es posible acercarse al telar de Irene Villar para contemplar cómo se maneja con los hilos y los pedales para hacer maravillosos tejidos naturales. Otra visita muy especial es la del Palacio del Marqués de Sargadelos, Antonio Raimundo Ibáñez, creador de la famosa cerámica de Sargadelos con la que se fabrican vajillas y piezas de decoración con dibujos geométricos de color azul intenso, desde finales del siglo XVIII. Además, desde este museo se programan talleres para niños y adultos sobre elaboración de jabón artesano, velas y faroles, cosmética natural, reconocimiento de plantas, cata de cervezas, elaboración de cestas…

Conjunto Etnográfico de Mazonovo, en Santa Eulalia de Oscos. Foto: Asoc. Turismo Rural Oscos Eo-Muchovisión Fotografía.Conjunto Etnográfico de Mazonovo, en Santa Eulalia de Oscos. Foto: Asoc. Turismo Rural Oscos Eo-Muchovisión Fotografía.

La lista de museos, centros etnográficos y talleres que pueden visitarse es muy amplia y te costará elegir. Pero no podemos abandonar Los Oscos sin practicar el apiturismo con Duxemiel, en el pueblo de Caraduxe. Tendremos que enfundarnos el traje especial para acercarnos a las colmenas y ver cómo las abejas elaboran la miel… y catarla.

Museo del Pan, en Santa Eufemia. Foto: Mampiris.Museo del Pan, en Santa Eufemia. Foto: Mampiris.

Otro lugar que hay que visitar obligatoriamente es el Ecomuseo del Pan de Santa Eufemia, en Villanueva de Oscos. Y para terminar (en este primer viaje por la Comarca de Oscos-Eo), un palacio y un monasterio. El Palacio de Mon, en San Martín de Oscos data del siglo XVII, es grandioso y de estilo barroco. Y el Monasterio de Santa María, en Villanueva de Oscos.

CANOAS POR EL RÍO EO Y LOS OSCOS

Salimos de este entorno mágico para ir en busca del río Eo, junto al que nace uno de los bosques de ribera más impresionante de Asturias. A poco más de 90 kilómetros de su nacimiento en Fonteo (Lugo), el Eo abandona la Reserva y se lanza al Cantábrico formando antes una hermosa ría a la que se asoman pueblos marineros de ensueño. Precisamente en sus últimos kilómetros antes de la desembocadura, no podéis perderos la Vía Verde del Eo (ruta del Ferrocarril), que discurre por 12 kilómetros que atraviesan puentes y túneles, descubriendo toda su belleza natural hasta llegar a la última estación, O Chao (San Tirso de Abres).

Área Recretativa de Ferreira. Canoas de Santalla. Los paseos en canoa por los ríos son un plan divertido para toda la familia.  Foto: ©Turismo de Asturias.Área Recretativa de Ferreira. Canoas de Santalla. Los paseos en canoa por los ríos son un plan divertido para toda la familia. Foto: ©Turismo de Asturias.

Otra forma de seguir el curso del río es navegando en sus aguas en canoa. Es muy fácil y placentero, para practicar en familia, con embarcaciones de 1 a 3 plazas, excursiones como las que organiza la empresa de turismo activo Ciento Volando, tanto por el río como por la ría Eo: recorridos de hora y media navegando por los molinos de mareas, puertos de Figueras y Ribadeo, Puente de los Santos y Faro de Illa Pancha y playa de Arnao. Desde los pequeños muelles costeros de Castropol, Figueras y Ribadeo pueden realizarse paseos en barca por la ría.

El puerto de Figueras Foto: ©Gonzalo Azumendi.El puerto de Figueras Foto: ©Gonzalo Azumendi.

La desembocadura del Eo es uno de los humedales más destacado del norte peninsular. Para conocerlo de cerca, nada mejor que recorrer el sencillo Paseo Costero entre Castropol y Figueras (8 km. ida y vuelta), o la Senda de la Ría del Eo en A Veiga/Vegadeo (4,5 km. de trazado circular). No será difícil observar garzas, garcillas, garcetas, espátulas y gaviotas. Con empresas como Geoface, te asegurarás el avistamiento de fauna salvaje en excursiones muy entretenidas para toda la familia por la Reserva de la Biosfera Oscos-Eo.

UNA PLAYA MONUMENTAL

Penarronda es una playa de gran belleza, un auténtico Monumento Natural. Foto: ©Gonzalo Azumendi.Penarronda es una playa de gran belleza, un auténtico Monumento Natural. Foto: ©Gonzalo Azumendi.

Llegamos hasta el litoral de esta Reserva de la Biosfera para descubrir la belleza de sus playas, dunas y acantilados. Por encima de todo destaca el Monumento Natural de la Playa de Penarronda, un gran arenal donde habitan especies protegidas como el alhelí de mar, solo presente en esta playa de Asturias, y aves marinas como el cormorán moñudo y el ostrero euroasiático que han encontrado refugio en sus islotes. La importancia ornitológica de este lugar le ha valido se incluida en la Zona de Especial Protección para las Aves de Penarronda-Barayo y forma parte además del Lugar de Interés Comunitario de Penarronda-Barayo.

LAS OSTRAS DEL EO

La ostra de la ría del Eo es única. Puedes probarla recién recolectada. Foto: ©Pelayo Lacazette.La ostra de la ría del Eo es única. Puedes probarla recién recolectada. Foto: ©Pelayo Lacazette.

¿Conoces las ostras del Eo? Se crían de forma natural y ecológica dentro de la Reserva Natural de la ría del Eo. La empresa Acueo cultiva las ostras en parrillas elevadas, en sacos anclados a estas ‘mesas’ situadas a 150 metros de la orilla del mar, que quedan cubiertas por el agua o totalmente al descubierto dos veces cada día. Las ostras viven sujetas al ritmo de las mareas y todos los días del año pasan varias horas sin agua, lo que les obliga a desarrollar un potente músculo que las mantenga cerradas. La propia empresa dispone de una pequeña terraza en Castropol en la podrás saborearlas mientras contemplas la ría y su amplia ensenada, así como el pueblo de Figueras, mientras aprendes todos los secretos de su cultivo y también te enseñarán los trucos para abrirlas fácilmente.

AQUÍ SE COME MUY BIEN

Mariscos del Cantábrico y las ostras del Eo llenan las mesas de esta ruta gastronómica por la Reserva del Eo. Foto: ©Pelayo Lacazette.Mariscos del Cantábrico y las ostras del Eo llenan las mesas de esta ruta gastronómica por la Reserva del Eo. Foto: ©Pelayo Lacazette.

En Santa Eulalia y Villanueva de Oscos hay productos típicos, como los derivados de la matanza del cerdo: botelos, longanizas, chorizos, jamones y “os roxois” (chicharrones), un manjar elaborado a base de grasa de cerdo y otras partes que se van derritiendo al fuego durante horas. El caldo de navizas y la fabada son algunos de sus platos estrella. También el chuletón, la ternera guisada, una churrascada de carnes o los platos de jabalí en época de caza, acompañados del pan tradicional de la zona. ¿Y de postre? Arroz con leche, requesón o freixolos propios del carnaval.

Los quesos de Taramundi han recuperado también la tradición quesera artesana. Encontrarás cinco variedades: queso con nueces y avellanasqueso semicurado (con leche de cabra y vaca), queso de cabraqueso oreado (fresco con leche de vaca), queso azul (con leche de vaca) y requesón natural (con receta de la abuela). Puedes comprarlos en la Quesería Eo Leche.

Quesos artesanos de Taramundi.Quesos artesanos de Taramundi.

En Taramundi, el Lagar Sidrería Solleiro tiene sus propios manzanos y elaboran su sidra en el lagar. Y para comer, el famoso queso de Cabrales, los sabrosos quesos de Taramundi o las populares fabes asturianas.

Restaurante Casa Pedro, en Santa Eulalia de Oscos, cuenta entre sus especialidades con el pote de berzas, fabada, cachopo, rollitos de repollo rellenos de bacalao y una amplia variedad de postres caseros.

Mesón L’Auga es el restaurante de la Casona de Mazonovo. Tienes que probar las croquetas de jamón, los callos a la asturiana, el cordero Xaldo (variedad asturiana), rabo de buey al mencía, los lomos de bacalao con pisto, el pote de berzas y la fabada y las mejores carnes de ternera.

Alrededor de la Ría del Eo hay que decantarse por los platos marineros. Casa Vicente es todo un clásico y el más afamado de Castropol, con buenos pescados y recetas infalibles, como su pastel de cabracho y las almejas a la marinera, y en el Risón de Pena Mar te puedes dar un buen homenaje de marisco (zamburiñas, navajas, almejas, las ostras del Eo…) y pescados, como sardinas, pixín y bonito, a precios muy ajustados.