En el mejor lugar de Santiago, restaurante "Don Quijote"

En el mejor lugar de Santiago, restaurante Don Quijote

En Santiago de Compostela visitamos este restaurante de visita obligada en la ciudad del Apóstol.

Alberto Barciela20/10/2023

Es El Quijote un libro de caminos y andares, de viajes y de gastronomía, en el que la conversación adquiere el valor de la palabra y la sobremesa el del disfrute. El libro adquiere el valor elevado de la literatura, mansa e inmensa, el de la referencia exacta de un tiempo y una época, el de la imaginación y el de la locura, que también se disfruta con glotonería.

Nada más situarnos en La Mancha, don Miguel apura el paso, para advertirnos que su personaje, de mediano pasar, un hidalgo “de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor”, se bastaba con “una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lentejas los viernes, algún palomino de añadidura los domingos”, y a partir de ahí, en una cumbre mundial de las letras, se han encontrado hasta 150 formas de preparar los alimentos, muy en especial de lo que el campo produce: caza, aves, legumbres, quesos, vino… y también hay referencia a los grandes banquetes y los que se servían en las bodas de Camacho o los manjares de las casas ducales. Todo se envuelve en sabores, aromas y productos que se citan con profusión para deleite del lector.

Arroz con Bogavante en el restaurante Don Quijote, en Santiago

Restaurante «Don Quijote»

En un lugar de cuyo nombre sí me quiero acordar, Santiago de Compostela, al final de los caminos, existe, una posada magnífica para el paladar, para el reposo sereno y sosegado tras haber cumplido los ritos del peregrinaje, para celebrar la llegada a Galicia, a la tierra del buen producto y la mejor concina natural, entre los mejores del mudo. Ese remanso de paz, ese paraíso, se llama con intención “Don Quijote”, una casa de comidas que guarda las mejores esencias de la hospitalidad, gracias al buen hacer de Manuel García, su esposa Matilde Rodríguez, y su hijo Richard.

Cada comensal encontrará elaboraciones sencillas, recetas casi olvidadas, que hacen prevalecer al máximo el sabor de sus pescados y mariscos de las rías gallegas, para celebrar con los mejores vinos, rodeados de arte como el de José María Barreiro, e incluso disfrutar de vistas a la propia Catedral de Santiago, que se vislumbra entre huertas.

Centollo

Y, sí como bien, repetía don Miguel de Cervantes Saavedra, “la penas con pan son menos”, en “Don Quijote” uno puede mojarlo en el buen aceite de platos típicos como pulpo a feira, o acompañarlo con unas xoubas de Rianxo con pimientos de Padrón. Todo antes de elegir unos mariscos de la ría tan frescos que el cliente puede escogerlos vivos en la pecera. Además, claro, podrá continuar con pescados frescos de temporada -exquisitos son los dados de bonito de Burela al ajillo o la ventresca, además claro de merluza, la lubina, el rape, el lenguado o el bacalao al horno-.

Para los más hambrientos esperan carnes de lo más variadas y no puede saltarse, es un decir, una cabra guisada con patatas, una verdadera delicia, o los arroces caldosos de bogavante y mariscos.

Hay que ser prevenidos y dejar hueco para los postres caseros: filloas rellenas de crema flambeadas, tarta de Santiago o el mejor queso del país con membrillo. Una recomendación, no se llenen con los aperitivos generosos que arribaran a la mesa nada más sentarse a gozar. Déjense aconsejar y acertarán, escojan, eso sí, un buen vino en una carta tan generosa como sus proponentes.  Como se dice en estas tierras, comerán como curas, incluso postres que merecen la máxima consideración de los dulces de conventos de monjas. Y fíjense en los comensales, encontrarán rostros muy famosos.

Almejas a la marinera en el restaurante Don Quijote, en Santiago

En este restaurante pervive la calidad en todo, en cada producto, siempre de temporada, del buen mercado de Santiago, de las huertas de las aldeas vecinas, de los mares bravos en el Finisterre, calmos en las rías. Hoy destaco además la calidad humana de su equipo de sala. En El Quijote historias de Santa Comba, de Nueva Zelanda y de Australia, en un dulce acento tamizado de emigrantes que supieron recorrer el mundo, aprehenderlo y regresar cual peregrinos para complacer a Dulcineas, satisfacer a Sanchos y contentar a todos con una relación calidad-precio inigualables.

Cobo Evolución, el viaje gastronómico por las edades del hombre de Miguel Cobo

Cobo Evolución, el viaje gastronómico por las edades del hombre de Miguel Cobo

El chef nos propone un apasionante viaje en su restaurante Cobo Evolución, en Burgos, en donde recorremos la historia de la humanidad.

Jesús Sánchez Celada02/10/2023

La propuesta gastronómica que Miguel Cobo nos lanza en Cobo Evolución es puro riesgo: un menú degustación que supone un recorrido por la gastronomía que ha acompañado al ser humano en su evolución natural. Desde nuestro nacimiento en África hasta las culturas mestizas que surgieron tras la conquista de los océanos, pasando por la edad de bronce, el neolítico o el imperio romano. Una idea ambiciosa y novedosa que habla del talento y de la inquietud del chef santanderino.

Cobo Evolución es el restaurante gastronómico del complejo Cobo Estratos, que además incluye Cobo Tradición, un restaurante que aúna las cocinas tradicionales de Burgos y de Santander , un reservado llamado “la mesa del chef” en el que se sirven menús más informales para compartir y un espacio I+D que abrirá sus puertas más pronto que tarde. Todo en un espacio con tintes industriales, medido, elegante, luminoso e inspirador.

Sala de Cobo Evolución

Humanidad, el degustación de Cobo Evolución

El Menú degustación de Cobo Evolución se llama “Humanidad” y está creado bajo el asesoramiento de la universidad de Burgos y la Fundación Atapuerca, que han contribuido a dotar de fondo la propuesta. Tal y como comenta Miguel, el menú es “nuestra interpretación gastronómica de seis millones de años de relación en nuestro planeta entre los humanos y los alimentos”.

Dividido en 5 capítulos que son África, Atapuerca, Altamira, Neolítico, Roma y Mestizaje. Un menú degustación largo, de aproximadamente tres horas, pero con un ritmo en sala impecable, coordinado y armonioso. Todo un lujo en estos tiempos que corren en donde tan difícil es encontrar buenos profesionales de la sala.

La etapa de África en Cobo Evolución

Una vez metidos en faena, encontramos un menú en el que el equipo de cocina bucea por los alimentos y técnicas que les evoca cada época, y en donde podemos apreciar una depurada técnica y elaboraciones muy interesantes. El paso de una etapa a otra, algo que a priori resulta complicado, está diferenciado con mucha inteligencia.

En la primera etapa, en África, encontramos platos que tienen que ver con los vegetales, hongos y tubérculos que comían esos primeros humanos. Muy lograda la tartaleta de tuétano con un parfait elaborado con hígado de ave, raíces y crucíferas.

En la etapa de Atapuerca entran en juego las maduraciones extremas, perfectamente representados por una frisonada madurada alrededor de 250 días, pura mantequilla y por un caldo de tendones de ternera infusionado en mesa y repleto de sabor.

El lechal es quizás uno de los platos más logrados del menú, servido en dos partes, por un lado, la falda marcada a la brasa y por otro el carré con una base de crestas de gallo y berenjena asada con café y tamarindo. No podemos dejar de mencionar la ventresca de atún madurada, ya en la parte de Roma, elaborada mediante una técnica de salazón y maduración durante alrededor de 3 meses. El resultado es una carne sabrosa con una textura sedosa y agradable.

Lechal, frutos, hierbas y berenjenas

Y en la parte dulce nos lleva a la época del mestizaje, y sin duda el cocktail de lichi, coco, yuzu y lima kéfir es un gran representante de esas culturas mestizas.

El maridaje acompaña el viaje con una selección de vinos que van desde Jerez a Nueva Zelanda. Referencias muy interesantes en un maridaje muy cuidado y que acompaña de forma sutil y acertada el menú.

Es cierto que en ocasiones perdemos algo el hilo del relato. No es sencillo mantener una coherencia gastronómica en tamaña historia y encontramos ciertas elaboraciones suavizadas con el objetivo de no arriesgar con interpretaciones demasiado fidedignas. Cuando estás degustando el menú, el chef consigue que te plantees como eran los platos y las texturas de los alimentos que degustaban aquellos primeros hombres al raso, o refugiados en sus cavernas, y en ocasiones resulta complicado asociar esa imagen con los platos que nos van llegando a la mesa.

Pero Cobo Evolución es un proyecto que por si solo merece una visita. Una propuesta que va mucho más allá de lo gastronómico y que nos sumerge en todo un viaje por las edades del hombre.

Restaurante Jacqueline, un viaje a la glamurosa Barcelona modernista

Restaurante Jacqueline, un viaje a la glamurosa Barcelona modernista

Un restaurante en el corazón de L’Eixample que sorprende por su increíble decoración, música en directo y su divertido ambiente.

Julia Mezquita08/09/2023

L’Eixample en Barcelona no sólo destaca por su característica arquitectura, sino por sus maravillosos lugares de ocio y gastronomía que alberga. En el corazón de este barrio nos encontramos con la calle Enrique Granados, pianista y compositor, quien durante el Modernismo creó la primera escuela de piano en la ciudad.

No es extraño por ello que esta calle semi-peatonal sea uno de los lugares de mayor ambiente. Será fácil reconocerla por su espíritu animado: galerías de arte, las mejores tiendas de decoración, sus innumerables terrazas y su oferta culinaria hacen de ella uno de los enclaves más chic del momento.

Música en directo en el Restaurante Jacqueline

Diversión asegurada y cócteles que se traducen en puro arte

En medio de esta atmósfera nos encontramos con el restaurante Jacqueline. Los ingredientes principales de este restaurante son: su cuidada y deslumbrante decoración, música en directo de todos los estilos (desde Flamenco, R&B, jazz y pop), coctelería y bar. Resaltando especialmente estos dos últimos, ya que forman parte del ADN del Modernismo, momento en el que nacieron en Barcelona las primeras coctelerías.

Nada más atravesar su impresionante puerta, la sensación de teletransporte en el tiempo es inmediata. Sus tapizadas paredes, lámparas vintage, alfombras y asientos aterciopelados nos recuerdan a la estética de la época, queriendo hacer aquí mención a los aseos y su decoración sublime. Y es que Jacqueline no deja un detalle al azar, hasta los chalecos del personal van a juego con los estampados del interior.

Este espacio de tres plantas tiene opciones para todo tipo de caprichos: desde una mesa en la que sentarse y disfrutar de una agradable cena con música en directo hasta una barra de omakase en la que deleitarse con un sushi de calidad y un exquisito champagne.  Y, para los más animados, un club nocturno que abre a las doce y media de la noche con música electrónica (tan popular en los últimos años en Barcelona).

Decoración del Restaurante Jacqueline

En cuanto a su oferta gastronómica, este restaurante se distingue por su cocina mediterránea fusión y su impecable presentación. Comenzamos con una deliciosa combinación de croquetas de cecina sobre cremoso de foie y puré de manzana asada. Continuamos con la causa limeña, un plato de origen peruano que consiste en una base de puré de patata y en este caso combinado con taquitos de pulpo y finas hierbas.

No puedes dejar de probar la espalda de cordero con puré de patata trufado y salsa de asado acompañado de un buen vino, una auténtica exquisitez.

En definitiva, Jacqueline es un lugar que no te deja indiferente, perfecto tanto si buscas una velada romántica, una divertida cena de amigos o hasta una buena fiesta en su “Dinner Club”.

Bar alegría

Bar alegría, tapeo y comida tradicional catalana en un restaurante con historia(s)

Visitamos el Bar Alegría, un clásico local en Barcelona en donde podrás comer cocina tradicional catalana y platos para compartir de mucha calidad.

Julia Mezquita25/08/2023

Todavía recuerdo mi primer fin de semana viviendo en Barcelona, caminando por la calle Gran Vía y encontrarme con este enclave idílico que, con su inconfundible toldo rojo y su atractiva terraza, hacían inevitable querer sentarse: era el Bar Alegría.

Fundado en 1899, este bar de tapas se encuentra en uno de los preciosos edificios modernistas de la Ciudad Condal cuya colorida arquitectura ha atraído a gente de todas las partes del mundo.  Sus altos techos, suelo hidráulico y acabados en madera te harán trasladarte a la Barcelona del siglo XIX. Es de esos lugares que respiran historia, reuniendo a las personas en una atmósfera que se traduce en una auténtica escena teatral.

Platos para compartir en Bar Alegría, Barcelona

Nada más entrar, podemos contemplar su excelente selección de vinos naturales, alejándose de los clásicos con una oferta que va mucho más allá y, continuando hasta el fondo, podemos ver como se encuentran efectuando este arte de preparar una ostra.

Una vez sentado en la mesa, no esperes recibir la mítica carta en papel o los códigos QR que la pandemia ha arrastrado con ella. En cambio, te presentarán su menú en una tradicional pizarra de tiza, manteniendo su esencia en todo momento.

Buena cocina para compartir y una ensaladilla de campeonato

Lo tradicional no solo se traduce en la forma del menú, sino también en su contenido. Bar Alegría es el lugar al que acudir si quieres sumergirte en el tapeo y comida tradicional catalana.

El tradicional “pa amb tomàquet”

Comenzamos con la ensaladilla rusa ganadora del Concurso Nacional de Ensaladilla Rusa, acompañada del tradicional “pa amb tomàquet” cuyo origen data de las mismas fechas en las que fue inaugurado este bar. Continuamos con anchoa del cantábrico sobre tosta con mantequilla ahumada y su delicioso y popular mixto o “bikini” (así conocido en Cataluña) con jamón ibérico y trufa. Y hablando de trufa, obligatorio probar la tortilla de patatas trufada. Muy recomendables son su sorprendente ensalada con escabeche de albahaca de sandía y mix de tomates de cultivo local así como la berenjena con salsa miso (se te deshará en la boca) y setas maitake.

Setas maitake

Para terminar, su exquisito pastel de queso servido con confitura de cerezas o uno de mis postres favoritos desde que llegué a Barcelona: el pan con chocolate (cremoso de chocolate más bien), aceite y sal; tres combinaciones que se traducen en una auténtica delicia.

En definitiva, Bar Alegría es de aquellos lugares a los que acudir siempre, no solo por su encanto sino por su buenísima cocina fascinando a quien lo visita.

  • Bar Alegría
  • Dirección: C/ del Comte Borrel 133. Barcelona
  • Teléfono: 930 32 67 20
Doble y Gilda

El aperitivo perfecto existe y está en Doble y Gilda

En este nuevo templo del aperitivo en el barrio de Chamberí vas a encontrar las gildas más clásicas, con anchoa, y muchas otras que ni te imaginas... ¡y te van a encantar!

Alicia Hernández01/08/2023

Fátima y Emilio son los creadores de esta barra a la que se va a disfrutar del aperitivo infalible: gildas de mil sabores, artesanas, y cañas bien tiradas. Aunque no es todo. La carta se completa con otras sugerencias saladas que pueden acompañarse de un buen vermú o vinos generosos… ¿Hay quién de más? Se confiesan fans incondicionales del aperitivo, por eso, cuando llegó la pandemia y pensaron dar un cambio a su vida laboral, una ‘chispa’ se encendió en sus cabezas y ahí nació la idea de Doble y Gilda.

«Siempre soñamos con montar una tienda llena hasta la bandera de aceitunas, gildas y patatas fritas”, explican Emilio y Fátima. En la tienda, los clientes empezaron a demandar una ‘cañita’ para sobrellevar el tiempo de espera mientras Fátima preparaba el pedido «y vimos que era tan recurrente, que a todo el mundo le apetecía tomarse allí mismo las gildas, que dimos el paso y aquí está Doble y Gilda, recuerdan, un pequeño bar con terraza donde se disfruta del aperitivo».

Gilda vegetariana, con ajo dulce, tomate seco, alcachofa y aceituna.

Las gildas de Doble y Gilda, que muestran hasta siete variedades diferentes, son equilibradas en sabor, con buen tamaño y precio asequible (de 1,5 a 3€). Se pueden consumir las clásicas, con anchoa, piparra y aceituna (de Camporreal, señala Fátima), pero también las hay de boquerón, triple anchoa, con huevo de codorniz, de pulpo e incluso una vegetal, que se elabora con ajo suve, un delicado corazón de alcachofa baby y tomate seco… ¡y son adictivas! Doble y Gilda es fruto de “muchas horas en la cocina, viajes gastronómicos y muchas horas de degustación, con el disfrute que ello conlleva, para conseguir combinaciones atrevidas, ricas y diferentes”.

Te costará elegir entre tantas gildas.

La carta la completan otros aperitivos para compartir, incluyendo desde los mejillones premium de José Peña hasta un carpaccio de ventresca ahumada de atún rojo. Capítulo aparte merece la pularda desmigada en aceite de oliva, el montadito de gallina trufada con salmorejo y la tosta de sardina con mantequilla. En el apartado de bebidas las cervezas son las protagonistas pero también una corta pero bien elegida selección de vinos, vermú, fino, manzanilla y Palo Cortado.

La oferta de Doble y Gilda puede también disfrutarse en casa, adquiriendo por ejemplo la tarrina de 15 gildas clásicas (18 euros) o un exquisito caviar de erizo, que se pueden solicitar en el propio local, por teléfono o en su página web, desde donde realizan envíos que llegan refrigerados a casa.

  • Doble y Gilda
  • Dirección: Santa Engracia, 105. Madrid.
  • Horario: Abre de martes a domingo
Restaurante Juan Carlos Ferrando

Restaurante Juan Carlos Ferrando, gustosa cocina de autor en Logroño

El chef argentino ha encontrado en La Rioja su hogar y su fuente de inspiración. Su lema "lo que crees, creas" está en la pasión que pone en cada plato y en el empeño de hacernos disfrutar.

Alicia Hernández21/07/2023

Cuando se cruza la puerta del restaurante en la calle peatonal María Jesús Gil de Gárate, en el centro de Logroño pero alejado de las calles más populares, aparece un universo ecléctico, con decoración pop art, lleno de color, frases sugerentes y nada convencional que nos coloca sobre la pista de una cocina actual, gustosa pero moderna, que nos quiere mostrar La Rioja desde otra perspectiva, la de un cocinero joven enamorado de esta tierra. Es el espacio gastronómico creado por el cocinero Juan Carlos Ferrando, junto a su mujer, Zuriñe Ortiz, al frente de la sala. Una frase parece resumir lo que nos espera: «Lo que crees, creas». Y encontramos a Juan Carlos en plena fase de creación, metido en su cocina, que se divisa desde la sala, donde es el hombre más feliz del mundo.

Juan Carlos y Zuriñe en su restaurante de Logroño, con un Sol Repsol.

Siempre tuvo claro que sería cocinero. Lo había mamado desde pequeño en el restaurante familiar de Buenos Aires, donde nació. Se formó en cocina y puso rumbo a su destino soñado, Francia, «pero no me lo pude costear, me quedé en La Rioja y nunca llegué», nos relata. Llegó en 2001 a Ezcaray donde empezó a trabajar en Casa Masip y allí descubrió la riqueza de la cocina riojana «y la maravilla de las tapas, toda una seña de identidad española que concentran producto y varias técnicas en un solo bocado». Allí, señala el chef, se dio cuenta de que la cocina española vivía otra revolución, tras la estela del Bulli, «yo tenía otros referentes en mi cabeza, Paul Bocusse, Ducasse, y aquí descubrí la línea mediterránea, una forma de cocina más fresca, distinta, y productos con los que nunca había trabajado, como el aceite de oliva, que solo lo utilizaba en crudo, las setas, la caza, la trufa… Yo pensaba que sabía cocinar, y no tenía ni idea», bromea.

Juan Carlos Ferrando en la puerta de su restaurante.

Antes de arrancar su propio negocio, que lleva su nombre, Juan Carlos Ferrando, pasó por conocidas cocinas del País Vasco y La Rioja, y desde hace ya cinco años se ha hecho un hueco importante en el panorama gastronómico de la capital riojana. «Tenía claro que debía unir tradición y estacionalidad. Ofrecemos varios menús degustación pero siempre ha habido carta, no queremos quitarle al comensal su poder de decisión, igual ese día solo te apetece comer uno o dos platos, no tienes mucho tiempo o ganas, y así todos contentos. Y nos funciona bien, entre nuestros clientes hay una 50% que elije menú y el otro 50% la carta», explica el chef. «Eso nos da pie a ver lo que nos ofrecen nuestros proveedores, puede entrar un pescado buenísimo, una gamba roja, anchoas o unas verduras, y entonces lo incluimos en la hoja de fuera de carta que hacemos al día con tres platos, que siempre se venden, la gente lo pide».

Empanadillas al estilo argentino y mantequilla francesa en los snaks.

En el Menú ‘Cruce de Caminos’ aparecen platos con raíces argentinas, francesas, vascas y riojanas, «al principio pensé introducir más recetas argentinas, pero solo he mantenido las empanadillas, en los entrantes, junto con la mantequilla francesa». El Menú ‘Origen’ incluye platos que ya se han convertido en en los hits del restaurante, en estos cinco años, como Champiñon de Autol estofado, huevo termal, bondiola ibérica (un embutido de lomo de cerdo que curan en casa) y jugo de ternera o el Pichón de Vende madurado, ciruela pasas y su jugo. Hay un Menú de Mercado, muy interesante, que se sirve de lunes a viernes, y la carta de Terraza, para probar la cocina de Juan Carlos Ferrando de manera más informal en las mesas altas, con mantel de lino, y disfrutar de algunos de sus platos preferidos, como los callos de buey a la riojana, las croquetas de pollo y jamón ibérico o el tartar de atún rojo con aliño picante.

Cebolleta con parmentier, anguila y huevo.

En Juan Carlos Ferrando manda el producto, siempre de calidad y buscando la cercanía y temporalidad, «pero la idea es ir un paso más allá, elevar los productos desde la sencillez. Hacemos alcachofas, sí, son muy buenas… pero no van con jamón en mi casa. Llevan otra elaboración, otras guarniciones que hacen el plato más interesante», detalla. Lo comprobamos con la Cebolleta de Recajo confitada con cremoso de patata, anguila ahumada y yema de huevo. Una receta delicada y exquisita, de esas que se quedan grabadas en la memoria gustativa.

Pichón de Vende, uno de los platos estrella de Juan Carlos Ferrando.

El chef disfruta siempre cocinando, pero aún más cuando tiene entre manos algunos productos como las setas, «en otoño es una locura, pero no hay que olvidar las setas de primavera», prepara los escabeches, esa receta maestra que ha llevado hasta Maldivas, donde ha representado hace poco a la cocina riojana, inventa nuevos embutidos y encurtidos que aportan esas notas de autor a sus platos, o elabora uno de sus recetas preferidas, el pichón, «que traigo de Francia y lo dejo madurar unos 25 días. Todo pasa por el reposo, así me han enseñado, se asan y deben reposar entre 30 y 40 minutos», nos desvela. El resultado es un plato redondo, rozando la perfección.

Kumquat confitados con crema de agua de azahar, gelé de whisky y albahaca.

Llegamos a los postres, y ahí Juan Carlos también consigue el efecto sorpresa con varias propuestas ganadoras: Queso camembert de Normandía y orejones de albaricoques, Moras silvestres maceradas en vino, helado de caramelo salado y tofee o la Tarta de queso horneada, al estilo vasco. La bodega está en manos de Zuriñe, cuenta con unas 300 referencias de vinos, cerca del 80% de Rioja, vinos franceses, naturales, champagnes, y 30 vinos por copas para probar algo diferente y disfrutar.

Lo que crees, creas. El lema de JCF.

Lo ideal en una primera visita es decantarse por alguno de los menús degustación, para encontrar la esencia de la cocina de Juan Carlos Ferrando, marcada siempre por el producto de alta calidad, técnica impecable, platos con un guiño a la creatividad y mucho cariño al cocinarlos. Esas son sus claves. «Lo importante es el cliente -recalca el chef-, tiene que venir a disfrutar, a pasárselo bien». A nosotros nos ha conquistado con su buen gusto.

ivan dominguez

Restaurante Nado, el producto por bandera en la cocina de Iván Dominguez en A Coruña

En Nado encontramos dos fenómenos en colisión: el inmejorable producto gallego y la creatividad de Iván Dominguez... ¡El resultado no te lo puedes perder!

Jesús Sánchez Celada07/07/2023

Frente al puerto de A Coruña Iván Dominguez nos propone una experiencia gastronómica honesta y directa, con un producto excepcional y elaboraciones finas y elegantes. Y es que en Nado, no hay secretos: la sala y la cocina comparten un mismo espacio con tintes industriales y motivos marineros y la carta, dinámica, está marcada por el pescado fresco del día. La lonja se siente en Nado como si fuese la habitación trasera del restaurante. El producto es tan fresco y de tanta calidad, que añadir cualquier elaboración sobre él podría resultar un grave error.

Iván consigue encontrar ese equilibrio en dónde las diferentes técnicas que utiliza en sus platos son siempre complemento del producto, mejorándolo a veces, acompañándolo otras, pero nunca rebajándolo a actor secundario.

No hay egos en la cocina de Nado que puedan ni pretendan menospreciar al pescado y marisco de su carta.

Sala del restaurante Nado, en A Coruña

En Nado se viene a compartir

Hace unos meses que Ivan desechó el menú degustación que había acompañado al restaurante para centrarse en la carta, pensada para compartir, con raciones y medias raciones. En ella encontramos auténticas joyas gallegas como el berberecho y la almeja rubia, preparadas a la sartén y con un sabor puro a mar. O sus mejillones, que se sirven con una emulsión de escabeche, lo que le confiere al plato una textura sedosa y untuosa, pero con todo el sabor y la potencia que le corresponde.

Mejillones con emulsión de escabeche

La Ensaladilla Rusa de Nado está acompañada con boquerones y emplatada sobre una sopa de aceitunas. Todo un acierto. Para los que, como a mí, os gusten las ensaladillas con mucho punch, esta entrará de lleno en vuestro top-10. El sabor del encurtido muy presente y las texturas de la patata y las verduras en su punto perfecto.

El Salpicón de Bogavante resulta una dicotomía: se sirve con una salsa que marca mucho el sabor del plato. Es cierto que está muy bien ejecutada, es fina y equilibrada, pero a su vez impide expresarse al bogavante en todo su esplendor. Y esto siempre es una pena con un producto como este magnífico crustáceo. No ocurre lo mismo con el Rape, servido sobre un fondo de caldo de pimientos y acompañado por piparras. El rape se siente en cada bocado y el sutil gusto a pimientos potencia ese sabor. La Corvina a la Espalda sigue con la línea general del restaurante: producto fresco y buenas ejecuciones.

Flan del restaurante Nado

En el apartado dulce, se lleva la palma el Flan de Nado, una elaboración espectacular en su cocina.

Nado es un restaurante imprescindible en A Coruña, un lugar perfecto para entender la calidad y el fondo de armario de la lonja gallega plasmado en una carta inteligente, honesta y de altos vuelos.

  • Restaurante Nado
  • Dirección: Callejón de la Ruela da Estacada 9. A Coruña
  • Teléfono: 981.979.433
yeatman

The Yeatman, la cocina íntima y oceánica de Ricardo Costa en Porto

Visitamos el restaurante The Yeatman del chef Ricardo Costa y probamos su propuesta gastronómica, íntimamente ligada a los productos que le ofrece el Atlántico.

Jesús Sánchez Celada19/05/2023

En Vila Nova de Gaia, y con unas magníficas vistas de Porto, el gastronómico del chef aveirense Ricardo Costa tiene las líneas muy bien definidas: una cocina íntimamente ligada al océano Atlántico y a los sabores portugueses y una cuidada bodega que acompaña con sutileza e inteligencia los diferentes pases que forman el menú degustación. Todo bajo un compás muy estudiado en sala y muy bien liderado por Pedro Marqués, con un ritmo suave (que no lento) y delicado que nos ayuda a comprender la narrativa marinera que nos propone Ricardo.

Tal y como comenzábamos, las vistas del restaurante son sin duda lo que primero llama la atención de The Yeatman, ubicado en un hotel del mismo nombre de Relais & Chateaux. El río Duero en un primer plano, el puente de Don Luis I, la Catedral de Porto, la Torre de los Clérigos y los cientos de tejados que conforman el espectacular paisaje de la segunda ciudad más grande de Portugal. Durante la cena, podemos contemplar como el atardecer va moldeando y dulcificando el paisaje. Un escenario de alta gama digno de este dos estrellas Michelin.

Ricardo Costa, chef del restaurante The Yeatman

El menú degustación de The Yeatman: mucho océano y una sorpresa final

Para conocer esta propuesta tan personal del chef, probamos el menú degustación: Evoluçao de Aromas, compuesto de 3 entrantes, 10 pases salados y 3 pases dulces (la duración aproximada es de 2 horas y media).

Los entrantes: merengue de bacalao; alga nori con langostino y crujiente de piel de pollo y cocido portugués. Este último servido en dos partes. Por un lado el caldo, potente pero delicado, un fondo que denota horas y horas de cocción y por otro una terrina servida entre dos hojas de repollo portugués deshidratado. Un bocado muy sabroso.

A continuación, y ya de camino a la sala, se hace una pequeña parada en la cocina. Este entreacto sucede en diferentes momentos de la experiencia en función de la mesa, pero todos los comensales pasan por aquí en un momento u otro. Allí, el propio Ricardo nos ofrece uno de los pases, compuesto por caviar, unos gofres salados y una exquisita croqueta de crustáceo.

Ya en la mesa, y como decíamos anteriormente con el ritmo de la sala, acompasado y simétricamente coreografiado, comenzamos con la zamburiña nitro, con espuma de jalapeño y perlas de AOVE; el atún servido con una base de chalota y una ginebra rosa sin alcohol; la Centolla, que se plantea con una base de ajo y AOVE y dejando el marisco casi crudo y el Oricio de mar, quizás uno de los platos más especiales del menú. Servido con un caldo dashi, este plato cremoso y pulcramente ejecutado es la definición perfecta del Umami. Un bocado que sabe a mar, a tasca marinera. Una elaboración de 10.

Seguimos con uno de los pescados más arraigados en la gastronomía portuguesa, el lenguado, servido a baja temperatura junto con coliflor en texturas y panceta, un mar y montaña muy bien conseguido, para continuar con un delicado plato de anguila servida con una fina beurre blanc. Los pescados finalizan con el plato de rape, un interesantísimo pase en el que Ricardo juega y exprime cada una de las partes del pez para crear un plato que recuerda a guiso marinero.

Y para acabar la parte salada, la sorpresa de la noche llega con forma de cochinillo. Antes de llegar a la mesa cuesta comprender como encaja este plato dentro de un menú copado por los productos del mar, a excepción del crujiente bocado de terrina de cocido. Pero cuando lo probamos entendemos que es indispensable. El chef consigue un cochinillo crujiente, fino, muy sabroso, que se deshace en la boca… Excepcional.

Los pases dulces comienzan con una ostra nitro con ovos moles, muy tradicionales de la tierra de Ricardo, para continuar con una elaboración de manzana verde en diferentes texturas. Cierra la tripa de chocolate y una infusión que realiza el chef y que se acompaña de un bizcocho.

Un menú excelentemente ejecutado, sin fisuras, con un acompañamiento perfecto por parte de la sala y con mucha personalidad.

El maridaje, un recorrido por los excelentes vinos de Portugal

Como maridaje del menú, Lara Ribeiro, la sumiller del restaurante, se decanta claramente (y con criterio) por los vinos portugueses. Salvo el oricio, que se acompaña con un sake, el resto de los pases están maridados con vinos del país. La bodega, que cuenta con más de 1600 referencias solo reserva un 3 o 4 % para vinos de fuera. El resto de los vinos son grandes referencias portuguesas.

Durante el menú encontramos interesantísimos vinos como el Mueganheira, un espumoso elaborado con 100% Chardonnay, Telhas, un blanco alentejano, Quinta do Perdigao, de la región de Dao y elaborado con Jaen (uva mencía) o un vino de Porto: Krohn.

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Quique Dacosta presenta la nueva temporada de su restaurante bajo el lema «Por amor al arte»

La nueva propuesta gastronómica de Quique Dacosta, "Por amor al arte", en su restaurante de Dénia es un homenaje a la creatividad y el arte en la cocina.

Redacción11/04/2023

El reconocido chef español Quique Dacosta ha lanzado su nueva temporada en su restaurante de Dénia (Alicante) con una propuesta gastronómica que lleva por nombre «Por amor al arte». Dacosta, galardonado con tres estrellas Michelin y la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, ha evolucionado su lenguaje culinario manteniendo los pilares fundamentales de su cocina: producto, territorio, armonía, sabor, vanguardia y fantasía.

En su afán por hacer partícipe activo al comensal, el chef ha construido una obra que por sensibilidad y alcance trasciende a otras disciplinas artísticas. Según sus propias palabras, «mi trabajo va más allá de transformar los alimentos, mucho más allá de alimentar, de la estética, de la armonía, de la técnica, del sabor o del producto, incluso más allá de nosotros mismos». Para Dacosta, la cocina es su lenguaje natural, su oficio, su pasión y su única manera de estar en esta vida.

Fideuá azafranada y fría de navajas en Quique Dacosta Restaurant

La nueva temporada en Quique Dacosta Restaurante promete ser un fiel reflejo del momento que vive el chef. Este restaurante tres estrellas Michelin ha sido incluido en las listas más importantes del mundo como The World’s 50 Best Restaurants y Opinionated About Dinning, que lo coloca en los últimos años como uno de los diez mejores de Europa, habiendo ocupado el número uno del ranking durante dos temporadas consecutivas.

El mundo del arte y la Gastronomía

Además de la propuesta gastronómica, Quique Dacosta Restaurante propone un espacio que rinde tributo a Plénitude 2, un lugar único e inspirador que invita al comensal a vivir la segunda vida de Dom Perignon en armonía con la cocina del chef que otorga una segunda vida a uno de los platos más icónicos de su carrera.

Arros en pata en Quique Dacosta Restaurant

En una temporada realmente especial por la profundidad que alcanza su propuesta, Dacosta ha invitado a diferentes personalidades cercanas al arte para lograr pluralidad y distintas perspectivas sobre el concepto ‘Por amor al arte’ que aterriza esta temporada en su restaurante ubicado en Dénia. Manolo García, músico y cantautor, afirma que el amor al arte que atesoran diferentes artistas «desemboca directamente en amor a la humanidad, a ese algo generoso y compasivo sin lo cual la vida humana sería poco más que insufrible», y que nos conecta con la esencia y la autenticidad «ayudándonos a descansar de aquellas cuestiones prosaicas que nos invaden en nuestro día a día».

Por su parte, la ilustradora y escritora Paula Bonet apunta a «aquellas pocas personas que ponen su arte al servicio del resto del mundo sin olvidarse de quienes son y sin pretender ser complacientes», pero que a su vez «nos complacen, nos iluminan, nos ayudan a pensar y a ser mejores. Algunos incluso nos alimentan», ha reflexionado haciendo alusión a Dacosta.

david ariza

David Ariza, Cómo Hacer Un Arroz Que «No Se Comería Tu Padre»

David Ariza, a través de su bar 100% tecnológico Rice&Bones, apuesta por una nueva forma de disfrutar del arroz desmontando falsos mitos

Cristina Tejerina16/02/2023

David Ariza lleva haciendo arroces desde el año 1992. Desde los 30 años de experiencia que le avalan, sabe perfectamente cuál es la receta perfecta de un buen arroz. Su pasión desde siempre por este elemento gastronómico, le llevaron a crear un bar de arroces (Rice&Bones) que promete ser referente en el sector. Hoy hablamos con él para que termine de una vez con los falsos mitos y las nuevas modas del arroz.

¿Por qué tenemos la creencia de no tomar arroz por la noche?

Es un tema social, de costumbres. Por norma, no estamos acostumbrados a cenar los tipos de arroces que solemos hacer aquí. Estos arroces tienen 3 bases: un liquido donde cuece el arroz, el propio arroz y un sofrito de tomate. Y la única parte del mundo dónde se desarrollan estos arroces, hasta que con la globalización se exportan, es en España. Más concretamente en el Levante español.

Pero si te das cuenta, nadie tiene ningún problema en cenar sushi. Simplemente en nuestro país no está dentro de nuestro paradigma gastronómico comer un arroz meloso o caldoso por la noche. Es un tema simplemente cultural, nos resulta extraño.

Arroz seco de marisco, disponible en Rice&Bones

Las ‘modas» y la ‘posición social’ del arroz

Va por modas. Al final, la comida es estatus y posición social. Marca tu nivel económico. Cuando tú tienes invitados sacas de lo bueno, lo mejor, y mucho. Y hay que tener en cuenta que las modas cambian.

Te pongo un ejemplo: en los años 50 comer pan integral era de pobres y comer pan blanco era de ricos. Ahora es al revés. Con el arroz ha pasado lo mismo. Lo que se buscaba antes era el grano blanco, pulido, ahora hay más tendencia hacia lo integral, pero al final tienen las mismas calorías. La única ventaja que tiene el arroz integral es que tiene más fibra.

La nueva y mejor forma de hacer arroz

Nosotros estamos entre los únicos restaurantes de España que para hacer cuatro arroces, tenemos cuatro caldos y cuatro sofritos diferentes. Nuestro caldos solo llevan dos ingredientes: el producto y cebolla. No encontrarás intensidad de sabores porque no queremos que la tenga, buscamos la naturalidad. Lo bueno de nuestros arroces es que te lo puedes comer e irte a trabajar, no tienes que echarte la siesta ni te hincha. Si un arroz está hecho de forma natural, no genera mal estar.

Arroz seco ahumado de pescado azul y ajitos tiernos, también en Rice&Bones.

Objetivo del proyecto

El concepto nace enfocado en un público joven, un producto dinámico en el que en 25 minutos puedes haber terminado de comer si quieres, aunque siempre decimos que el tiempo que quieras quedarte en Rice&Bones lo eliges tú. Nos gusta decir que queremos convertirnos en el Starbucks de los arroces. 

Otra de las cosas interesantes es que este restaurante es 100% tecnológico. Desde hacer el pedido escaneando un código QR, pagar antes de comer vía móvil o tarjeta de crédito, hasta que cuándo terminas de comer, si quieres un café, te tienes que levantar al córner de Nespresso dónde está la máquina de autoservicio. Es un concepto que no está enfocado a la comida tradicional de los domingos, y aún así, el 40% de nuestro público es gente mayor.

Rice&Bones, el restaurante innovador

Es un concepto revolucionario e innovador. Este restaurante, especializado en arroces, tiene un sistema de cocción donde sólo tardan 8 minutos en tenerlos preparados. Alejándose por completo de las normas impuestas por las arrocerías tradicionales (mínimo 2 personas o reservar con antelación), desde Alicante, apuestan por una nueva forma de consumir y disfrutar del arroz. Puedes pedirlo a casa, recogerlo tú mismo o consumirlo en el propio local. Bajo el lema, “el arroz que no se comería tu padre”, quieren romper con lo tradicional y dar la bienvenida a una manera diferente de hacer las cosas de siempre.

como elegir un vino en un restaurante

El desafío de elegir un vino en un restaurante

La elección de un vino en un restaurante puede ser una tarea desafiante para aquellos que no están familiarizados con el mundo del vino. Incluso para los que sí lo estamos.

Álvaro Comenge06/02/2023

A menudo, las cartas de vino pueden ser abrumadoras, con una gran selección de variedades, regiones y precios. Además, elegir un vino que complemente los platos que se han elegido, conocido como maridaje, puede ser un arte difícil de dominar. Sin embargo, con algunos conocimientos básicos y un poco de investigación, elegir un vino en un restaurante puede ser una experiencia placentera y educativa.

El primer paso en la elección de un vino es comprender los diferentes estilos de vino y cómo se relacionan con los alimentos. Por ejemplo, los vinos tintos suelen ser más intensos y tener un mayor contenido de taninos, lo que los hace ideales para carnes, platos con salsas fuertes y quesos. Los vinos blancos suelen ser más ligeros y tener un sabor más fresco, lo que los hace ideales para pescados y mariscos. Pero, como en todo en la vida, hay matices y excepciones. Puede haber determinados vinos blancos que mariden bien con tipos de carnes y guisos específicos, y vinos tintos ligeros que puedan ir con pescados más grasos.

Para elegir un vino en un restaurante es importante fijarse en su origen

Es importante tener en cuenta la región de origen del vino y cómo esto afecta su sabor. Por ejemplo, los vinos de la región de Burdeos en Francia suelen ser más robustos y tener un sabor a frutos rojos, mientras que los vinos de la región de la Toscana en Italia suelen ser más ligeros y tener un sabor a hierbas y especias.

Además, es importante comprender los diferentes precios de los vinos y cómo esto afecta su calidad. Por ejemplo, los vinos más caros suelen ser de mejor calidad y tener un sabor más complejo, mientras que los vinos más baratos pueden ser más simples y menos elaborados. Sin embargo, esto no siempre es cierto, y algunos vinos más asequibles pueden ser sorprendentemente buenos.

Una vez que se comprenden los estilos de vino y cómo se relacionan con los alimentos, es importante investigar las opciones disponibles en el menú de vino del restaurante. Esto puede incluir leer las descripciones de los vinos y hablar con el sumiller o el camarero para obtener recomendaciones.

El desafío de elegir un vino en un restaurante

Además de la información presentada en la lista de vinos, el precio también puede ser un factor que dificulte la elección de un vino adecuado. Muchos restaurantes ofrecen vinos de alta calidad que pueden ser costosos y, en algunos casos, fuera del presupuesto de los comensales. Por lo tanto, es importante tener en cuenta el presupuesto disponible al elegir un vino. Dicho todo esto, aunque elegir un vino sea una tarea que pueda dar cierto vértigo, y mucha gente acaba declinando por las opciones más conocidas.

Animo a todo el mundo a salirse de su zona de confort y probar cosas nuevas. Hay muchos vinos desconocidos excelentes, en todos los rangos de precio. El mundo del vino es demasiado amplio como para limitarse a beber siempre los mismos vinos. 

restaurante alquimia

Alvar Hinojal: «Alquimia es la nueva hornada de la cocina vallisoletana»

Nos colamos en las cocinas de Alquimia para hablar con su chef Alvar Hinojal: "Para recibir una estrella tienes que tener los pies en la tierra".

Iván Carretero29/12/2022

Alvar Hinojal, chef y creador de Alquimia, nos recibe en sus cocinas para contarnos la historia de su restaurante y sus planes de futuro. Alquimia es un restaurante que abrió sus puertas en el 2018 con un nuevo concepto de cocina, la cocina molecular, y recientemente ha sido galardonado con una estrella Michelin. Con esto se convierte en la 6º estrella michelin que aterriza en la provincia de Valladolid.

Sala del restaurante Alquimia en Valladolid

Origen de Alquímia

3 amigos en febrero de 2018 deciden juntarse para cumplir un sueño. Cada uno venía de un sector diferente, uno de una inmobiliaria, otro de la banca y yo cocinero. Más que nada, ellos me querían ayudar para abrir el restaurante. Así que, buscamos un local que de esto se encargó el de la inmobiliaria, el que se dedicaba al mundo las finanzas buscaba la forma de financiación necesaria con los bancos, y yo obviamente pues a cocinar.

Todo esto se fue uniendo hasta que encontramos este antiguo local y nos establecimos. Lo reformamos, empezamos aproximadamente en abril, y ya en noviembre abrimos las puertas de nuestro pequeño gran restaurante.

Alvar Hinojal trabaja la cocina molecular en busca de texturas para sus elaboraciones.

¿Cómo definirías Alquímia?

Digamos que Alquimia es la nueva hornada de la cocina que se puede ver en esta ciudad. Nos definimos en dos partes, cada parte tiene su relevancia, y además es un local en el que se respira un ambiente fresco y juvenil.

Por una parte Crisol gastrobar, más informal, que solo lo servimos de una manera informal. Me gusta llamarlo street food interior es decir un viaje alrededor del mundo, probando diferentes sabores de todo el mundo de una forma completamente diferente.

En la parte de Laboratorios es donde damos rienda suelta a nuestra creatividad a través de los menús degustación, en los cuales incorporamos parte de producto de cercanía con sabores del mundo, e introducimos diferentes texturas a través de la cocina molecular.

Alvar y el equipo de Alquimia en pleno cocinado

¿Qué es la cocina molecular?

La cocina molecular simplemente es algo que aporta texturas, es decir productos de toda la vida presentado de manera diferente. Ya sea a través de una espuma, un aire, una esterificación, un velo… diferentes materiales. Pero todo esto ni cambia el sabor, ni se come aire como mucha gente piensa ni nada. Simplemente nos aporta texturas.

¿Cómo sienta la estrella?

La verdad es que sienta muy bien. La recibes abrumado. Luego toca una segunda parte en la que tienes que poner los pies en la tierra y sentar muy bien la cabeza, porque si no tienes bien amueblada la cabeza no puedes gestionar una estrella. Y sobre todo, estar muy agradecido por el recibimiento que estamos teniendo de la gente, también reservas.

Ha aumentado mucho el número de clientes y estamos muy agradecidos a los que nos han acompañado durante toda la vida.

Alqumia recibió su primera estrella Michelin en este 2022

¿Algún nuevo proyecto en mente?

Mantener lo que ya tenemos antes de abrir nuevos horizontes. Es el momento de tener los pies en la tierra y aferrar el proyecto que hemos estado llevando a cabo. Siempre he tenido nuevos sueños, de abrir nuevos restaurantes y no relacionados con la alta cocina, pero no es el momento apropiado.

mejores restaurantes en madeira

9 restaurantes en Madeira para comer bien (y barato)

Toma nota de estos fantásticos restaurantes en Madeira si estás pasando unos días en la isla portuguesa. Calidad y buen precio garantizado.

Joaquín del Palacio29/07/2022

Portugal destaca por su buena gastronomía, sobre todo, por la buena calidad y los platos abundantes, además la relación calidad-precio es muy buena. En Madeira ocurre lo mismo con el añadido exótico de algunos productos típicos que le dan un toque de originalidad y le diferencia de otros destinos lusos. Hoy hacemos un recorrido por los mejores restaurantes en Madeira en los que se come muy bien y a buen precio.

Restaurantes en Madeira: zona Norte

Comenzamos nuestra ruta de restaurantes por la zona Norte.

Quinta Vale Vitis

Preparando una espetada de carne en Quinta Vale Vitis

En San Vicente, posee un lugar privilegiado, habitaciones con mucho encanto y trasmite la tranquilidad que ayuda a desconectar. Indeleble el recuerdo de una espetada en su barbacoa en el jardín junto a la piscina al atardecer. Quizás, el mejor sitio para tomarla en toda la isla. ¡Qué buena y qué sensaciones! Al caer la tarde, con esa luz más cálida, tomando un aperitivo de quesos de madeira con vino local mientras los aromas de las varas de laurel con sus trozos de carne de vaca haciéndose en las brasas… Tal experiencia, solamente se supera durmiendo allí.

El restaurante del hotel do Furao

De los mejores restaurantes en Madeira para disfrutar de unas vistas espectaculares.

En lo alto de un acantilado de la localidad de Santana, ofrece una carta de calidad. Hacen el pan en su propio horno y disponen de cuatro variedades de vino que van desde el seco al dulce: sercial, bual, verdelho y malmsey. El servicio, digno de las cuatro estrellas del hotel que, además, resulta ideal para descansar por la buena calidad de sus habitaciones, la situación sobre el mar y sus instalaciones: dos piscinas, sauna, jacuzzi… Como anécdota, poseen una casa tradicional típica de Santana en el jardín.

Restaurantes en Madeira: zona Sur

La zona sur de Madeira nos ofrece una gran variedad de propuestas gastronómicas. Esta es nuestra selección:

Socalco Nature Hotel  

Socalco Nature Hotel

En Calheta, además de restaurante, también hotel con encanto. Ubicado sobre un acantilado y junto a su propio huerto con viñedo y frutales brinda a sus hospedados y comensales unas vistas inmejorables sobre el mar. Su creador y chef Octavio Freitas explica que era su sueño y lo ha podido llevar a cabo: La mezcla del turismo rural con una alta gastronomía y productos propios. También va al mercado y ello hace que su carta cambie según el producto del día, así comer allí implica sorprender al cliente variando constantemente los platos, eso sí, lo único que no cambia, la calidad de sus elaboraciones. Recomendable, dejarse guiar por ellos.

Restaurante Vila do Peixe

Puerto de pescadores de Cámara de Lobos

En Cámara de Lobos. Aunque está en lo alto y desde su terraza se divisa todo el pueblo arracimado, está junto al puerto también porque es pequeño. Y sus pescados corvinas, viejas, atunes, lapas… están a la vista, primero eliges y luego te lo comes. Recomendable, la churrascaría do peixe, con un buen vino blanco de la isla o una cerveza, añadiendo esa panorámica del atardecer se convierte en una experiencia que sola casi merece el viaje. Luego, allí mismo, una poncha, típico cóctel de Madeira, en el bar Number Two, en la parte antigua. Un bar genuino con un personal muy amable.

Maktub

Uno de los restaurantes en Madeira imprescindibles: Maktub

En Paúl de Mar. Bar de copas, restaurante con música en vivo y hotel con encanto. Y todo bueno. Un ambiente caribeño de mojitos y caipiriñas en un lugar inmejorable para ver atardeceres tomando copas o, también, cenando. Su atún, por supuesto, el mejor de la isla. Crudo con chorrito de aceite, pasándole el soplete o cocinado a la plancha es un manjar. Suele tener conciertos que llenan la calle, sin salida, y la playa de público con un ambiente excelente. La anécdota: su padre dio la vuelta al mundo con velero en solitario llevando 200 l de vino de madeira.

Faja dos Padres

Faja dos Padres

Un restaurante muy peculiar hasta en su modo de llegada: en barco con su pequeño muelle o descendiendo 300 m con un teleférico cuasi vertical, sensacional. Otra experiencia propia de esta isla. Poseen cultivo ecológico de huerta, plátanos, aguacates, mangos y otras frutas tropicales e, incluso, una hectárea de viñedo de la variedad malvasía cándida. Situado entre la playa y el acantilado se nos presenta como el típico chiringuito, pero atención, hace unos platos que justifican el desplazamiento. Recomendable: platos de pescado fresco con vino local y los postres.

Restaurantes en Madeira: Capital

Para finalizar, los restaurantes en la capital de la isla que no te puedes perder.

Restaurante Kampo

Petisco de restaurante Kampo

El chef Julio Pereira es un lujo de cocina con unas elaboraciones de alto nivel. Se puede cenar en la barra viendo el trabajo de cocina, un espectáculo. El precio está a la altura de sus platos aunque la sala está demasiado saturada y resulta algo ruidosa para la calidad gastronómica del establecimiento.

El restaurante Uva

Restaurante Uva

En la última planta del hotel The Vine de cuatro estrellas, es uno de los mejores de la isla. Producto de calidad, elaboraciones excelentes, una sala con mesas de tamaño grande y asiento cómodo, ideal para estar un buen rato cenando a gusto, camareros y maitre muy profesionales. Elaboraciones al borde de la estrella sin el precio estelar. Un restaurante perfecto para una cena de las buenas.

Patio das Babosas

En la parte alta de la capital junto al teleférico, al lugar de partida del descenso en las cestas típicas y a los Jardines Tropicales de Monte Palace es un buen restaurante que también tiene alojamiento. Tiene la calidad exigida para pertenecer a la Asociación de Promoción de Madeira, como otros recomendados en este artículo. Está especializado en preparar el pez sable de formas diferentes con platos siempre copiosos y con guarniciones muy ricas. Las vistas desde su terraza son excepcionales pero, a tener en cuenta, que siempre hace más fresco que en la capital.

Productos propios

Los vegetales son muy característicos de la gastronomía madeirense. Las patatas dulces y normales saben diferente a otras cualquiera.

Gracias a un clima húmedo y templado durante todo el año la producción es de calidad y esto permite plantar desde cultivos más atlánticos como las manzanas hasta frutas tropicales como aguacates, papayas, pitangas o la curiosa fruta de la costilla de Adán, que sorprende porque en España se conoce como planta de interior y casi nadie sabe que produce una especie de piña de unos 20 a 25 cm de largo y unos 5 de ancho de color verde y con un sabor muy peculiar, una mezcla de piña y plátano.

Por cierto, los plátanos madeirenses son muy típicos y ricos.

Fruta de la costilla de Adán

Madeira, en medio del océano Atlántico, es un lugar estratégico para la pesca. Por ejemplo, Cámara de Lobos, en el sur de la isla, es un pueblo costero de pescadores que tiene hasta un pescado típico: el espinoso, una especie de bacalao. Abundan lapas, pulpos, caballas, sardinas, atunes, viejas… pero, sobre todo, el más característico: el pez sable, al que ellos llaman pez espada.

Pez Sable

Un pez muy peculiar que vive en las profundidades, a más de 1000 m de profundidad, un depredador con una enorme boca afilada y larga llena de dientes que parecen clavos y los incisivos son aterradoramente grandes, como los ojos con los que, aunque parezca mentira que a esas profundidades haya luz, deben de ver algo. La piel es negra y sin escamas y la carne, blanca con poco sabor pero nutritiva, guisada como solamente ellos saben, resulta un manjar que hay que probar.

Lapas

Y de entre las carnes, sin duda la espetada. Carne de vaca en trozos magros insertos en una vara de laurel, abundante en la isla, al punto de sal gorda y a la brasa. Luego se ponen patatas normales y dulces de guarnición. Tomado con el bolo de caco que es el pan más tradicional y los buenos vinos de la isla conforman un manjar para no olvidar y repetirlo.

Restaurante Marisquería Rafa, una casa de Gula en Madrid

Visitamos esta Casa de Comidas, un restaurante en Madrid que todo amante de la buena mesa debe visitar al menos una vez en la vida. Gastronomía en estado puro.

Alberto Barciela22/07/2022

En el siglo XVI se conocían como casas de gula a una evolución de las tabernas. Allí no solo se bebía, también se comía. No llegaban a la categoría de fisgones, donde también se podía pasar la noche. Restaurante Marisquería Rafa, en la Calle Narváez, 68, es desde 1958, en que fue inaugurado por Rafael y Rodrigo Andrés, es uno de esos lugares en la palabra de origen francés restaurante debería ser sustituido por el sencillo, castizo y español Casa de Comidas. El establecimiento fue bodega y ahora es el cielo de la calidad en producto y restauración.

Restaurante Marisquería Rafa

Me la descubrió un gastrónomo y amigo esencial, José Luis Cano, de Clorofila Digital o Síntesis, de la Calle Tellez, que en esto de los nombres no se registra estabilidad siquiera en la foto fija. El hijo de Manolo es el señor de Albacete que mejor conoce el Madrid esencial y a la vanguardia, lo imperdible. Él me presentó a Rafael y Miguel Ángel, los propietarios del Restaurante Rafa, y a García, el más increíble y sincero de los jefes de sala que uno pueda llegar a conocer.

En Rafa, en sus reservados o en la terraza, además de en su acogedoras barra y comedores, se degustan mariscos – que complacerían hasta la exigencia de un gallego gastrónomo como Álvaro Cunqueiro, que cocinaba palabras y realidades mágicas-,  también se degustan pescados, y carne y guisos de temporada. Todo se pueden acompañar de eligiendo entre una selecta carta de vinos.

Restaurante Marisquería Rafa

En la mesa es esencial aceptar las propuestas de los profesionales. Con seguridad, en el Restaurante Rafa les aportarán sugerencias positivas y les propondrán renovadas experiencias. Es seguro que no fallarán en ofrecerles buen jamón, salpicón de mariscos, gambas frescas, ensaladilla rusa, rodaballo al horno o steak tartar. Delicias todas.

No se preocupen, está al lado del Parque del Retiro. El arbolado barrio sugiere largos paseos para deglutir el placer que supone comer muy bien y dejarse discurrir por una segura larga sobremesa. Cuanto digo, se lo pueden asegurar los clientes habituales que acostumbran a llenar las 110 sillas del acogedor local. Es imprescindible reservar mesa y utilizar el eficaz servicio de aparcacoches.

Restaurante Marisquería Rafa

Sobre la gula les cuento una anécdota. En Lalín, capital gastronómica del cocido, un sacerdote campechano y comilón, con más de 130 kilos de peso, se hartaba de manjares a la hora del almuerzo y entre horas no desdeñaba alguna golosina siempre que fuese abundante. Cuando le preguntaban por la razón de su peso decía, sin inmutarse: “como mucho y para compensar sólo ceno queso. ¡Pero el queso por la noche es tan traicionero!”. Un día fue a confesarse un hombre muy grueso, que se acusó de un pecado venial: gula. Y el sacerdote lalinense le dijo: “Gula, gula sólo es cuando comes mucho y te desmayas”. La advertencia queda hecha, por si se da el caso, lo que es probable que ocurra cuando uno se deja llevar de manjares.

Rafa es una de las mejores casas de comidas de España, una auténtica casa de gula. Para disfrutar.

RESTAURANTE riverita

Restaurante Riverita: la taberna ilustrada en la que manda la calidad y la estación

Los hermanos Alberto y Francisco Rivera, propietarios de Candeli, inauguraron en agosto de 2021 este restaurante, más informal y abierto todo el día, con alma de taberna, en la que guisos, chacinas y mariscos selectos protagonizan una oferta muy marcada por la temporada

Redacción15/07/2022

Cuando Alberto y Francisco Rivera decidieron abrir un nuevo restaurante en Ponzano –calle que tan bien les recibió tras la apertura de su primer restaurante, Candeli, en 2015— tuvieron claro que querían un local más desenfadado y casual, pero en el que el producto, el sabor y la estación también tuvieran todo el protagonismo.

Por eso, Riverita (Ponzano, 31), que se inauguró en agosto de 2021, es una taberna informal con mesas altas, pero con una despensa selecta, marcada por la estación, en la que destacan las conservas gallegas, los mariscos y pescados de lonja, las carnes de proveedores bien elegidos, las chacinas de bellota 100 % ibéricas y los vegetales y frutas de huertas tan acreditadas como la de Aranjuez.

Su cocina de producto, cuyo fin principal es realzar esa materia prima, se viste de verano para dar la bienvenida a platos más frescos, con el atún y los vegetales estivales –especialmente el tomate de Aranjuez— como reyes de una carta en la que no faltan sus mejores bocados.

Bodega Riverita

Así el local ofrece ya algunos platos más ligeros, pero tan apetitosos como el ajoblanco con berberecho o el atún de Tarifa, en dos preparaciones imperdibles: la ventresca, ahumada con frutos secos, encurtidos y aceite al amontillado de Castillo de Canena, o bien el atún en forma de tartar. Su gazpacho y el tomate también darán mucho de qué hablar en los meses más cálidos.

Dentro del menú habitual, no obstante, hay platos especialmente recomendables para esta época, como la marinera –aperitivo de origen murciano cuya base es un pan crujiente, encima del que se sirve ensaladilla rusa y que aquí coronan con anchoa y piparra—, el carpacho de calabacín con vinagreta de tomate y lascas de parmesano, la mojama de atún o sus conservas gallegas trabajadas por ellos: el salpicón de berberecho de la ría con vinagreta de verduritas y las navajas con aceite de oliva virgen extra y salsa de callos son recomendaciones que no fallan.

La calidad y el producto de temporada son la clave de la cocina del restaurante

Ni políticos ni toreros: somos taberneros

Esta frase tan contundente preside una de las paredes de la taberna, cuyos hermanos –que comparten apellido con una saga de matadores y con el expolítico— sí pueden presumir de buen linaje culinario. Son sobrinos de Gerardo Oter –cabeza de uno de los grupos gastronómicos más potentes de Madrid—, en cuyos locales se formaron y aprendieron los entresijos del oficio. De él heredaron esa visión del producto como rey de la carta.

Así lo implantaron en Candeli y así lo han hecho en Riverita, taberna ilustrada quiere hacerse un hueco entre las barras imprescindibles del barrio y de la ciudad poniendo en valor, a través de su cocina, su selecta despensa, cuya composición varía en función del mercado y de la temporada.

Entre los entrantes, además de la mencionada marinera, destacan las anchoas de Santoña 00 y los boquerones; el pulpo –cocido en casa— con revolconas y, en temporada, las alcachofas confitadas de Tudela, que también se sirven rellenas de rabo de toro con una muselina de yuca trufada. En septiembre, los pimientos de cristal asados son muy aplaudidos por los parroquianos.

Ni políticos ni toreros: somos taberneros

Las tablas de embutidos y chacinas son una opción fabulosa para compartir al centro. Son de Maldonado y Juan Martín, de bellota 100 % ibéricos, con el jamón, el chorizo de campaña o el solomillo de lomo como máximos exponentes.

Además, hay sobrasada y una estupenda mortadela italiana. Se puede pedir un variado de embutidos y, en esta sección de la carta, se ofrece también el formato de media ración, algo que próximamente se extenderá a otros platos de la carta.

En Riverita, los guisos y las carnes tienen buena acogida todo el año. El rabo de toro a la cordobesa está entre los más celebrados, junto a los callos, el txangurro—con salsa americana y flambeado— y la presa ibérica, 100 % bellota y muy jugosa, que se acompaña de crema de boniato y migas de pastor.

No hay que olvidarse del solomillo de vaca vieja –que traen de Asturias—, del steak tartar, que cortan a cuchillo y cuyo nivel de picante ajustan a gusto del comensal, ni de las albóndigas de solomillo y calamar. Entregada, por esencia, al mercado, las sugerencias del día tienen mucho peso en esta taberna: no suelen faltar las gambas blancas de Huelva –directas desde Isla Cristina—, unas finas ostras, que les sirve un proveedor francés muy exclusivo, el carabinero y otros mariscos, según mercado: en Navidad, su centollo de O’Grove es sobresaliente.

La ensaladilla y la ganache de chocolate están deliciosos.jpg

En cualquier caso, hay que dejar hueco para los postres caseros: no hay que dejar de probar el hojaldre de manzana hecho al momento, la ganache de chocolate negro con sal y cama de chocolate blanco o la créme brûlée.

Una bodega bien surtida, ideal para el tardeo

Tanto Alberto como Francisco son sumilleres y buenos conocedores del mundo del vino. Presumen de bodega, con unas 35 referencias entre tintos, blancos, espumosos y rosados, que recorren las principales referencias del país, con guiños a otras menos conocidas, rotatorias. Hay también una representación de vinos blancos franceses y de champagnes.

Aunque la cocina cierra a las 16.00 h, el local permanece abierto durante toda la tarde y dispone de una muy buena oferta de destilados, por lo que es un lugar ideal para entregarse al tardeo. Es un local amable, decorado con guiños a lo español por Carlos Mayoral, que ha querido recrear el estilo de las tabernas de la zona, con detalles tan típicos de estos espacios como la barra de mármol y las mesas de acero, pero dotándolo de una gran calidez.

RIVERITA

Dirección: calle Ponzano, 31. Madrid.

Teléfono: 917 378 844

Precio medio: 35-40 € por persona

Horario: de martes a domingo de 13.00 a 02.00 h. Horario de cocina: de 13.00 a 16.00 h y de 20.00 a 00.00 h