Canadá: un viaje que hacer con las papilas

Canadá: un viaje que hacer con las papilas

Dotado de una herencia europea vibrante y de un paisaje excepcional, Canadá es un lugar de destino imprescindible en nuestras vidas

Sergi García26/10/2021

Desde los surrealistas lagos y montañas hasta su gastronomía callejera, un viaje que nos cambiará la vida. Eso sí, sin olvidar solicitar nuestra autorización de acceso a tiempo y cumplir la normativa sanitaria en tiempos de Covid.  

Mucho más que naturaleza y amabilidad

Toda sitcom estadounidense que se precie nos ha mostrado en más de una ocasión, y como recurrente cliché, la extrema amabilidad canadiense. A menudo con sorna, también se nos ha hecho hincapié, por parte de personajes urbanitas poco avezados a la vida fuera de ciudad, en un profundamente hermoso paisaje donde prácticamente toda escenografía natural es posible. En conjunto, dos recursos que, si bien humorísticos, guardan una gran verdad entre líneas. Y es que Canadá es, sin lugar a dudas, un país cuya esencia nos acoge nada más aterrizar en su terreno. Pero, ¿quién ha oído hablar alguna vez de la curiosa gastronomía canadiense?

Pero, antes de nada, y aunque para viajar a Canadá baste tan sólo con llevar una maleta cargada de sueños –como así nos recordaría cualquier referente cinematográfico–, debemos tener en cuenta solicitar una autorización de viaje. Básicamente, un documento que, destinada a pasajeros sin visado, notifica al país de recepción sobre nuestra llegada y la naturaleza de ésta, encontrando tanto en modalidad turística como laboral nuestra eTA Canada necesaria para el viaje. Mención obligatoria, dado que su tramitación, como bien se advierte en Visaturismo.es –donde podemos solicitar fácilmente dicho certificado–, puede demorarse hasta 72 horas.

Los hermosos paisajes que ofrece Canadá son uno de sus grandes atractivosLos hermosos paisajes que ofrece Canadá son uno de sus grandes atractivos

Un crisol gastronómico en nuestra boca

Para entender la cocina canadiense, es preciso en primer lugar tener en cuenta su herencia francesa y británica, pero también indígena, de gran influencia ya no sólo en la idiosincrasia de su gente, sino consecuentemente también en su comida. Además, y dada la extensión del territorio, ocurre que cada región y provincia guarda una especialidad gastronómica, sobre todo en función de los recursos de los que dispone abasto. Motivo por el que recorrer la hermosa Canadá es un viaje que no sólo podemos realizar con nuestros ojos, sino también con nuestras papilas. Afirmando que, también gracias a la influencia de la inmigración, los sabores canadienses se adaptan a todo paladar

De este modo, en Canadá podemos encontrar todo tipo de manjares que van más allá del popular sirope de arce –de cuya producción mundial el país se encarga del 80%–, aunque forme parte de algunos platos como las oreilles de crisses, cortezas de cerdo fritas bañadas en este producto. Siguiendo con el espectro dulce de lo culinario, Canadá nos ofrece como comida popular los bagels, similares a los donuts pero de sabor más bien salado. Del mismo modo que, quitando las tartas de manzana que prácticamente comemos en cualquier parte, los beavertail –una masa frita a modo de tostada donde untar lo que nos plazca– amenizarán cualquier merienda o desayuno.

Los riquísimos Bagels canadiensesLos riquísimos Bagels canadienses

De la carne de bisonte a la poutine y los spaghetti squash

Dejando atrás los aperitivos dulces o vinculados al almuerzo, provincias francófonas como Quebec nos deparan platos como la poutine –patatas fritas con queso cheddar– o la tourtière –similar al pastel de carne–. Aunque las regiones próximas a la costa del Pacífico en Canadá nos ofrecen una gastronomía de tintes marinos como arctic char –un pescado que acepta casi toda floritura culinaria–, las provincias de interior y norteñas como Saskatchewan se centran en productos como la carne de bisonte. Retomando la gastronomía oceánica, las regiones próximas al Atlántico ofrecen platos con pescado y marisco cuya calidad no nos dejará nada indiferentes.

Pero no todo se limita a la carne. A causa de su terreno variado, Canadá también dispone de una buena agricultura mediante la que dar con platos donde abundan los arándanos, pero que del mismo modo recorren los brotes de helechos con apuestas como los fiddleheads o incluso las algas marinas cocinadas. En un impulso de creatividad y buen gusto, siendo dignos de mención los llamados spaghetti squash, pasta hecha de calabaza que se suele servir en el mismo interior de ésta adornando un plato la mar de divertido. En suma, erigiendo Canadá como una oferta que trasciende su paisaje de postal y abarca nuestro estómago como piedra angular de un viaje inolvidable. 

Los originales spaghetti squashLos originales spaghetti squash

Viajar con conciencia en el contexto Covid

Con todo, y además de la mencionada eTA Canada, cuyos requisitos podemos revisar en Visaturismo.es, debemos tener en cuenta la normativa sanitaria contra la Covid-19 para viajar al país. Recomendando viajar a Canadá transcurridos 14 días tras la última dosis de la vacuna, o en su defecto pasadas 72 horas tras la última prueba de contagio, es obligatorio llevar con nosotros el pasaporte Covid europeo. De lo contrario, es posible que no podamos acceder al país o, en otro caso, se nos obligue a realizar una cuarentena para asegurar nuestra seguridad y la de los locales.

Más que nunca, debemos ser conscientes de nuestros actos, a pesar de la aparente recesión del virus que ha gestado esta pandemia demasiado larga, y abogar por viajar con total seguridad y blindaje sanitarios. Con ello, sin olvidar tampoco nuestra autorización de acceso al país, obedeciendo así a la normativa de aquellos Estados que así lo exigen. Y, finalmente, cumplidas las exigencias, disfrutar de este viaje a Canadá que, rotundamente, cambiará nuestras vidas.

¿Cómo se pide una cerveza en Polonia? Fría, caliente y brindando al grito de ¡Na zadrowie!

¿Cómo se pide una cerveza en Polonia? Fría, caliente y brindando al grito de ¡Na zdrowie!

Silesia es la región más cervecera de Polonia. Te llevamos a los museos y fábricas donde se elaboran las cervezas más famosas del país y recorremos los paisajes más fascinantes.

Alicia Hernández13/07/2021

Polonia es el tercer país productor de cerveza de Europa, por detrás de Alemania y Reino Unido. Y la historia de sus cervezas viene de largo. El estilo de cerveza más antiguo de Polonia y uno de los más antiguos de Europa es el Grodziskie que se elaboraba ya por el s. XIV en la ciudad de Grodzisk Wielkopolski. Se trata de una cerveza de malta de trigo ahumada sobre roble. A punto estuvo de desaparecer pero hace unos años se rescató y sigue siendo muy singular, como cuando se la conocía como el ‘champagne polaco’ y se tomaba solo en ocasiones muy especiales.

Silesia, la región más cervecera

La zona de mayor producción se encuentra en la región de Silesia, al sur del país, con su capital, Katowice, situada a unos 70 kilómetros al oeste de Cracovia, su ‘vecina’ más conocida. Será el punto de partida de una ruta que nos llevará a conocer lugares fantásticos con la excusa de tomarnos una cerveza. Desde aquí se exporta la mundialmente conocida cerveza Zywiec y otro tipo más, la Tyskie, de la localidad de Tychy. Zywiec está rodeada de bosques, montañas y valles que invitan a practicar multitud de deportes en la naturaleza durante todo el año y también a navegar por su gran lago.

Lago de Zywiec.Lago de Zywiec.

Pero, volviendo a la cerveza, lo mejor es ir a conocer el origen de la Zywiec. Elaborada en la ciudad del sur de Polonia que le da nombre, su origen se remonta a mediados del siglo XIX, cuando fue fundada por Alberto Federico de Habsburgo en un castillo-cervecería. En los momentos de esplendor del imperio austro-húngaro, la empresa llegó a alcanzar una importancia considerable. Sin embargo, los acontecimientos históricos que sacudieron Europa durante la primera mitad del siglo XX, hicieron que la fábrica cambiara de manos constantemente. Finalmente, tras la Segunda Guerra Mundial, fue nacionalizada, y tras la caída del Muro de Berlín, la adquirió el grupo Heineken, a quien pertenece actualmente.

Museo de la Cerveza, en Zywiec. ©Fot. T. GebusMuseo de la Cerveza, en Zywiec. ©Fot. T. Gebus

Toda la historia se recoge en el Museo de la Cervecería de Zywiec, una visita muy recomendable, presentada con recursos multimedia, hologramas y cientos de piezas y antiguos recuerdos. Los 1.600 m2 del museo se dividen en 18 salas con exposiciones temáticas y algunas de esas piezas que estaban en la antigua fábrica de cerveza en Zywiec se montaron de nuevo en el museo con la idea de que los visitantes pudieran ver todo el proceso de elaboración de la cerveza, desde las viejas cubas a las botellas, cajas y etiquetas. 

Parque Etnográfico de Zywiec. ©Fot. www.slaskie.travel.plParque Etnográfico de Zywiec. ©Fot. www.slaskie.travel.pl

Para seguir indagando en la historia de Zywiec, hay un lugar fantástico para ir en familia porque los niños van a descubrir cosas que ya ni existen. Se trata del Parque Etnográfico, situado a las afueras de la ciudad y formado por un poblado que reproduce la forma de vida de hace siglos. Verás cómo era una casa, sin televisión ni lavadora, de 1930; el trabajo en vivo de un carpintero, el telar o una antigua botica con todos los tarros de hierbas que servían para hacer remedios que aliviaran los problemas de salud de toda la familia. También cuentan con la escuela o la capilla. Un recorrido de lo más entretenido que será todo un descubrimiento para muchos.

Los antiguos depósitos en el Museo de la Cerveza de Tychy.Los antiguos depósitos en el Museo de la Cerveza de Tychy.

Viajamos ahora hasta Tychy para conocer la cerveza Tyskie, probablemente la cerveza rubia más consumida en Polonia, y también la más exportada, principalmente al Reino Unido, donde existe una importante comunidad polaca. Su color dorado cobrizo, además, la hace muy atractiva. El nombre procede de la región en que se produce, Tychy, al sur del país, cerca de la frontera con la República Checa. Actualmente pertenece al grupo SAB-Miller, que la adquirió en 1995, aunque la empresa tiene mucha más historia; fue fundada nada menos que en 1629. La fecha de su fundación aparece en la corona roja que adorna la etiqueta y la chapa. Representa al rey Juan III Sobieski, que curiosamente nació el mismo día que se fundó la cervecera.

Instalaciones de la moderna fábrica de cerveza Tyskie, en Tychy.Instalaciones de la moderna fábrica de cerveza Tyskie, en Tychy.

La visita a la Fábrica de cerveza Tyskie comienza por un recorrido por el museo, dividido en salas que guardan multitud de utensilios, las antiguas cubas de fermentación decoradas con azulejos azules, así como una colección de fotos, jarras de cerveza, barriles, posavasos y mucho más. Además, se puede ver un documental en 3D sobre la historia de la fábrica. Durante el recorrido, un guía nos mostrará la fábrica de cerveza actual parando en los puntos más interesantes, como edificios del siglo XIX, tanques de fermentación impresionantes, las diferentes líneas de producción y el jardín donde encontraremos algún viejo camión de reparto. La visita termina, como era de esperar, con la degustación de una cerveza recién hecha.

Así se pide una cerveza

En Polonia vas a poder ir ‘de cañas’ por un precio módico. Una cerveza cuesta en la mayoría de sitios lo mismo que un café. Hablamos de estas cervezas industriales, porque también se elaboran buenas cervezas artesanas, a un precio un poco superior. Lo primero que hay que aprender es a decir cerveza en polaco: piwo. Y a continuación, pedir «una cerveza, por favor, «piwo proszę» o «poproszę piwo«.

Piwo, así es como se dice cerveza en polaco.Piwo, así es como se dice cerveza en polaco.

En Polonia todas las cervezas son o de medio litro o de un litro y los precios bastante asequibles: entre 1,5zl y 10zl (0,36€-2,37€) en supermercados y tiendas pequeñas y entre 10zl-20zl (2,37€-4,74€) en restaurantes, cervecerías y bares nocturnos. ¿Y cómo se toma? La mayoría de los polacos beben la cerveza fría o del tiempo, pero en invierno no es raro ver que la toman caliente con todo tipo de especias, al modo de los vinos calientes, y también hay a quien le gusta añadir algún sirope dulce a la cerveza. Cuestión de costumbres.

Palacios de cuento, castillos medievales y una joya del patrimonio de la humanidad

Si nos damos una vuelta por Silesia, comprobaremos que su pasado como importante cuenca minera dio pie al crecimiento de grandes fortunas, que han dejado como muestra la construcción de hermosos palacios y residencias de magnates. En Pszczyna se visita el palacio de la familia de Hochberg, donde vivió su última inquilina, la Princesa Daisy, una aristocrática inglesa casada con uno de los últimos Hochberg. Cuando el amor se apagó cambió su residencia al palacete de Promnice, que se utilizaba como residencia durante las cacerías, y que hoy es un bonito hotel con encanto.

Palacio de la familia Hochberg, en Pszczyna.Palacio de la familia Hochberg, en Pszczyna.

Para remontarnos a la historia más remota de la región, lo ideal es seguir la Ruta de Los Nidos de Águila, que discurre entre las fortalezas del s. XIV, construidas para proteger Silesia frente a los enemigos. La forman 25 castillos medievales y atalayas a lo largo de 163 km, la mayoría convertidas ya en meros recuerdos de roca que compiten en belleza con los roquedos calizos del macizo del Jura que le dan nombre, gigantescas paredes verticales a las que solo se acercaban los águilas y a las que ahora acuden aventureros escaladores.

Ruta de los Nidos de Águila, en Silesia.Ruta de los Nidos de Águila, en Silesia.

Y si quieres conocer la última joya que se ha incorporado al listado del Patrimonio de la Humanidad, debes hacer la visita guiada a la Mina de Plata, Zinc y Plomo en Tarnowskie Góry, situada a 50 km de la capital de la región, Katowice. Se trata de un gran laberinto subterráneo con casi 150 km de pasillos creados a lo largo de los últimos 400 años en los que se han ido extrayendo los metales. La más curioso de esta mina es el sofisticado e innovador sistema de drenaje del agua que construyeron en su día, junto con otros avances técnicos que supusieron un hito en la minería.

¿A qué sabe Silesia?

Ahora que sabemos qué cervezas pedir, vamos a conocer cuáles son las recetas más populares que nos ofrecerán en Silesia. En la zona preparan Krupniok, un tipo de morcilla que en lugar de llevar arroz se elabora con cereales, normalmente con trigo sarraceno. Suele servirse cortada en rodajas y frita.

Kluski śląskie, uno de los platos típicos de Silesia. ©Fot. UMWSL, www.slaskie.travelKluski śląskie, uno de los platos típicos de Silesia. ©Fot. UMWSL, www.slaskie.travel

Como plato principal, es muy típico el codillo al estilo montañés (de la zona de los Beskides), Golonka po beskidzku, y otro plato de carne y pasta: Kluski slaskie, ñoquis de patata acompañados con rollo de carne elaborado con carnes de cerdo o ternera, que está buenísimo. Para poner la guinda dulce, tienes que probar los chrust, la versión silesiana de un dulce típico de Carnaval, una especie de lazos de hojaldre.

Oficina de Turismo de Polonia. www.polonia.travel.es

Otra forma de viajar por los Estados Unidos: lujo y naturaleza

Desde los enormes bosques de secuoyas del Parque Nacional de Yosemite hasta las colinas y senderos de Texas.

Redacción09/09/2020

No están las cosas para tirar cohetes ni para demasiados viajes, pero no es mal momento para aprovechar y planificar una futura escapada. Hoy juntamos dos planes top: EEUU Y Naturaleza. Sin lugar a dudas, los espacios naturales con los que cuenta América del Norte son auténticas joyas naturales en las que disfrutar de magníficos y muy diversos paisajes.

Os proponemos, además, un viaje lejos de los hoteles, con alternativas diferentes para tener una experiencia inolvidable.

Camp Sarika by Aman, Utah

Camp SarikaCamp Sarika

Camp Sarika es sin duda un lugar apartado del resto del mundo. Es un lugar con una fuerte conexión con la naturaleza y que ofrece al visitante una experiencia alejada del ajetreo de las grandes ciudades. Restaurante, piscina, sala común y un par de suites con spa incorporado son algunos de los servicios que encontrarás en este camping situado en medio de un bello paisaje de 600 acres alrededor de imponentes mesetas, cañones de ranura y arenas de color terracota. Camp Sarika nos proporciona una experiencia íntima y salvaje en el corazón del desierto, rodeado de los cinco parques nacionales y la Reserva de la Nación Navajo en sus inmediaciones.

Under Canvas, Tuolumne County, California

Parque Nacional de YosemiteParque Nacional de Yosemite

Under Canvas, una compañía especialista en alojamientos de lujo estilo safari en los parques nacionales de Estados Unidos, abrirá su primer alojamiento ‘glamping’ en Yosemite este año. A menos de 3 horas en coche desde San Francisco, y a 20 minutos del Parque Nacional de Yosemite, se encuentra en un área de 85 acres de secuoyas y prados. El alojamiento contará a su vez con 90 tiendas de campaña al más uro estilo safari y áreas comunes con carpas.

Autocamp, Cape Cod, Massachusetts

AutocampAutocamp

Autocamp Cape Cod, cuya apertura está prevista para la primavera de 2021, es la combinación perfecta de naturaleza y diseño: un alojamiento de lujo ubicado la playa de Cape Cod y en donde los huéspedes podrán disfrutar de la naturaleza salvaje que ofrece el Cabo durante el día y descansar en autocaravanas de diseño con spa incorporado, modernos dormitorios,  o en alguna de sus tiendas de campaña de lujo. Jardines privados con hogueras para cada caravana además de una mansión central de estilo de mediados de siglo, todo dentro de las exuberantes inmediaciones del terreno y a tan sólo 5 minutos del centro de Falmouth y Woods Hole.

Dixie Daisy Airstream, Hill Country, Texas

Dixie DaisyDixie Daisy

Bienvenidos al Oeste Americano: Una caravana al más puro estilo western, con sus azulejos, cortinas y brillantes paredes de color amarillo en este alojamiento ubicado entre cientos de olmos en Smith Creek, en el corazón de Texas Hill Country. Es el lugar idóneo para una darse ducha al aire libre, tostar malvaviscos en la hoguera y sumergirse en las termas bajo luces brillantes que parecen sacadas de un cuento de hadas. Todavía mejor, la cobertura no está siempre garantizada, por lo que los huéspedes realmente pueden disfrutar de una ubicación remota y de «desconexión total’ entre colinas cercanas, arroyos, pozas y senderos naturales que brindan el respiro perfecto a una vida agitada.

The Resort at Paws Up, Blackfoot Valley, Montana

The Resort at Paws UpThe Resort at Paws Up

Ponte en la piel de un vaquero de las llanuras de Montana en Resort at Paws Up, al noroeste de los Estados Unidos. Los huéspedes pueden elegir alojarse en una de las cabañas de madera de esta finca de más de 37.000 acres o acampar en las espaciosas tiendas de campaña disponibles. El rancho abarca acantilados, los remolinos del río Blackfoot y los altísimos árboles de Elk Creek. El interior de las tiendas es elegante con un toque western: camas de madera, estampados llamativos y baños de cobre, lo que lo convierte en una opción lujosa para acampar. Las tiendas glamping ofrecen vistas a prados y montañas. En el rancho hay un sinfín de actividades para realizar: clases de pintura, de fotografía de naturaleza, pesca, senderismo o paseos a caballo, entre otras. Los viajeros explorarán la región del río Blackfoot, trotando a través de bosques de coníferas y dando vueltas a lo largo de llanuras vacías, disfrutando de la hermosa naturaleza de Montana

Fuente: Visit The USA