MADRID

Madrid: Patrimonio Mundial de la Humanidad de la UNESCO

Madrid es una ciudad abierta que siempre acoge con gusto a todos sus visitantes y nuevos residentes.

Joaquín del Palacio14/10/2021

En 1561 Felipe II decidió trasladarse con la corte a Madrid de forma permanente y convertirla así en la capital de España. Aquella España que se repartía el mundo con Portugal y que años más tarde, debido a la política matrimonial que tanto poder le dio a aquella monarquía española, ambas coronas estuvieron unidas bajo los reinados de Felipe II, III y IV. Así pasó en 20 años de ser una población que se arracimaba junto al antiguo castillo musulmán de Magerit a ser capital de uno de los mayores imperios que han existido.

A pesar de ese crecimiento vertiginoso Madrid seguía siendo un pueblo, hasta que llegó Carlos III y la engrandeció y la embelleció. Y entre muchas obras le encargó a Juan de Villanueva que construyese el Gabinete de Ciencias Naturales, el actual Museo Nacional del Prado.

El característico y hermoso skyline de MadridEl característico y hermoso skyline de Madrid

Calles y jardines

En una ciudad abierta, acogedora y con buen tiempo, la mayor parte del año, la vida se ha desarrollado en sus calles, paseos, avenidas y también en sus parques y jardines. Entre las mejores avenidas destaca el paseo del Prado, también llamado Salón del Prado. Un espacio urbano elegante, repleto de naturaleza, como el Real Jardín Botánico creado por Fernando VI en 1755, y de edificios singulares y monumentos preciosos. Muy cerca se encuentran los Jardines de El Buen Retiro, que antes de Isabel II estaba unido, con su verde fronda, al paseo de El Prado.

Uno de los rincones del parque del RetiroUno de los rincones del parque del Retiro

El 25 de julio en la ciudad china de Fuzhou Patrimonio Mundial de la UNESCO el entorno del paseo del Prado y El Retiro, denominado como Paisaje de la Luz, ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

No es de extrañar, cualquiera que conozca la Villa y Corte, actualmente también Ciudad, sabe que esta zona es una verdadera joya urbana que merece tal condecoración.

Paisaje de las Artes y las Ciencias. Patrimonio Mundial de la UNESCO

En el año 2019 se presentó la candidatura del Paseo del Prado y el Buen Retiro, que en verano de 2021 ha sido incluida en el catálogo en la categoría de Paisaje de las Artes y las Ciencias. Un entorno urbano en el que se comparten espacios para la cultura, la ciencia y la naturaleza desde el siglo XVI. Este es el quinto espacio que forma parte del patrimonio de la UNESCO en la Comunidad de Madrid, tras el paisaje cultural de Aranjuez, el casco histórico de Alcalá de Henares, el Hayedo de Montejo y el Monasterio de El Escorial.

El Paseo del Prado y el Buen Retiro han sido incluidos en la categoría de Paisaje de las Artes y las Ciencias de la UNESCOEl Paseo del Prado y el Buen Retiro han sido incluidos en la categoría de Paisaje de las Artes y las Ciencias de la UNESCO

El paseo del Prado es un paseo arbolado urbano por el que ya paseaban desde hace más de cuatro siglos. Felipe II lo mejoró y bajo el reinado de Carlos III se convirtió en el magnífico Salón del Prado que actualmente conocemos y que se ha convertido en modelo para muchas ciudades. Allí se fundó el antiguo Gabinete y Academia de Ciencias Naturales, que luego se convertiría en lo que hoy es el Museo del Prado. Y también están el Real Jardín Botánico y, muy cerca, el Real Observatorio Astronómico, en la Colina de las Ciencias. Pero hay muchos más edificios excepcionales como los del entorno de la plaza de Cibeles (el Palacio de Cibeles, el Banco de España, la Casa de América o el Cuartel General del Ejército de Tierra); también museos como el Nacional de Antropología o el Nacional Centro de Arte Reina Sofía, entre otros; o monumentos como, por ejemplo, las fuentes de Cibeles, Neptuno, la Alcachofa o Apolo; y el patrimonio artístico y arquitectónico que alberga decorando y engrandeciendo este espacio urbano.

Por tanto, la zona declarada como El Paisaje de la Luz incluye exactamente: el paseo del Prado entre Cibeles y la plaza del Emperador Carlos V, en Atocha, el parque de El Retiro y el barrio de los Jerónimos. Paseen por él y disfrútenlo.

El Otoño en la Costa Daurada: naturaleza, playas, arte y buena gastronomía

El Otoño en la Costa Daurada: naturaleza, playas, arte y buena gastronomía

De Mont-roig del Camp a El Vendrell rastreamos el bello litoral de la Costa Daurada entre calas, playas de arenas dorada, áreas naturales extraordinarias y genios universales.

Yolanda Cardo07/10/2021

Joan Miró recorría asiduamente los kilómetros que separaban su casa, Mas Miró, en Mont-roig del Camp de las playas del municipio donde acostumbraba nadar. Le gustaba ejercitarse, charlar con los payeses, empaparse de un paisaje que le nutría el alma. “Toda mi obra está concebida en Mont-roig”, solía decir, y así es. Los distintos escenarios, de esta bella localidad de la Costa Daurada, forman parte del “paisaje emocional” del célebre artista. El pueblo, la playa, el puente, la iglesia, los huertos fueron una constante fuente de inspiración en sus lienzos. La masía es hoy un museo consagrado a la vida y obra de este catalán universal y forma parte del Paisaje de los Genios.

Pueblo de Mont-roig, el paisaje que enamoró a Joan Miró ©Paisatge dels Genis-WisconsinPueblo de Mont-roig, el paisaje que enamoró a Joan Miró ©Paisatge dels Genis-Wisconsin

No hay que ir muy lejos para hallar de nuevo la inspiración y también la ansiada calma. Hacia el sur de la línea de costa, en el término municipal de Vandellòs i l’Hospitalet de l’Infant, nos encontramos ante un espacio natural protegido de valor excepcional: la Rojala-Platja del Torn. Su singularidad paisajística radica en la belleza sutil de sus acantilados, de sus seductoras calas, los ecosistemas dunares en los que crece el delicado lirio de mar, las generosas playas y en las praderas de posidonia, unos frágiles ecosistemas marinos que afortunadamente aún podemos disfrutar en estas aguas.

Turismo de sol y playa en modo slow

En Salou encontramos lugares tan espectaculares como este, la cala Penya Tallada ©José Carlos León_PTDTEn Salou encontramos lugares tan espectaculares como este, la cala Penya Tallada ©José Carlos León_PTDT

En la Costa Daurada existen, además, lugares bien conocidos por los amantes incondicionales del turismo de sol y playa. Muchos hemos paseado en alguna ocasión por los paseos marítimos de Cambrils y de Salou y nos hemos bañado en sus concurridas playas. Tras el ocaso de los meses estivales, el otoño resulta perfecto para disfrutar de este popular litoral sin aglomeraciones ni temperaturas asfixiantes. Caminar o darse un chapuzón en las playas de La Llosa de l’Arcadia, l’Esquirol o la de Vilafortuny  en Cambrils o en las de Llevant o Capellans en Salou resulta absolutamente reconfortante y recomendable.

Además de reposados baños y relajantes paseos por la arena, estos dos municipios esconden atractivas propuestas. Pasear junto a los salouenses por el paseo Jaume I contemplando los palacetes noucentistas edificados en la década de 1920 es una de ellas. Otra nos llevará a enfilar los cerca de 5,5 km del camino de ronda que recorren la costa de Salou desde el monumento de Pilons hasta el idílico enclave de Cap Salou. Un sendero, perfectamente señalizado, que regala a lo largo del trayecto unas vistas increíbles.

Pescado listo para la subasta en el puerto de Cambrils  ©Joan Capdevila_PTDTPescado listo para la subasta en el puerto de Cambrils ©Joan Capdevila_PTDT

En la vecina Cambrils, resulta delicioso callejear por las angostas calles y recoletas plazas de su casco antiguo. Imprescindible visitar la Torre del Port, una antigua torre vigía del siglo XVII reconvertida en sala de exposiciones; acercarnos hasta el faro rojo, uno de los lugares más fotografiados de la ciudad o pasear por el puerto de pescadores desde donde podrán ver la llegada de los barcos de pesca a primera hora de la tarde y presenciar la subasta de pescado, todo un espectáculo. Como a estas alturas seguramente ya se les habrá despertado el apetito, no será mal plan guiar nuestros pasos hasta alguno de los restaurantes de su barrio marinero, el enclave perfecto para disfrutar de la gastronomía de la Costa Daurada.

Tarragona. Todo incluído

El balcón de Mediterráneo en Tarragona © Manel Antolí
El balcón de Mediterráneo en Tarragona © Manel Antolí

Tarragona no necesita presentación. Su pasado romano acude a nuestra mente con tan solo nombrarla. Pero además de sus monumentales ruinas, en la antigua capital de la Hispania Citerior, también podemos disfrutar de un buen día playero, que por algo goza de 15 km de costa. Este extraordinario balcón del Mediterráneo, al que por cierto debemos asomarnos para contemplar las fabulosas vistas, cuenta con largas playas de fina arena y atractivas calas de aguas transparentes.

Al final de playa Llarga de la ciudad comienza un lugar increíble, el Espacio Natural Protegido de Tamarit-la Punta de la Moa. Una agradable excursión atravesando pequeñas ensenadas al amparo de una costa rocosa a la que además debemos añadir un castillo de origen románico, el de Tamarit.

La experiencia no sería completa sin visitar El Serrallo, el barrio marinero de Tarragona. Su encanto reside en su aspecto tradicional que se funde, sin complejos, con un amplio paseo flanqueado por un lado de coloridas embarcaciones y al otro por numerosos restaurantes donde degustar la rica gastronomía de la zona: Una cazuela de romesco, una fideuà o un arroz negro, pescados, mariscos… cualquiera de los platos de su rico recetario tradicional, acompañados de un buen vino de la tierra, que hay mucho donde escoger, y si no vean cuántas denominaciones de origen ampara este hermoso territorio.

El Vendrell. Acordes mediterráneos

El Museo de Pau Casals es visita obligada en el Vendrell ©Museu Pau CasalsEl Museo de Pau Casals es visita obligada en el Vendrell ©Museu Pau Casals

Comenzamos este viaje rememorando la figura de Joan Miró, los últimos pasos nos acercan hasta El Vendrell, hogar e inspiración de otro gran maestro, Pau Casals. Pero antes debemos conocer Altafulla, una encantadora villa marinera que les hechizará. Numerosos cuentos y leyendas sitúan en esta población costera una comunidad de brujas que, cuentan, se daban cita en el campanario de la localidad. Disfruten sin prisas del embrujo y la tranquilidad de sus calles y de su bello patrimonio: el castillo de Altafulla del siglo XI, el de Montserrat o el de Tamarit, la iglesia barroca de Sant Martí de Tours, la plaza del Pou donde reside el ayuntamiento, las apacibles casas blancas de pescadores que vigilan el paseo marítimo…

No dejen tampoco de visitar la desembocadura de río Gaià. Un lugar idóneo para el avistamiento de numerosas especies entre un paisaje de vegetación ribereña y playas arenosas.

Sin necesidad de desplazarnos muchos kilómetros, otro espacio cuya peculiaridad paisajística y biodiversidad merecen una protección especial: El paisaje de la playa de Torredembarra donde se forman dunas de hasta cinco metros de altura. Un entorno de estanques y posidonia oceánica donde descansan numerosas especies de aves durante sus largas migraciones.

El centro histórico de Torredembarra tampoco decepciona y nos invita a descubrir cada uno de sus rincones. Tómense su tiempo para pasear por las calles Baix de Sant Per, Eduard Benot y Ample mientras descubren sus edificaciones de los siglos XVIII y XIX. Muy interesantes además el castillo de los Icart (actualmente sede del ayuntamiento), la iglesia parroquial de San Pere, la ruta de los indianos con sus singulares y preciosos edificios, la Torre de la Vila de estilo mudéjar o el faro que presume de ser el más alto de toda Catalunya.

El xató del Vendrell ©Paisatge dels Genis-WisconsinEl xató del Vendrell ©Paisatge dels Genis-Wisconsin

Finalizamos nuestra ruta en El Vendrell, cuna de Pau Casals. El célebre músico mantuvo un permanente vínculo con la localidad que le vio nacer. “Afortunadamente, durante mis viajes por tantos países extranjeros, jamás he abandonado al niño de El Vendrell”, dijo en una ocasión. Su universal legado permanece vivo en las calles y en la memoria de este municipio de la Costa Daurada. Una ruta imprescindible nos lleva por su casa natal, su museo y el auditorio que lleva su nombre. Para el violonchelista “cada momento que vivimos es único e irrepetible”, por ello, y como broche final de un viaje inolvidable, sabedores de que no hay mejor plan para digerir las valiosas experiencias que sentados a una buena mesa, disfrutemos de su rica gastronómica, por ejemplo del xató, uno de los platos más típicos de la zona, elaborado a base de productos de la tierra con bacalao, aliñado con una salsa muy especial, la romesco. Perfecto si lo acompaña con una copa DO Penedés, un poquito de mar y montaña en cada sorbo y en cada bocado.

Paisajes de cine: Cannes y Biot

Paisajes de cine: Cannes y Biot

El encuentro entre los Alpes y el Mediterráneo origina paisajes de cine compuestos de mar y montaña. Una atractiva y misteriosa isla salvaje, una encantadora ciudad costera y un seductor pueblo medieval como ejemplos maravillosos de la Costa Azul.

Joaquín del Palacio📷 Yolanda Cardo26/08/2021

Los protagonistas más famosos de nuestras películas favoritas han pasado por el Festival Internacional de Cine de Cannes, se les ha visto por la ciudad, se les ha fotografiado con su glamour y se les reconoce en el mundo entero, sin embargo, uno de los principales protagonistas de la historia de Cannes nunca fue visto, ni siquiera nunca se sabrá quién fue, se trata de un famoso desconocido: El Hombre de la Máscara de Hierro, que estuvo recluido en una celda en la isla de Santa Margarita, enfrente de Cannes. Este personaje también ha protagonizado varias películas pero nunca pisó la alfombra roja, vivió entre rejas. Le borraron su existencia y su historia, solamente le dejaron ver Cannes a través de una ventana con triple reja, una extraña imagen del paraíso.

Un archipiélago muy curioso

La Fortaleza Real en la isla de Santa Margarita donde estuvo preso el Hombre de la Máscara de HierroLa Fortaleza Real en la isla de Santa Margarita donde estuvo preso el Hombre de la Máscara de Hierro

Santa Margarita, una isla salvaje del archipiélago de las Lérins sin apenas edificación (algo extraño en la costa mediterránea) salvo el Fuerte Real donde está la prisión tal y como era en el siglo XVII, cuando el famoso desconocido estuvo allí. Esta isla perteneció a España durante 2 años, de 1635 a 1637, en los que contribuyó a la construcción de la fortaleza, en la que hoy se halla el museo del Mar.

El verdor compuesto de miles de matices de una vegetación exuberante y variada cubre la isla por completo, como si de una máscara natural se tratase. Una selva mediterránea constituida por una gran diversidad de plantas y arbustos entretejidos de los que sobresalen grandes pinos y algunos eucaliptos. Atravesando este sombrío bosque siempre verde y enmarañado por un ancho camino se llega hasta el canal que la separa de la isla de enfrente: San Honorato. Bajo estas mismas aguas Jason deCaires Taylor ha creado recientemente el Ecomuseo Subacuático de Cannes, formado por seis grandes máscaras inspiradas en el Hombre de la Máscara de Hierro con la intención de proteger al Mediterráneo y atraer amantes del buceo y el esnórquel. Hay que aventurarse a buscarlas.

El ecomuseo está cerca de la isla de San Honorato, más tranquila aún, en la que existe una abadía, cuyo origen data del siglo V, actualmente ocupada por 20 monjes que elaboran una pequeña producción de un rico vino de sus viñedos insulares. La abadía permite el alojamiento para tener una experiencia singular de paz y aislamiento en un entorno natural inolvidable.

Cannes fascina

Panorámica de CannesPanorámica de Cannes

Volvamos al continente que está muy cerca. Disfrutemos de ese relieve y de su encuentro con la planicie líquida, mediterránea…

Junto al puerto, en un promontorio se ubica Le Souquet, el origen de Cannes. Calles empedradas y empinadas, casas floreadas muy coquetas y buenas vistas de la ciudad y del puerto, de las islas y del Mediterráneo, pero también se ve perfectamente el boulevard de La Croisette y todo su esplendor… El entorno de Le Souquet es ideal para disfrutar de pequeños restaurantes y bistrós que ofrecen comida de calidad tradicional francesa como Chez Vicent et Nicolas. ¿En la terraza o en el interior? Realmente da lo mismo cuando la comida es tan rica y el precio, justo. Reina el típico ambiente francés, apacible y alegre a la vez. Y, sobre todo, aquí cualquier plato es excelente y los vinos, deliciosos, desde locales hasta los mejores de Francia.

Restaurantes y comercios plagan las alegres calles de Le Suquet, en CannesRestaurantes y comercios plagan las alegres calles de Le Suquet, en Cannes

La atmósfera de la ciudad es divertida y distinguida. En la zona de La Croisette, un bulevar que corre en paralelo al litoral, se ubica el Palacio de Festivales y Congresos y en su escalinata, subiendo por la alfombra roja, se exhibe un fotocall con nuestros actores y actrices preferidos a tamaño natural, y en cuya fachada se proyecta, por las noches, el audiovisual La porte aux étoiles; también por aquí caminan los elegantes viandantes contrastando su silueta en las fachadas y reflejándose en los escaparates de tiendas de lujo; y, por supuesto, en esta avenida resplandecen los principales hoteles de la ciudad que se distinguen por el número de superdeportivos estacionados en sus puertas. Así es, todo un espectáculo. Puro exhibicionismo que encanta a los transeúntes que clavan sus ojos en ellos y les acribillan con selfies y vídeos. ¡Al final gana Martínez! Con sus 5 estrellas y media docena de cochazos. ¡Qué lujazo! Pero justo detrás y por una décima parte hay hoteles de otro lujo más discreto como el hotel Moliere, desde cuyas terrazas se divisa un puzzle de tejados iluminados por la incolora luz costazuleña y en cuyo acogedor jardín se podría estar desayunando durante horas.

Otra actividad imprescindible es deambular por la rue d´Antibes para descubrir la exposición “Cannes fait le mur”, hasta octubre, con celebridades del cine en grandes formatos sobre fachadas y en lonas aéreas con el tema «El beso». Al hilo del paseo nos sale al paso ese otro Cannes más asequible, con pequeñas tiendas estilosas y terrazas para comer, cenar o tomar, por un precio razonable, como la del restaurante Noväa Social Food: vegetariano, moderno y con una buena relación calidad-precio. Desde las mesas se les ve cocinar mientras se disfruta de sabores nuevos y creativos que además de saludables son rápidamente digeribles. Todo un descubrimiento.

Por Biot no pasan los años…

Imagen del encantador pueblo de BiotImagen del encantador pueblo de Biot

A menos de 20 km de la Ciudad del Cine está el pequeño pueblo medieval de Biot, también de cine pero quizás más romántico e íntimo. Encumbrado en un cerro. En un lugar antiguo, en el que ya estuvieron los romanos, su privilegiada situación hizo que, en la Edad Media, los templarios poseyeran este poblado que se circunscribía a la parte más alta, al entorno de la iglesia de Santa María Magdalena y de la singular plaza de las Arcadas flanqueada por dos soportales que suman 15 arcos muy especiales y floreados. Sin duda, entre las más encantadoras y peculiares de Francia. Un espacio mágico que aún mantiene su aspecto y su encanto medieval.

Existe un itinerario histórico y geológico autoguiado para perderse por callejuelas sin perder detalle. Aparte de recorrer el pueblo, otear el horizonte desde sus miradores, escudriñar sus rincones o deleitarse con los detalles de su arquitectura rural, lo mejor que se puede hacer en Biot es disfrutar de esa plaza repleta de arcos comiendo o cenando, en el restaurante des Arcades, unos platos sabrosos, caprichos variados, de comida italofrancesa a buen precio. Y los desayunos, aún mejores. Una comida muy gustosa compuesta de productos de primera en un ambiente rústico, en un entorno medieval, tal y como lo vivieron hace casi mil años.

Arquitectura, vidrio y pintura

Solamente un lugar tan inspirador como Biot podría albergar dos maravillas del arte en sus cercanías. La Verrerie de Biot fabrica vidrio con estilo propio desde 1956. Hicieron del fallo de tener burbujas de aire in vitro su sello de identidad y calidad. Es una maravilla ver el proceso de elaboración e incluso poder participar del soplado porque le ofrecen esa actividad a los visitantes. Su exposición de esculturas en vidrio, creadas por autores ajenos a la fábrica, es una visita indispensable.

Algo muy espectacular y que casi nadie ha visto es cocinar con el vidrio fundido. El cocinero Michaël Fulci del restaurante Les Terrailliers y el maestro vidriero Antoine Pierini colaboran preparando platos, por ejemplo, de ostras, vieiras o carne al calor extremo del vidrio que funde en torno a los 1.400º. Digno de ver.

En la tienda de la Verrerie de Biot se pueden adquirir sus creacionesEn la tienda de la Verrerie de Biot se pueden adquirir sus creaciones

El otro lugar de arte cercano a Biot es el museo de Fernand Léger, un pintor cubista protagonista de las vanguardias parisinas durante la primera mitad del siglo XX. Tanto continente como contenido, dos joyas dignas de ser admiradas. Fuera, un edificio extraordinario maravillosamente decorado con sus propios mosaicos y dentro, en espacios magníficos, su colección, espectacular. Por si fuera poco, el chiringuito del jardín nos ofrece unos alimentos muy ricos, saludables y a buen precio para degustarlos en sus mesas: bajo la sombra de grandes árboles sintiendo el frescor del jardín, sobre el césped verde con la vista puesta en el museo y en sus coloridos mosaicos. Sensacional.   

Polonia, de playa en playa. Una ruta sorprendente por la costa del Báltico

Polonia, de playa en playa. Una ruta sorprendente por la costa del Báltico

Arena blanca, aguas cristalinas, cuerpos al sol... Polonia tiene un litoral con fantásticas playas, ciudades llenas de ambiente y una rica gastronomía costera que te van a sorprender.

Alicia Hernández05/08/2021

Si nunca habías pensado en Polonia en clave playera… te vamos a cambiar los esquemas. La costa del Báltico tiene lugares fantásticos para disfrutar del verano entre baños, deportes acuáticos, una naturaleza salvaje y paseos por bonitas ciudades llenas de historia y buena gastronomía.

Cogemos la toalla y ponemos rumbo al Norte, hacia la región de Pomerania, en la costa báltica a la altura de la desembocadura del Vístula. La ciudad más destacada es Gdansk, capital de la región, pero los polacos hablan de la Triciudad: Gdansk, Sopot o Gdynia. Cada una con su estilo y todas ellas llenas de encanto y mirando al mar.

El puerto de Gdansk, capital de la Triciudad costera de Pomerania.El puerto de Gdansk, capital de la Triciudad costera de Pomerania.

Gdansk, un paseo por la historia

Gdansk es un flechazo, un amor a primera vista. La ciudad ha sabido conservar, o reconstruir, todo el esplendor que tuvo en su día y se ha ganado el apelativo de la perla del Báltico. Hasta 1920 formó parte de Prusia con el nombre de Danzig. Ha sido escenario de acontecimientos históricos muy importantes, como el estallido de la II Guerra Mundial o el nacimiento del sindicato Solidaridad. Ahora es conocida mundialmente como la capital del ámbar, ‘el oro del Báltico’, la resina fósil anaranjada que tiene la consideración de piedra semipreciosa y que aparece en estas latitudes en abundancia, aquí se localiza más del 80% del ámbar mundial. Antiguamente fue moneda de cambio y con él que ahora se hacen collares y todo tipo de piezas decorativas. Para conocer Gdansk basta con recorrer una calle, la Vía o Camino Real, que comienza en la Puerta de Oro, un torreón medieval que acoge el museo del Ámbar, y termina en la Puerta Verde.

Gdansk es la capital mundial del ámbar, encontrarás miles de objetos y piezas de joyería realizados con él.Gdansk es la capital mundial del ámbar, encontrarás miles de objetos y piezas de joyería realizados con él.

Por el camino aparecen edificios medievales, iglesias, fuentes, relojes solares y hermosas fachadas de colores de las casas burguesas de antiguos ricos comerciantes. El Camino Real acaba en la plaza Dlugi Targ (Mercado Largo), una plaza adornada con la fuente de Neptuno frente a la fachada del Ayuntamiento, repleta de cervecerías con terraza donde probar las cervezas polacas, la Tyskie y Żywiec, y de puestos de souvenirs donde brilla el ámbar. Cuenta la leyenda que de esta fuente manó una vez Goldwasser, que en alemán significa “agua de oro”, que se ha convertido en el licor típico de Gdansk.

La animada plaza del Mercado, con la estatua del Neptuno en el centro.La animada plaza del Mercado, con la estatua del Neptuno en el centro.

Otra forma de contemplar Gdansk es hacerlo desde las alturas. La torre del Ayuntamiento o la de la Basílica de Santa María son dos fantásticos miradores. Llegamos al muelle, donde luce el gran símbolo de la ciudad: una grúa medieval de madera flanqueada por dos torreones de ladrillo circulares, capaz de levantar con su enorme polea cargas que superaban las cuatro toneladas. Forma parte del Museo Marítimo y se puede visitar por dentro. La zona se llena de terrazas en verano y cuando cae la noche, la estampa iluminada del muelle es la más hermosa de la ciudad.

Sopot, la ciudad balneario

Al norte de Gdansk está Sopot, una ciudad balneario históricamente reconocida por las bondades saludables de sus aguas que atrajeron a grandes fortunas en el siglo XIX que llegaban a practicar la ‘yodoterapia’ y la convirtieron en un destino vacacional de lujo. Como muestra, el Grand Hotel mantiene su elegante imagen y recuerda los famosos personajes que se alojaron en él, como Marlene Dietrich, Charles de Gaulle, Fidel Castro… y también Hitler durmió allí. En verano, la población de Sopot se triplica y además de sus playas y el ambiente glamuroso, el gran atractivo es su gran muelle de más de 500 metros, el Molo, el mayor muelle de madera de toda Europa recogido en el libro de Guinness de los Récords.

Sopot, la ciudad balneario del Báltico.Sopot, la ciudad balneario del Báltico.

Al final del muelle, la concentración de yodo es dos veces superior que en las playas de Sopot, de cuatro kilómetros de longitud. La zona de paseo es muy agradable, y si buscas marcha, también la encontrarás en en Monciak, que es como llaman los locales a la avenida peatonal de Los Héroes de Monte Casino. No tiene pérdida porque llamarán tu atención las «casas torcidas», una construcción muy original que acoge un centro comercial.

Sopot está conectada con Gdansk a través de rutas ciclistas, y con Gdansk y Gdynia por carretera y trenes de cercanías, que es la manera más cómoda de moverse, incluso por la noche cuando se mantiene el servicio (aunque con menos frecuencia).

Gdynia, la más moderna

Puedes recorrer las Triple Ciudad en bicicleta.Puedes recorrer las Triple Ciudad en bicicleta.

Llegamos a la tercera ciudad, Gdynia, a unos 25 km de Gdansk. Este antiguo pueblo pesquero de la región de Kashubia se convirtió en centro neurálgico para Gdansk, un acceso independiente al Báltico, tras los acuerdos del Tratado de Versalles. Es, por tanto, la ciudad más moderna. Y también la más modernista, ya que las construcciones más importantes pertenecen a ese estilo y puede seguirse una agradable ruta Modernista por la ciudad paseando entre edificios con fachadas acristaladas, diseños que aluden al mar, ventanas redondas, formas de barcos y detalles coloridos. Un escenario lleno de glamur que cada año acoge el Festival de Cine Polaco más importante, donde se reparten estatuillas al más puro estilo de Hollywood. El puerto es otra parada obligada y allí se puede visitar El Rayo, el buque destructor que atacó a los submarinos alemanes, los famosos U-Boots, durante la II GM.

La Península de Hel

Uno de los lugares más espectaculares del Báltico es la península de Hel. Está formada por un gran banco de arena de 35 kilómetros de largo y entre 100 y 300 metros de ancho, una estrecha línea de tierra que separa la bahía de Gdansk de las aguas abiertas del Báltico. Se puede llegar por carretera, tren o barco, en un ferry desde Gdynia o Gdansk que tarda unas dos horas. Pero la mejor forma de descubrir este lugar es alquilando una bicicleta y pedalear sin rumbo fijo.

Un lugar increíble: la península de Hel.Un lugar increíble: la península de Hel.

La entrada es por Władysławowo y allí se encuentra la Avenida de las Estrellas del Deporte, ya que es uno de los principales centro de preparación para deportistas de élite de Polonia. Un bosque de abetos y pinos negros protege del viento a las playas del sur donde se ubican algunas pequeñas localidades turísticas que se llenan todos los veranos de bañistas: Jastarnia, Jurata y la pequeña Chałupy, famosa por su playa naturista. Al final de la lengua se encuentra el turístico pueblo de Hel, que fue el último lugar que abandonó el ejército nazi. La península tiene bastante vegetación, sobre todo en su punta, donde también se encuentra la reserva de focas grises del Báltico, un centro dedicado a su protección e investigación donde se pueden ver media docena de ejemplares en las piscinas. También puedes visitar el Museo de la Pesca, dentro de una iglesia del siglo XV, y ver las fortificaciones de los años treinta del siglo pasado que sirvieron de base de entrenamiento para las equipos de U-boat durante la II GM.

Las largas playas que se extienden por ambos lados de Hel son de arena fina y aquí es fácil estar a tus anchas, incluso en temporada alta. Son playas ideales para relajarse pero quienes busquen actividad, la van a tener: es un lugar idóneo para practicar windsurf y kitesurf. La costa también ofrece paseos en barco, pesca de bacalao y deportes, como los vuelos en parapente.

Slowinski, un desierto junto al mar

Guarda un día para visitar el Parque Nacional Slowinski y sus dunas móviles que pueden moverse hasta diez metros anualmente, auténticas montañas de arena blanca que engullen los bosques vecinos. La más alta de las dunas es Łącka Góra, de 42 m. Resulta imposible no ser como un niño y hacer la ‘croqueta’ dejándose rodar por estas dunas y rebozarse con la arena.

Parque Nacional de Slowinski y sus fabulosas dunas.Parque Nacional de Slowinski y sus fabulosas dunas.

En la entrada del parque hay un centro de interpretación (hay que pagar una cantidad simbólica para entrar) donde se explica este interesante paraje. El parque, que es Reserva de la Biosfera, se extiende a lo largo de 33 km entre las localidades costeras de Leba y Rowy integrado en torno a dos grandes lagos, Lebsko y Gardno,que son un refugio natural de aves acuáticas. Al adentrarte, el paisaje irá cambiando desde los campos de cultivo a los frondosos bosques de pino, las enormes dunas… ¡y el mar!

Todos los faros de Polonia… en uno

Si recorres la costa occidental, puedes hacer parada en Leba y Ustka, dos ciudades preparadas para acoger al turismo playero. Y te recomendamos llegar hasta una de las playas más hermosas del Báltico, la de Niechorze, con arena blanquísima, y su famoso faro. Está en lo alto de un acantilado de 20 metros y dentro te espera un curioso Museo con las miniaturas de todos los faros de Polonia.

La gastronomía del Báltico

En Gdansk vas a encontrar una oferta gastronómica de lo más variada. Cocina marinera, restaurantes que anuncian ‘seafood’, donde no faltan las gambas, cangrejos, mejillones… Uno de los platos estrella de la zona es el arenque, que se sirve crudo, en salazón o en escabeche. La receta más tradicional es la de arenques con nata agria, eneldo y patatas cocidas. Pero también se prepara sencillamente con aceite y cebolla o con capas de cebolla, remolacha y mayonesa.

Arenques con nata, un plato tradicional y exquisito. ©AnnaWlodarczyk.Arenques con nata, un plato tradicional y exquisito. ©AnnaWlodarczyk.

Otros pescados que reinan en las cartas son el abadejo, la platija y, sobre todo, el bacalao. Lo encontrarás en los puestos que jalonan los puertos y restaurantes de las ciudades costeras como Sopot o Gdansk, ya que es un pescado del Báltico que se cocina de muchas formas, a la parrilla, filetes de bacalao fritos y ricas hamburguesas de bacalao.

Bacalao con morcilla, una forma original de cocinar este pescado del Báltico. Bacalao con morcilla, una forma original de cocinar este pescado del Báltico.

Pero el plato estrella de la cocina polaca son los pierogi. Vayas donde vayas, los vas a encontrar. También en esta zona costera donde los preparan de manera artesana, muchas veces delante de tus ojos, en restaurantes especializados en esta empanadilla de pasta rellena de mil sabores y cocinada también de diferentes maneras: cocidas, horneadas o fritas. Los más típicos son los de carne, Pierogi z miesem, los de patata, Pierogi ruskie, y en el apartado de dulces, Pierogi z jagodami, con arándanos y frutos rojos y acompañados de nata y azúcar.

Pierogi para el postre, una dulce tradición de la cocina polaca.Pierogi para el postre, una dulce tradición de la cocina polaca.

En Gdansk acertarás seguro en el restaurante Pierogarnia Mandu Centrum, donde además puedes probar algunas de sus sopas, sí, también en verano se toma sopa cada día en Polonia.

Uno a uno y a mano, así se hacen los pierogi. ©Pierogarnia Mandu Centrum.
Uno a uno y a mano, así se hacen los pierogi. ©Pierogarnia Mandu Centrum.

Después de conocer la Ciudad Triple y el litoral báltico, merece la pena explorar la zona de lagos en la región de Casubia que se extiende a unos 100 km al suroeste de Gdansk. Es una región histórica que tiene su propia cultura, idioma, una mezcla de polaco y alemán, y ha conservado sus tradiciones gastronómicas. Abundan las recetas con pesacados, hasta se desayunan huevos revueltos con anguila (praznica) y es muy popular el bacalao envuelto en bacon y los arenques en forma de rollitos de filetes rellenos de distintos ingredientes o marinados en vinagre. Hay una receta de arenque que se conoce como estilo Casubia, el hylyng, un filete de arenque ligeramente frito con cebolla.

En cuanto a la carne, el producto estrella es la oca o ganso, que se utiliza como el pato, asado, relleno, en guisos, pero también marinado y servido en tartar o carpaccio.

Carpaccio de ganso.Carpaccio de ganso.

Para conocer más detalles de la vida rural de Casubia, hay museos al aire libre, skansen, que muestran el estilo de vida de los casubianos, podrás entrar en las casas de campo de tejados de paja que se mantienen como en siglos pasados, con el mobiliario y utensilios. El skansen de Kukli es perfecto para indagar en estas tradiciones polacas tan genuinas.

No puedes dejar de visitar el museo etnográfico. Foto: © pomorskie.travelNo puedes dejar de visitar el museo etnográfico. Foto: © pomorskie.travel
7 cosas esenciales que debes saber antes de viajar a Egipto

7 cosas esenciales que debes saber antes de viajar a Egipto

Egipto es el país de las imponentes pirámides, la increíble Esfinge y la extensa metrópolis de El Cairo. Cada año, millones de personas de todo el mundo viajan a Egipto

Con Mucha Gula12/06/2021

Los centros turísticos más populares vuelven a acoger a los viajeros internacionales siempre que tengan un visado válido. Sin embargo, para viajar a este hermoso país hay que tener en cuenta algo más que el contenido de las maletas. He aquí 7 consejos esenciales para que tu viaje sea lo más agradable posible.

1-El tráfico

El tráfico en Egipto, y concretamente en los alrededores de la capital, El Cairo, puede resultar abrumador para los turistasEl tráfico en Egipto, y concretamente en los alrededores de la capital, El Cairo, puede resultar abrumador para los turistas

El tráfico en Egipto, y concretamente en los alrededores de la capital, El Cairo, puede resultar abrumador para los turistas. Los más experimentados afirman que el único lugar del mundo en el que el tráfico es aún más intenso que en El Cairo es el sudeste asiático. Tanto los habitantes como los turistas utilizan casi exclusivamente el coche para desplazarse por la ciudad, lo que provoca largos atascos y una gran irritabilidad en los conductores. Por este motivo es necesario tocar el claxon y gritar aún más fuerte. Las normas de tráfico no se toman muy en serio, por lo que el mejor consejo es tener paciencia. Puede que te cueste un poco más llegar a algún sitio, pero tu tarjeta de crédito agradecerá no haber tenido ningún accidente.


2-El calor insoportable en verano

Para los que quieran pasar sus vacaciones en España, el verano es la época perfecta: el sol brilla y los restaurantes y bares reciben a los turistas con los brazos abiertos. Sin embargo, en Egipto ocurre lo contrario: en verano, las temperaturas pueden superar los 40 grados. Además, la mayoría de los lugares de interés, como las pirámides, tienen poca o ninguna sombra. A menudo Tendrás que asarte bajo el sol abrasador. La mejor época para visitar Egipto es, por tanto, fuera de los meses de verano. El país es un destino ideal para unas maravillosas vacaciones de invierno.

3-La deliciosa cocina egipcia

Tienda de especies en Aswan, Egipto, Foto: ©Rawan Yasser a través de Unsplash.Tienda de especies en Aswan, Egipto, Foto: ©Rawan Yasser a través de Unsplash.

La cocina egipcia es tan deliciosa como variada. Una combinación de verduras, especies y lentejas proporciona el singular sabor egipcio. Destaca especialmente el kushari (arroz, macarrones y lentejas en salsa picante de tomate y ajo), el aish baladí (pan de pita con mezze) y el famoso baklava. Así pues, no se puede volver de Egipto sin haber probado los deliciosos platos locales.

4-El visado

Aunque puede parecer obvio, cada año hay turistas que se pierden sus vacaciones porque se olvidan de solicitar un visado para Egipto. Al pensar en un visado, la mayoría de la gente cree que debe visitar una embajada y mantener largas conversaciones con uno de sus empleados. Por suerte, Egipto ha facilitado mucho a los viajeros españoles la solicitud de un visado. Simplemente pueden solicitar un visado electrónico Egipto por internet desde su ordenador. La visita a la embajada ya no es necesaria. Una vez aprobado, el visado para Egipto se envía por correo electrónico para poder imprimirlo y llevarlo junto con el pasaporte.


5-Egipto no cierra durante el Ramadán

La gran mayoría de los establecimientos, incluidos los restaurantes, siguen abiertos durante el RamadánLa gran mayoría de los establecimientos, incluidos los restaurantes, siguen abiertos durante el Ramadán


Al ser un país islámico, uno puede pensar que Egipto cierra por completo durante el Ramadán, el mes sagrado de ayuno para los musulmanes. Al fin y al cabo, la mayoría de los residentes no pueden comer ni beber desde el amanecer hasta la puesta de sol. Sin embargo, la gran mayoría de los establecimientos, incluidos los restaurantes, siguen abiertos. Egipto es consciente de la importancia del turismo para el país, y de que no todos los visitantes del extranjero son musulmanes. Por lo tanto, visitar Egipto durante el Ramadán no es un problema. Todo está abierto y se puede disfrutar de unas vacaciones normales como se haría fuera del Ramadán.

6-Un euro da para mucho

Una de las razones por las que Egipto es tan popular entre los viajeros europeos es el tipo de cambio tan favorable: 1 euro equivale a casi 18 libras egipcias. Un viaje en tren cuesta unos 11 céntimos, y por 20 céntimos se puede comer un delicioso falafel. Para los europeos, Egipto es, por tanto, uno de los países más baratos del mundo. Por otro lado, los egipcios que viajan a Europa suelen tener que pagar más de lo que están acostumbrados en su país.

7-Egipto es un país seguro

Por último, hay que saber que Egipto es un país seguro. Desde los atentados terroristas de hace años, esta sigue siendo una pregunta que se hacen a menudo los viajeros. Aunque es comprensible, estos ataques fueron una excepción. En general, Egipto es un país muy seguro para los turistas. En parte porque el gobierno es consciente de que el turismo es una parte crucial de la economía egipcia, se hace un gran esfuerzo para que el país sea lo más seguro posible para los extranjeros. Los lugares de interés y los centros turísticos más famosos están bien protegidos y el riesgo de atentados es bajo. Sin embargo, se aconseja tener cuidado con las formas de delincuencia más pequeñas, como el carterismo.

Jaén: cultura y gastronomía en la tierra de los Olivos

Recorremos los lugares principales de este destino de interior en el que podrás encontrar alta cocina, espectaculares paisajes y mucha historia.

Jesús Sánchez Celada15/10/2020

Dicen en Jaén aquello de: “A Jaén se llega llorando y se sale llorando”. Durante mucho tiempo la provincia ha sufrido el estigma de ser un lugar de paso entre Despeñaperros y la Costa del Sol o Andalucía, sin más atractivo que las interminables hileras de olivos que recorren su territorio. El tiempo, afortunadamente, se ha encargado de romper esa visión errónea de una región que tiene mucho que ofrecer: cultura, naturaleza y una excelente gastronomía.

Baeza, la mirada de Machado

BaezaBaeza

“El río va corriendo, entre sombrías huertas y grises olivares, por los alegres campos de Baeza”, es una de las muchas referencias que hace el poeta a la ciudad jienense. Aquí llegó Machado en Octubre de 1912 tras la muerte de su mujer para impartir clases de Francés en el instituto de Bachillerato de la ciudad y fue aquí dónde escribió algunos de sus más famosos versos, como “Campos de Castilla”. Así, desde la mirada del poeta, podemos recorrer la ciudad y visitar la casa en la que habitó, situada en la Calle Gaspar Becerra o el Instituto Santísima Trinidad, en donde impartió clases. Recomendamos recorrer el Paseo de las murallas y contemplar las magníficas vistas que ofrece de la Sierra Mágina y la Sierra de Cazorla frente a los siempre presentes viñedos y recrearse con el paisaje desde el Mirador al valle del Guadalquivir.

Al anochecer las calles de Baeza se iluminanAl anochecer las calles de Baeza se iluminan

Pero Baeza tiene mucho más: perderse por sus estrechas calles empedradas, visitar la Iglesia románica de Santa Cruz o el Palacio de Jabalquinto, cuya fachada es una alegoría al sexo y desde luego contemplar su hermosa Catedral, la primera de Andalucía y ubicada en la Plaza de Santa María.

¿Dónde comer?

Baeza ofrece diferentes locales para disfrutar de buena gastronomía, como Casa Sabi o el mítico Juanito o El Pájaro, un local que ofrece buen tapeo, pero recomendamos Canela en Rama (Calle Comendadores, 6): el local de Juan Carlos Trujillo, cocinero revelación de Madrid Fusión en 2013 cuenta con un Plato de la prestigiosa guía Michelin.

Ortiguilla de mar y espinaca en leche, un plato de Juan Carlos TrujilloOrtiguilla de mar y espinaca en leche, un plato de Juan Carlos Trujillo

El chef regenta tres locales en la provincia y el situado en Baeza es una taberna de cocina informal pero cuidada, producto local con la personalidad del chef. Una cocina de máxima calidad y buena relación calidad precio. Altamente recomendable.

¿Dónde dormir?

La Casona del Arco (Calle Sacramento, 3) es una excelente opción para dormir en Baeza: primero por su inmejorable ubicación en pleno centro de la ciudad y segundo por su impecable conservación y su excelente y amable personal.

Úbeda, un viaje al pasado

ÚbedaÚbeda

Úbeda, desde hace décadas, es un importante núcleo cultural y cantera de artistas entre los que destaca Joaquín Sabina (podemos visitar su casa natal en la Plaza del 1 de Mayo y un bar temático sobre el cantante en la calle Real, el Bar Melancolía) pero además es un auténtico museo de piedras milenarias con una arquitectura que le ha hecho merecedora, al igual que Baeza, del título de patrimonio histórico de la humanidad.

Bar Melancolía, en la Calle Real de ÚbedaBar Melancolía, en la Calle Real de Úbeda

Podemos empezar el recorrido en la plaza Vázquez de Molina y allí visitar la Capilla del Salvador, una verdadera reliquia ya que se trata de un panteón que ordenó construir Francisco de los Cobos, un nombre íntimamente unido al de la localidad. La Sinagoga del agua, la Iglesia de San Miguel o el Museo de San Juan de La Cruz, que murió allí, son otros de los grandes atractivos que ofrece la localidad.  

¿Dónde comer?

En la Plaza del 1 de Mayo encontraremos bares y terrazas en donde disfrutar de un buen aperitivo. Podéis comer en el Asador de Santiago (Avenida Cristo Rey 4), un restaurante clásico en la ciudad o en el Blanquillo (Plaza del Carmen, 1), que ofrece comida tradicional.

¿Dónde dormir?

Por su excelente ubicación, el hotel boutique Álvaro de Torres es una muy buena opción de alojamiento en la ciudad. Situado en un edificio del siglo XVII se encuentra a escasos minutos de la plaza Vázquez de Molina por lo que es muy sencillo moverse por el centro histórico desde el hotel. Excelente desayuno casero.

Linares, tradición taurina y buena gastronomía

Linares está llena de sorpresas y de lugares para visitar. Desde la famosa plaza de toros en donde falleció Manolete en 1947, la Iglesia de Santa María remodelada por Vandelvira o la interesante Estación de Madrid, que representa un vagón invertido.

Plaza de toros de Linares. Foto: ©Toros linaresPlaza de toros de Linares. Foto: ©Toros linares

Siguiendo con la tradición taurina de la ciudad, el museo taurino “taberna el Lagartijo” ofrece una colección de arte taurino que incluye documentos sobre la cogida de Manolete.

Dónde comer

Juan Pablo GámezJuan Pablo Gámez

En Linares encontraréis muchos sitios para tapear pero si realmente queréis degustar cocina de auténtica calidad no podéis perderos el que es uno de los restaurantes con más proyección de la provincia: Los Sentidos (Calle Doctor, 13), Bib Gourmand por la guía Michelin.

Paté de Perdiz con lascas de trufa negraPaté de Perdiz con lascas de trufa negra

El chef Juan Pablo Gámez (recientemente ha abierto otro establecimiento más informal en la misma localidad, la tasca Pipirrana) nos ofrece una cocina auténtica, honesta, con un producto de altísima calidad y unas elaboraciones que saben a lo que deben saber, ni más ni menos. Tradición, técnica y muy buen gusto.

Imprescindible probar el canelónImprescindible probar el canelón

Platos imprescindibles como el Paté de Perdiz con lascas de trufa negra, un impresionante y sabroso canelón o el lomo de mero asado, sopa de sus espinas al ajo cabañil con yema de huevo

¿Dónde dormir?

Para dormir, recomendamos el hotel Santiago, situado junto a la plaza del ayuntamiento. Un cuatro estrellas inaugurado en 2006 que ofrece todas las comodidades entre las que destacamos su céntrica y excelente ubicación para recorrer la ciudad.

Jaén, una ciudad entre olivos

La catedral de JaénLa catedral de Jaén

La capital de la provincia es toda una sorpresa. Y lo es porque durante mucho tiempo ha sido una gran desconocida de la geografía española y por los innumerables atractivos que ofrece, comenzando por su fabulosa catedral, quizás la que cuenta con el estilo renacentista más puro de todo el país (pese a que tardaron más de 250 años en construirla, los diferentes arquitectos que se fueron haciendo cargo del proyecto siempre siguieron el modelo original).

También podemos visitar los baños árabes, situados en los sótanos del Palacio de Villadompardo, ir de compras por la calle Cadena y sus pequeños negocios de gastronomía local o pasear por el barrio de la Magdalena, el más antiguo de la ciudad.

¿Dónde comer?

Como cualquier capital, las ofertas gastronómicas son variadas. Existen antiguas tascas por el centro histórico como La Manchega  y prometedores restaurantes como Mangas Verdes pero las joyas de la corona son sus dos restaurantes, ambos con una estrella Michelin: Bagá y Dama Juana.

Pedro Sánchez en BagáPedro Sánchez en Bagá

Bagá está situado en un local tan pequeño que da la sensación de estar cenando en la cocina, y ese es su principal atractivo. El Chef Pedro Sánchez, después de un largo vaivén en diferentes restaurantes, pudo cumplir el sueño de montar un local intimista, reducido, en el que ofrecer su talento y su creatividad en pequeñas dosis, y es que la cocina de Pedro podría considerase un tapeo de lujo, con platos coloridos, sabrosos, innovadores y personales.

Remolacha cocinada en jugo de ciruelas pasas y vinagre de rosasRemolacha cocinada en jugo de ciruelas pasas y vinagre de rosas

El restaurante no cuenta con una carta, solo se puede pedir el menú degustación que se modifica casi semanalmente en función de los productos de temporada, pero existen clásicos que acompañan su cocina desde el inicio como el Ajo Blanco de coco y almendra. Los higos de Jimena con Bottarga, los contrastes de las Quisquillas en escabeche de perdiz, un plato interesantísimo como es la remolacha cocinada en jugo de ciruelas pasas y vinagre de rosas son algunos de las excelentes propuestas que Pedro Sánchez ofrece en su gastronómico.

Quisquillas en escabeche de perdizQuisquillas en escabeche de perdiz

Dama Juana, el otro “estrellado” de la capital es el resultado del empeño de Juan Aceituno. Honestidad, tradición, color, contrastes, equilibrio, elegancia, sutileza… la comida de Juan abarca una enorme amalgama de adjetivos que aun así se quedan cortos a la hora de definirla.  A día de hoy cuenta con una estrella, pero si su trayectoria continúa en la misma línea, pronto serán dos.

Los entrantes de DamaJuanaLos entrantes de DamaJuana

Su menú degustación no se anda con rodeos, prueba de ello son los entrantes, que se sirven juntos y que llenan la mesa: buñuelos de perdiz de tiro y mostaza, la espectacular y cremosa croqueta de cocido y jamón, , huevo rebuchón y migas, los macarones de maíz y queso de cabra técnicamente perfectos,…

Arroz negro de calamarArroz negro de calamar

El resto del menú sigue esa línea que engloba un producto de proximidad, con la tradición como baluarte unido a una gran creatividad y una técnica perfecta: Dorada, té de cebolla y calabacín; Ciervo, trigo y setas; la col, holandesa y cabrillas o su clásico plato «marisco de pobres gazpacho de ricos»… DamaJuana es un auténtico regalo para el paladar

Dónde dormir

El Parador de Jaén se encuentra situado en el Castillo de Santa Catalina, coronando la ciudad desde el cerro y es sin duda la mejor opción para disfrutar de un alojamiento de auténtica categoría. Con unas excelentes vistas y muy cuidadas habitaciones, ofrece la garantía de Paradores Nacionales.