Cocina sin fuego para el verano: dos elaboraciones para un plato redondo, en ambos sentidos. Uno por la forma del tartar de salmón y porque es un plato de diez, gracias no sólo a su sabor, sino también gracias a los beneficios del salmón y las almendras.
Por otra parte, un truco para controlar el espesor de la sopa de ajoblanco es rebajar con agua si queda más espesa de lo deseado. Y añadir más pan o almendra si está más líquida.
Tartar de salmón sobre ajoblanco
23 julio 2015
Equipamiento
- Trituradora
Ingredientes
- 200 gr de lomos de salmón limpios
- 4 espárragos trigueros
- Sal marina
- Aceite de oliva virgen extra Casas de Hualdo, variedad Arbequina
- 1 limón
Para el ajoblanco:
- 200 gr de almendra marcona cruda
- 2 rebanadas de pan de molde sin corteza
- 1-2 dientes de ajo al gusto
- 200 ml de aceite de oliva virgenextra Casas de Hualdo, variedad Manzanilla.
- 400 ml de agua
- Vinagre de Jerez al gusto
- Sal
Instrucciones
- Para el tartar, se desespina bien el salmón y se pica en dados muy pequeños.
- Se cortan y reservan las puntas de los trigueros y se cortan los tallos en rodajas finas.
- Se mezcla todo y se adereza al gusto con la sal, la ralladura de limón y el aceite.
- Para el ajoblanco, incorporar todos los ingredientes en un vaso de batidora y triturar muy finamente durante varios minutos, para permitir el correcto triturado de la almendra y la emulsión con el aceite. Pasar por colador para eliminar los grumos de almendra.
- Añadir el vinagre al gusto, según el punto que se desee dar a la crema.
- Para presentarlo, en el fondo de un plato hondo se vierte una cucharada de la crema. Sobre ella el tartar y se termina con la punta de triguero a la plancha.





