El carĆ”cter insular ha provocado que desde tiempo inmemorial los habitantes de Menorca salieran a navegar y pescar por el MediterrĆ”neo. Se puede asegurar sin miedo a equivocarnos que la riqueza de pescados y mariscos estĆ”n en la base de la gastronomĆa local. MĆ”s aĆŗn teniendo en cuenta la calidad de las capturas que son posibles a escasa distancia de la costa.
Calidad y mucha variedad. Para comprobarlo basta con visitar los mercados isleños o darse un garbeo por cualquiera de los tres puertos relevantes en Menorca. Dos de ellos situados en las poblaciones mayores, Mahón y Ciutadella, y el tercero en Fornells, pueblo marinero donde los haya..
Las calderetas de pescado menorquinas
Las calderetas de pescado siempre han sido las sopas para templar el cuerpo de los marineros durante las jornadas de faena en el mar. Unplato cocinado a bordo de los barcos pesqueros y elaborado con las capturas de cada momento. Es decir, en el perol se echaba aquello que traĆan las redes y que podĆa tener peor salida luego en el mercado.
En la actualidad se ha hecho famosa la langosta como ingrediente principal de la caldereta. Pero la tradición manda y para estos guisos se usan todo tipo de pescados, especialmente de roca. Basta con cocinar a fuego vivo un fondo de ajo, cebolla, pimiento y tomate con algĆŗn aderezo como el perejil, y con esos sabores crear un caldo donde cocer el pescado fresco. Sencillo y humilde, como las rebanadas de pan que lo acompaƱan. En las casas menorquinas, se elabora asĆ y cada vez son mĆ”s los restaurantes que ofrecen sus calderetas de pescado, siendo muy recomendables las de mero o las que tienen serranos e incluso gamba, producto menorquĆn carismĆ”tico.

La gamba roja, sabor a profundidad
Si en el puerto de Fornells se pueden ver todavĆa algunas pequeƱas embarcaciones dedicadas a las artes menores mĆ”s tradicionales, en los muelles de Mahón y Ciutadella amarran pesqueros de mayores dimensiones. Son barcos de arrastre para la gamba, tanto en su variedad roja como en la blanca, ambas muy abundantes en las aguas de Menorca. Este crustĆ”ceo alcanza el cenit de su temporada en pleno verano, si bien es posible verla durante todo el aƱo, aunque en cupos cada vez mĆ”s controlados.
¿Qué caracteriza a estas gambas capturadas en las profundidades? Sin duda, las gambas de Menorca destacan por un sabor sumamente concentrado. Por ello se usa en guisos y también con patatas horneadas, pero tal vez como mejor se capte su intensidad sea a la plancha y aliñadas con ajo y perejil.
MƔs frutos del mar en la mesas menorquinas
Aunque en Mahón o Ciutadella, llamen la atención los buques de arrastre, también hay naves de artes menores idénticas a las de Fornells. De hecho, este tipo de pesca mÔs artesanal, en ocasiones de carÔcter casi recreativo para algunos isleños, aporta la variedad de frutos del mar que caracteriza las recetas mÔs populares de los fogones caseros de Menorca durante el verano y el resto del año.
Por ejemplo, propia del calor estival es la pesca de cabrachos, serranos y peces de roca como doncellas, vacas, tordos o esparrallones. Todos configuran el ingrediente principal de la sabrosa fritanga de peix roquer que no puede tener mejor escenario que una mesa con vistas al mar.
Muchos de estos pescados tambiĆ©n son imprescindibles para aportar sabor y sustancia a los platos de arroz, como ocurre con el potente arroz caldoso con serrano. Al igual que pueden aparecer en unos fideos marineros donde no faltan tampoco la sepia o el calamar. La presencia de uno u otro cefalópodo depende de la fecha. Mientras la sepia se captura en primavera y parte del verano, el calamar es mĆ”s propio del frĆo.

Por cierto, este calamar estarĆ” pescado con la tĆ©cnica de potera. MĆ©todo tan tradicional como la receta de calamares al horno rellenos. Se trata de limpiarlos bien y picar muy finas sus patas, alerones y cabeza con un sofrito de ajo y cebolla. Todo eso amalgamado con huevo y hasta enriquecido con una salchicha serĆ” el relleno. Luego al horno, en compaƱĆa de unas rebanadas de boniato, y a disfrutar de un plato exquisito.
Una pescaderĆa todo el aƱo
Cada especie tiene su temporada. Por ejemplo, durante un paseo por el puerto de Mahón se puede apreciar la existencia de viveros de mejillón, cuya recolección acaba en julio. Estos moluscos actualmente estÔn muy presentes en los platos locales dada su versatilidad ”Se sirven de múltiples formas! Pero la mÔs singular es hornearlos con queso, por supuesto queso de Maó.
TambiĆ©n se sirve de diferentes formas una de las capturas mĆ”s elegantes de la zona: el dentón. Un pescado ya de entidad, que bien merece ser probado al horno con patatas panadera. Del mismo modo que se puede optar por probar pescados tan apreciados por los isleƱos como la ācĆ nteraā el gerret de carne blanca o la āmòlleraā de extraordinaria suavidad. Sin descartar otras delicias como las cigalas extraĆdas con las redes de arrastre o el descubrimiento que supone catar la textura de la raya durante el verano en combinaciones tan peculiares como el perol de ratjada.
A partir de septiembre, el raor
La prueba mƔs sabrosa de que merece la pena visitar Menorca fuera de los meses de verano, es un pequeƱo pescado llamado raor. Es rojo por fuera pero posee una carne blanca que plasma el sabor yodado a mar. Su pesca comienza el 1 de septiembre y se prolonga todo el otoƱo hasta marzo.
Cualquier amante del pescado que viaje a la isla entre esas fechas no debe perderse la ocasión de probar este manjar local que destaca en el paladar tanto por su textura como por la delicadeza de su carne. Y, Āæcómo lo elaboran? Siguiendo el principio de sencillez que rige la cocina popular. Es decir, el raor se frĆe o se pasa por la plancha. Y aunque es opcional, ni siquiera le hace falta ser enharinado.
La enorme pasión por esta diminuta exquisitez resume el vĆnculo que siempre han mantenido los isleƱos con la pesca de mariscos y pescados de su entorno. La propia historia de Menorca no se concebirĆa sin esa cultura marinera y desde luego su gastronomĆa no se entiende sin los frutos del mar que tanto la enriquecen.
Este artĆculo se ha elaborado con el apoyo de la Fundació Foment del Turisme de Menorca




