Todas las claves sobre el ayuno | Nutricion y Consumo
Un beneficioso sistema depurativo para nuestro cuerpo
Todas las claves sobre el ayuno

María Teresa Pérez Fuentes

Fotografías:

Traducción:

Publicado el
09/04/2013



Un descanso a nuestro sistema digestivo nos mejora a nivel físico hasta conseguir una sensacion que, quien no lo haya hecho, nunca difícilmente creerá posible. Se nos clarifica la percepción y no es un castigo, aunque sí supone un esfuerzo y, sobre todo, una toma de conciencia. Ayunar por supuesto adelgaza, pero mayor es el beneficio del proceso de desintoxicación en el que nos sumergimos. Después de la experiencia todos los sentidos se agudizan. Y nuestro paladar lo agradecerá. En este mundo que nos ha tocado vivir, con respuestas rápidas y productivas encadenadas sin descanso, os propongo un paréntesis.

Nuestro cuerpo está preparado para sobrevivir sin comer durante más días de lo que imaginamos, no así sin beber. Y el hombre ha hecho ayuno desde tiempo inmemorial. En lo más crudo del invierno no había posibilidad de cazar ni de recolectar frutos y, al disminuir las reservas, había que racionarías para llegar hasta la primavera. Esto ha sido así en todas las sociedades hasta hace apenas un siglo, y lo sigue siendo en sociedades poco desarrolladas. Y culturalmente, ¿os habéis parado a pensar en la Cuaresma de las sociedades cristianas? Un ayuno a final del invierno orientado a la espiritualidad.

Volviendo al ayuno, queda claro que se trata de no ingerir alimentos sólidos, pero sí líquidos. Estos pueden ser sólo agua o infusiones. Si hablamos de zumos, ya no estamos hablando de ayuno estrictamente. Para que el ayuno sea tal, se considera que el aporte de calorías no debe ser superior a 300 y existen muchas posibilidades, empezando por un día en semana, como norma higiénica. El ayuno más recomendado en una persona sana es el de 10 días hasta volver a comer de forma variada.

Preparativos para iniciar el ayuno

Da un poco de vértigo hacer ayuno, ya que supone no hacer caso a las llamadas acuciantes del cuerpo, y entre uno y tres días puede estar protestando con dolores de cabeza, cólicos y por supuesto, flojera. Es importante estar convencido, y asesorarse siempre, consultando a un medico con experiencia en ayunos, elegir algun libro que nos sirva de guía y, sobre todo, es muy importante poder relajarse. Al menos en mi experiencia, los tres primeros días son de absoluta inactividad. Para dormir, descansar sin remordimiento, pues una vez pasada la fase de adaptación la sensación es de absoluta euforia… Y así, los días siguientes hasta llegar al séptitimo.

En los que yo he hecho he tomado como producto base el agua de sirope de savia de arce, que se compra en herbolarios: se prepara diluyendo 8 cucharadas de sirope por cada litro de agua, el zumo de medio limón y una pizca de pimentón, y se remueve.

Dias 1º al 7º

Tomaremos un vaso de agua templada al levantarnos. Durante el día, en las horas de las comidas, beberemos un total de tres litros de agua de sirope: tres vasos sustituyendo a desayuno, comida, merienda y cena. También se pueden tomar las infusiones depurativas que se deseen, preferiblemente sin endulzar, y en caso de necesitar que esten endulzadas se debe hacer con sacarina. Las mejores son las de manzanilla, diente de león o menta poleo. No debemos tomar café ni té.

8º Día

Se tomará toda la cantidad que se desee de manzana cocida tipo compota e ingusiones depurativas, además del  agua que apetezca..

9º Día

Se tomará todo el caldo de verduras suaves que se desee, acompañado de sus propias verduras cocidas. Es aconsejable hacerlo con patata y zanahoria y que éstas estén muy cocidas, de forma que se puedan machacar con el tenedor. Se pueden tomar también infusiones y agua, en las cantidades que apetezca.

10º Día

Se tomará todo el arroz blanco bien cocido que se desee, incluído su caldo de cocción si apetece, además de las infusiones y agua que apetezcan.

Volviendo a la alimentación sólida

Aunque la sensación es muy agradable, y como no somos santones contemplativos, hay que pensar en volver al alimento sólido que, por otra parte, ya empieza a apetecer. Si tuvimos precauciones para iniciar el ayuno es mucho más delicado poner en marcha otra vez nuestro sistema digestivo para adaptarlo a la comida sólida. Ha estado varios días ocioso o, más bien, realizando concienzudamente tareas de desintoxicación, sin preocuparse de la digestión, y ahora es preciso ponerle sobre aviso. ¿Cómo?

El resto de los días se inicia la comida normal, sin comer grandes cantidades, ni platos excesivamente grasos, sino comida más ligera, pero ya de todo. Conviene aprovechar el ayuno para corregir hábitos poco saludables, ya que es como un empezar de cero, de pronto podemos no tomar dulces si no queremos, o dejar de tomar embutidos: nuestro cuerpo no los reclamará ahora.

Todo el tiempo que se alarga la pauta de reintroduccion de alimentos sólidos nos afianzamos en los beneficios del ayuno realizado, y descubriremos una capacidad que tal vez teníamos amortiguada de nuestro gusto por los sabores y aromas tan intensos en nuestros recuerdos.

Las personas que han hecho ayuno, podrán observar que el organismo reconoce los alimentos que formaron parte del ayuno, y puede que los rechace en su dieta habitual: el sabor a melaza propio de la savia de Arce, por ejemplo, quizá ya no sea del gusto de la persona que hizo el ayuno. A mí me ha pasado hasta con el limón, e incluso con algunas infusiones. El cuerpo además de tener memoria, también protesta.

Tal vez alguien lo considere un contrasentido, ¿reservarnos para disfrutar? Una buena dosis de sabiduría está en encontrar nuestra medida, la mesura que nos hace sentir bien. Y cuando los sentidos están más agudizados, la vida adquiere una luminosidad nueva…

Bibliografía

Rejuvenecer por el ayuno . Dr. H. Lutzar. Integral
Ayuno II. Dietas para después del ayuno. Dr. H. Lutzar. Integral
La cura de savia y zumo de limón. K.a. Beyer. Obelisco

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