En el corazón de la Sierra de Segura
Tus, donde cuerpo, mente y espíritu encuentran su armonía

Maite Pérez y Miguel Aguilar

Fotografías:

Traducción:

Publicado el
28/06/2010



La vista de la Sierra de Segura, con sus crestas de caliza y las sucesivas líneas de montaña, relaja la vista y también el espírituLa vista de la Sierra de Segura, con sus crestas de caliza y las sucesivas líneas de montaña, relaja la vista y también el espíritu

Elegimos el Balneario de Tus por lo remoto de su acceso. Y no nos defraudó: aislado, recoleto y tranquilo. Pero ésto fué cuando llegamos. Ahora sabemos que el viaje no debe hacerse con prisa, ninguno que se pueda. Éste, menos, si cabe. Las autovías están bien para pasar por ningún sitio. Las curvas y los barrancos ofrecen un entretenimiento magnifico y una posibilidad de relajación, para el copiloto, por supuesto.

Cinco horas de camino son muchas horas para un viaje en fin de semana, y sin embargo, merecieron la pena. La vista de la Sierra de Segura, con sus crestas de caliza y las sucesivas líneas de montaña, cada vez más azules, cada vez más difuminadas, relaja la vista y también el espíritu. El Balneario de Tus, cuyas bondades medicinales son conocidas de antaño, se encuentra en medio de un valle angosto, con unas instalaciones modernas pero algo laberínticas y con algunas dificultades para personas con discapacidad. Alargado en su planta, como el valle que le acoge, tiene dos manantiales que utiliza, uno de agua de sierra para el abastecimiento del hotel y el otro, minero-medicinal, para las del balneario propiamente dicho.



El valle se abre unos kilómetros más abajo y el final es un fondo de saco. Redondeado, rodeado de escarpadas paredes, con numerosas pedanías diseminadas, lo atraviesa el rio Tus, un afluente del río Segura que nace unos kilómetros antes, en la provincia de Jaén, en el término municipal de Siles. Estamos en la línea divisoria de las cuencas hidrográficas del Segura y el Guadalquivir, ya que el Tus pertenece a la cuenca mediterránea del Segura y afluentes del Betis están en la vertiente noroeste de estas montañas. Pero las explicaciones geográficas no nos acercan a este lugar, donde el agua tiene su razón de ser; amanecer entre sus árboles es un privilegio. La cultura del agua está en nuestras raíces, para los romanos era fundamental, y los árabes nos aportaron el punto mágico del agua cantarina, que recorre acequias, jardines, estanques… Desde la habitación en la que nos alojamos se escucha el rio, y su rumor nos alcanza suave, distante y contínuo.

Los balnearios, orientados a la curación mediante sus aguas, no dejan de lado un aspecto fundamental para la salud y el disfrute: la gastronomía. Los platos tienden a ser contundentes, con una cocina cuidada y correcta y una atención profesional. Pero yo me quedo con los desayunos. Los desayunos, tan discretos ellos, no podemos olvidar que deben representar el 25% de la ingesta. Un muy buen café servido en la mesa y una atención agradable y discreta hacen de estos desayunos de buffet un punto inmejorable para la aventura que viene a continuación.

En la Sierra del Segura, río y Sierra son todo unoEn la Sierra del Segura, río y Sierra son todo uno

Estamos en la Sierra de Segura, unidad orográfica que el hombre divide, clasifica y ordena según unos intereses que la naturaleza ignora. Por eso, si hablamos de la Sierra de Segura nos remitirán a la Comunidad Autónoma de Andalucía, provincia de Jaén, mientras que la Comarca del (río) Segura agrupa una mancomunidad de municipios de la provincia de Albacete, Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha. Río y Sierra son todo uno, cerrados por su dificultad de acceso y con una economía autárquica durante muchos años y hasta hace relativamente poco tiempo.



La personalidad de la comarca viene de lejos. Con los árabes reino independiente, tras la conquista cristiana tuvo estatuto especial, las Ordenanzas del Común de Segura, que permitía una amplia autonomía administrativa para las tierras. Rica en flora y fauna, la diferencia radica en la abundancia de agua. Estas tierras son parte de la España húmeda. El Guadalquivir tiene en esta sierra sus afluentes de cabecera, como el Borosa o el Aguamulas, el Guadalimar. Y el Segura, con los suyos, Madera, Zumeta, Tus, Mundo… En cuanto a gastronomía, las comidas tradicionales, andrajos-guiso de patata, tomate, cebolla, aceite, agua sal, pimentón, hierbabuena y harina-, gachamigas-patatas, harina, aceite y sal-, pipirrana -tomates, ajo, pimientos verdes, miga de pan, aceite, vinagre, sal y huevo- hablan de unas tierras duras donde los inviernos se pasan con una buena lumbre y unas comidas fuertes, en sabor y calorías.

La Sierra es una y a la vez varias, pues cada valle es ligeramente distinto al anteriorLa Sierra es una y a la vez varias, pues cada valle es ligeramente distinto al anterior

Más arraigada la tradición del olivo en la zona jiennense, y reservada la denominación de origen de su aceite, en Albacete, La Mancomunidad de municipios Sierra del Segura nos ofrece la posibilidad de visitar hermosos tesoros histórico-artísticos y paisajes de notable belleza; pero insisto, la Sierra es una y a la vez diversa, pues cada valle es ligeramente distinto al anterior.

Dentro del valle de Tus, en un recorrido por las pedanías que lo conforman, en Los Giles nos encontramos con un licor singular cuyo nombre -Zurracapote– me evocó la figura de mi madre, nacida en un pueblo de esta Sierra, y que en mi infancia había oído mencionar sin saber de qué se trataba; pues bien, el nombre le hace honores: un licor fuerte, hecho de aguardiente al que se añade canela en rama y anís.

El fin de semana,- finales de Mayo de este año- no ha dado para más. Pero la experiencia ha sido inolvidable; este agua, su sonido, su eco, nos acompañarán durante mucho tiempo.

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