La empresa familiar Chocolates Matías López vuelve tras 164 años
Un chocolate para coleccionistas
¿Qué hay mejor que una familia que mantiene su tradición? Así ha sucedido con la empresa Chocolates y dulces Matías López, que reabre su negocio 164 años después de que lo fundara su tatarabuelo.
Jennifer Arenas

Jennifer Arenas

Fotografías:

Traducción:

Publicado el
31/03/2015



Quizá algunos aún recuerden este logo, el primero que se imprimió en color en España. Unas ilustraciones divertidas que hicieron famoso al fundador de esta empresa familiar, Matías López López, primer fabricante y comerciante de chocolate de la capital. Su tataranieto, Manuel de Cendra Aparicio, ha querido mantenerle en su reapertura, para darle un toque vintage a la tableta.

Chocolates y dulces Matías López ofrece 4 variedadesChocolates y dulces Matías López ofrece 4 variedades

Cuando se abrió la tienda, en el año 1851, estar “rellenito” era símbolo de riqueza y salud, al contrario que actualmente, de ahí que el logo incluyera al principio sólo dos parejas, siendo la de rellenitos la que podía disfrutar de este chocolate felizmente. Más tarde incluyó una tercera, ya que se instauró en la sociedad la idea de que había que estar sano y tomar chocolate era saludable, por lo que quien lo comía con frecuencia permanecía bien, como la pareja de la derecha. Tan importante consiguió Matías López que fuera el logo de su empresa, que cada tableta contiene 12 onzas, en cada una de las cuáles viene perfilada una pareja diferente.

La fábrica, que llegó a producir más de 13.600 kilos de chocolate al día, cerró en 1968 y tras 18 años de estudio, Manuel de Cendra, la reabrió el 31 de Diciembre del año pasado. Desconocían la receta original, ya que el chocolatero no la dejó escrita, pero han creado cuatro variedades de chocolate, con un grosor de 5mm. únicamente, para que se derrita fácilmente en boca y no haya que masticar, “gran fallo a la hora de disfrutar del chocolate“, cuenta Manuel. “Masticábamos el chocolate cuando tomábamos bocadillo de pan con chocolate de pequeños, pero estas tabletas están hechas para que haya una explosión de sabores en la boca“.



Han creado un producto artesanal, incluída la caja en la que viene la tableta envuelta, de edición limitada. Cada una, de 72gr. está numerada y se lanzarán ediciones de 2.000 tabletas únicamente, que incluyen una letra que identifica la variedad del chocolate (Negro 70%, con leche 36%, blanco 29%, o blanco caramelo 32%), y el número de la edición, por lo que se puede considerar un chocolate pensado para coleccionistas. “Le puedes llamar un chocolate clasista, si quieres“, afirma De Cendra, acompañado de su mujer, Sofía, quien apunta en una libreta el número de cada tableta para llevar un control de todo, “pero hemos preferido centrarnos mucho más en la calidad, que en la cantidad. Queremos dar exclusividad a los clientes“.

Onzas del chocolate blanco caramelo, con los dibujos de las tres parejas de su logoOnzas del chocolate blanco caramelo, con los dibujos de las tres parejas de su logo

En el caso de la tableta de chocolate blanco caramelo, hay que destacar que no está elaborada con caramelo, sino con azúcar caramelizada, lo que le da un sabor a toffee. Y un detalle importante, que puede pasar por alto pero que demuestra la originalidad y buen hacer de esta empresa, es que se han mantenido también los colores originales del logo en las tabletas: rojo, verde y un tono grisáceo. Cada una se distingue de la anterior porque toda la información que viene en ella está escrita con un solo color, como se aprecia en la fotografía: negro para el chocolate negro, blanco para el blanco, naranja para el blanco caramelo y rojo para el de leche.



Actualmente, estos chocolates están a la venta únicamente en tres tiendas gourmet de la capital: Las delicias del Monasterio, Zamanda y La carpetana delicatessen, así como en sus redes sociales y poniéndose en contacto con ellos directamente, a un precio de entre 6,25 y 7,50€, pero De Cendra y su familia tienen perspectivas de ampliar y están buscando nuevos establecimientos en los que ofertar sus productos.

También se pueden comprar para eventos especiales, como bodas, o para empresas, ya que pueden personalizarse. A la derecha del logo en la tableta, entre el nombre y los datos de la edición, hay un hueco sin escritura, que bien puede rellenarse con el nombre de la pareja o el logo de una empresa. Además, una vez se abre la tableta, junto al chocolate viene un tarjetón con el logo de la chocolatera, una fotografía antigua del fundador o su fábrica, y un hueco en la parte trasera en blanco, para poder firmarla o dedicarla.

En definitiva, un chocolate creado para demostrar lo bien que se pueden hacer las cosas en España.

Galería fotográfica:

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