Un cuento del Alhambra Palace
Joaquín del Palacio

Joaquín del Palacio

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Publicado el
18/09/2012



Decoración del Palacio de la AlhambraDecoración del Palacio de la Alhambra

Muchos milenios antes de que los árabes eligieran el lugar idóneo para situar su maravilla, el palacio de la Alhambra, los ríos se habían encargado de erosionar el terreno y preparar un lugar estratégico. El Genil, que baja desde Sierra Nevada, pasa por terrenos calizos y arrastra piedras blancas; el Darro erosiona pizarras metamórficas y lleva piedras negras. Aquel paisaje, que siempre fue bonito, era en blanco y negro hasta que los árabes le dieron otros colores. Lo pintaron. Los aromas del arrayán, los sonidos del agua y el gusto de la más bella decoración también llegó con ellos. Con esos ingredientes y una sucesión, muy peculiar, de sucesos sucedidos sucesivamente se erigió la Alhambra de Granada.

Vista de Granada desde la torre de la VelaVista de Granada desde la torre de la Vela

En el recinto de la Alhambra no se encuentran solamente los Palacios Nazaríes, sino que también está allí dentro el Palacio Renacentista de Carlos I y, al lado, hay una iglesia; la alcazaba con la famosa Torre de la Vela, los jardines, el Palacio del Generalife y muchos otros edificios, entre los que destaca el Alhambra Palace, un hotel construido hace poco más de un siglo también dentro del recinto. Éste es un palacio hecho para que todos podamos sentir lo que aquellos príncipes musulmanes vivieron en aquel paraíso. La estética exterior es impresionante, con su color ocre, sus almenas, la torre y la cúpula semiesférica. Desde la distancia, en la Vega de Granada se luce magnífico, encumbrado en lo alto del recinto de la Alhambra y emergiendo entre los árboles del bosque, lo que le infiere magia y encanto.

Salón del hotel Alhambra PalaceSalón del hotel Alhambra Palace

El interior del Hotel Alhambra Palace es otro mundo, su única comparación es su nombre: Palacio de la Alhambra. Nada hay como el lugar donde se alojan los personajes más importantes de la política y la economía, del cine y de la literartura, etc. Aquí se alojan las personas más importantes del mundo cuando visitan Granada. Es Patrimonio de la Unesco pero, sobre todo, es patrimonio del placer y el sentido del buen gusto.

Granada es única, preciosa, encantadora… Todo lo bueno le vale a esta ciudad. Sus monumentos y sus barrios tienen poder de atracción, los bares y el ambiente de sus calles hace que te sientas como en casa. Es una ciudad viva y vivida, llena de humanidad. Una granada que, en cada grano tiene un color, y cada color una historia, y cada una de estas historias emociona.

El AlbayzínEl Albayzín

El Sacromonte es un lugar oculto en sus cuevas y, a pesar de ello, iluminado porque tiene “duende”. El flamenco y las vistas desde allí son tan sagradas como el propio nombre. Es imposible caminar por sus calles sin acompasar los pasos y sentir que algo lateCenar en sus cuevas, dentro de la Tierra, sintiendo cantaores y bailaoras interpretar el flamenco, es toda una experiencia. La Granada blanca del Albaycín y la de colores de sus cármenes que huelen a jazmín, a arrayán… Sus aljibes conservan como oro en paño, reposando por los siglos de los siglos, el líquido adorado por los árabes, el agua, sin ella no existiría Granada. Desde el mirador junto a la iglesia de San Nicolás se ven los más intensos ocasos y las albas más claras con la Alhambra aquí y Sierra Nevada allá.

Visitando Granada en SegwayVisitando Granada en Segway

La tecnología hace que las visitas de estos barrios sean muy cómodas y las cuestas y las rampas pierdan su inclinación y se hagan planas. No hay mejor modo para conocer la ciudad. Una visita urbana en segway será un recuerdo imborrable, pero más importante que eso aún será la experiencia vivida en Granada, será inolvidable, porque uno sale con la sensación de haber conocido un nuevo medio de transporte urbano con mucho futuro y, sobre todo, habrá conocido la ciudad desde un punto de vista diferente y sin inmutarse. Para Javi y Manu, los monitores, la seguridad es lo principal y lo demuestran, te hacen sentir agusto y disfrutar. ¡Si Boabdil hubiese tenido un segway no se habría ido de Granada!

Después de haber recorrido los rincones más atractivos de Granada y haber comido de maravilla, regresé a través del bosque al Alhambra Palace a descansar sentado en uno de sus preciosos salones, decorados igual que los palacios árabes. ¡Qué bonito es este hotel! Caí rendido mirando aquella preciosa decoración y sesteé tranquilamente imaginando que en aquellos salones…

…Estaba a punto de atardecer y subí al Albaycín para verlo pero no había nadie. Me senté a disfrutar de la caída del sol en el mirador y seguía solo. Ví que las nieves de los picos de Sierra Nevada, anaranjadas, aún reflejaban los últimos rayos solares. 

Atardecer en GranadaAtardecer en Granada

Escuché un caballo y, al mirar, ví a su jinete, ataviado con largas telas, como hace siglos vestían los musulmanes. Seguí observando el atardecer. Era invierno y Sierra Nevada hacía gala de su nombre, cubierta de un manto blanco precioso. El sol se ocultaba y aún las nieves del Veleta destellaban luces rojizas. El sol se fue definitivamente y no se encendieron las farolas… Pero sí se encendieron luces de fuego que titilaban en las ventanas de la Alhambra. ¿Estaría ardiendo?Además la ciudad parecía mucho más pequeña y sus edificios muy antiguos. ¿Sería una fiesta medieval? Tampoco lo parecía, porque no podía encontrar nada actual, pero vamos ni del siglo XIX. ¡Ni siquiera estaba la Catedral! Nada, no había instalaciones eléctricas, ni coches, ni nadie vestido de otra época que no fuese medieval. ¡Qué sensación! ¡Excepto yo, todo era de un pasado muy remoto!

La Carrera del Darro estaba llena de hombres con chilaba y carros. Todo se veía de otra época y todo lo escrito estaba en árabe. Trataba de ocultarme, pero luego me dí cuenta de que era inútil, porque pasaba inadvertido totalmente para aquella población. ¡No me veían! También pensé que era un sueño, pero rara vez he soñado de modo que fuese un mero observador de la vida y no tomase parte en ella. No era un sueño o, al menos, no era un sueño al uso…

Consciente de mi situación, decidí hacer una visita que jamás olvidaría. Entré sin dificultad en la Alhambra, donde aún no estaba el Palacio de Carlos I, ¡qué suerte! Pero claro, si aún no estaba este palacio, ¿qué año era entonces? 

El GeneralifeEl Generalife

Las dependencias estaban ocupadas y en el Patio de los Leones me quedé sentado en un rincón para disfrutar de los sonidos del agua. Al poco rato, unos hombres con chilaba pasaron conversando en un idioma extraño, no entendía nada, ¿sería árabe? Hacían muchos aspavientos y se les veía preocupados.  De nuevo no me vieron y decidí seguirles. Se adentraron en un cuarto muy adornado, con los techos más coloridos y bonitos que he visto jamás, parecía una estancia real. Y así era. En un gran trono, se encontraba un hombre que aparentaba ser muy rico y también estar muy triste. ¿Sería el rey, pero qué rey? ¿En qué época podía estar yo? ¿Sería Boabdil? Sí, porque escuché su nombre de boca de dos hombres que había junto a él vestidos de otra manera, ¿serían cristianos? Sí, lo eran, llevaban una cruz en sus atuendos y a ellos sí les entendía aunque con dificultad.

En efecto, deduje que eran emisarios de los Reyes Católicos, y que habían sido enviados para pactar la entrega de Granada sin violencia. ¿Las Capitulaciones de Santa Fe? En un raro castellano, comentaban entre ellos que debía de ser en breve y que debería ser incondicional, y luego uno de ellos se lo transmitía al rey. El tiempo se le acababa, a Boabdil, el actual rey, mientras los cristianos o “españoles”, no sé si esa denominación sería correcta entonces, hablaban entre ellos y comentaban el miedo que les abordaba. Eran conscientes del riesgo que corrían y la gravedad del asunto: la Reconquista, iniciada casi ocho siglos antes por Don Pelayo, se acababa mañana.

Decoración con piedras blancas y negrasDecoración con piedras blancas y negras

No podía ser verdad, ¿había salido del hotel Alhambra Palace o no? No estaba del todo seguro, pero aquello era el palacio de la Alhambra y estaba viendo y viviendo el gran evento que suponía acabar con la Reconquista, después de ocho siglos de dominación musulmana.

1491 acababa de terminar, era el primer día del 1492 y los acontecimientos se sucedían muy deprisa. Todo estaba acelerado, como en el siglo XXI, porque allí todo el mundo corría con cara de preocupación. Preparaban hatillos y algunos se despedían. Estaba acabándose ese domingo y parecía que, al acabarse ese 1 de enero, se acabaría el mundo.

Es increible, empezaba el año, mientras todo parecía acabarse, y todo el mundo estaba muy nervioso. ¡Claro, el 2 de enero de 1492 los Reyes Católicos conquistaron Granada!

Decidí recorrer las estancias de la Alhambra, yo era invisible a los ojos de aquella gente. Las estancias estaban decoradas con una elegancia soberbia. Los tejidos eran de la mejor calidad y sus colores eran preciosos. Cojines y mesas bajas, aroma a incienso y, de fondo, las fuentes sonaban. Fui al Generalife y los sonidos del agua y el olor del arrayán y demás plantas aromáticas me dejaron extasiado. Los palacios musulmanes son mejores que los propios sueños del sibarita más selecto. ¡Qué placer es escuchar la música del agua!

Vista del Hotel Alhambra PalaceVista del Hotel Alhambra Palace

Después de haberme metido por todos los rincones de la Granada medieval y la Alhambra, me dispuse a regresar a mis aposentos en el hotel Alhambra Palace, ¿seguiría allí? Posiblemente no, porque se construyó o se construiría en 1910. Pero sí estaba y resplandecía como reclamo para no perderme en la vuelta. Al entrar todo estaba silente y una voz me dijo”…

“Buenas noches señor, vamos a cerrar la cafetería, ¿desea tomar algo?… Después de haberme metido por todos los rincones de la Granada medieval y haber asistido a un hecho insólito en la Alhambra, me pareció sentir los pasos de alguien que se acercaba hacia mí. Por primera vez alguien me vió. Yo estaba sentado en un precioso salón, decorado con el lujo árabe más cautivador de toda Granada, en el Alhambra Palace, y pensé que ahora sí me habían descubierto. Una preciosa voz me dijo que si quería tomar algo, abrí los ojos y me sentí feliz por haber disfrutado de una experiencia única sin salir del mejor “Palacio de Granada”.

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HAY 6 COMENTARIOS
  1. Avatar de LOLA Enviado por
    LOLA
    27 septiembre 2012, 11:33 am

    Por un instante me has trasladado a aquella época en la que los musulmanes poblaban esos lugares maravillosos con toda la carga histórica que ello conlleva aunque, como a tí, una voz familiar me ha devuelto a la realidad…y aquí estoy con mi rutina diaria, de la que por un momento me has evadido, gracias!!

    Me ha alegrado tener noticias tuyas y comprobar que sigues disfrutando y haciéndonos disfrutar de esos fantásticos rincones que forman parte de nuestra geografía patria.

    Besos.

    Lola

    • Avatar de Joaquín Enviado por
      Joaquín
      28 septiembre 2012, 1:17 am

      Gracias a ti Lola por leerlo. Si encima te gusta y te sirve yo más encantado aún, por eso escribo estos artículos.

      Besos

  2. Avatar de carmen huerta Enviado por
    Carmen Huerta
    19 septiembre 2012, 7:36 pm

    Hace más de 20 años que estuve en este Hotel Alhambra Palace,me gusto no solo el hotel si no, todos los alrededores incluida L aAlhambra ,El generalife,etc.etc.Muy interesante el haberlo recordado, on este correo. Saludos Carmen Huerta.

    • Avatar de Joaquín Enviado por
      Joaquín
      19 septiembre 2012, 10:44 pm

      Muchas gracias Carmen por compartir tus recuerdos de Granada. Eso es exactamente lo que yo intento cada vez que os sugiero un lugar para visitar.

      • Avatar de carmela Enviado por
        Carmela
        27 septiembre 2012, 9:49 pm

        Hola Joaquín, cuanto tiempo sin saber nada de ti, yo no conozco Granada pero de tu mano el día que vaya me resultará mas familiar. besos

        • Avatar de Joaquín Enviado por
          Joaquín
          28 septiembre 2012, 1:15 am

          Me alegra hablar contigo Carmela. Muchas gracias por tu comentario. Ahora no paro nada, en este momento estoy en Almería haciendo un par de programas de radio. Besos.

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