A veces el cine y el vino se cruzan sin previo aviso. Y esta vez el protagonista no es solo Leonardo DiCaprio, sino también un tinto español. En una de las escenas finales de Una batalla tras otra, la nueva película dirigida por el gran Paul Thomas Anderson (uno de nuestros directores favoritos con peliculones como Magnolia, Boogie Nights o la increíble Pozos de Ambición) y con 13 nominaciones a los Óscar, el actor aparece bebiendo Los Conejos Malditos, un vino elaborado en Toledo por la bodega Más Que Vinos. Sí, un tempranillo de la Meseta de Ocaña compartiendo plano con una de las mayores estrellas de Hollywood. No está nada mal.
Un tempranillo con carácter (y conejos de por medio)
Los Conejos Malditos no es un nombre elegido al azar. Las uvas proceden de parcelas especialmente castigadas por los ataques de conejos. Lo que podría parecer un problema terminó siendo una ventaja: menos producción, más concentración y un vino con personalidad propia.
La etiqueta, ilustrada por el caricaturista estadounidense Dustin Harbin, refuerza ese punto irreverente que define a la marca. Y en la copa se traduce en un tempranillo vibrante, elaborado con fermentación carbónica, de color intenso, con notas de cereza negra, violetas y un toque mineral. Es jugoso, equilibrado y fácil de disfrutar. Cuesta 9,50 euros, un precio que sorprende aún más después de verlo en pantalla grande.

Detrás del proyecto están Margarita Madrigal, Alexandra Schmedes y Gonzalo Rodríguez. Se conocieron trabajando como asesores para bodegas de referencia como Valduero, Remírez de Ganuza o Alvear. En 1999 decidieron lanzar su propio proyecto en Dosbarrios (Toledo), gestionando viñedos familiares en la alta Meseta de Ocaña, a 750 metros de altitud.
Su filosofía combina viticultura ecológica, trabajo manual y variedades autóctonas, airén, cencíbel (tempranillo), garnacha y malvar, con métodos tradicionales como el uso de tinajas de barro y ánforas de cemento. En 2022 obtuvieron la certificación Sustainable Wineries for Climate Protection (SWfCP), que avala su compromiso ambiental.
Hoy sus vinos se venden en más de 20 países y reciben puntuaciones destacadas en guías nacionales e internacionales. Pero probablemente ninguno de esos reconocimientos sea tan mediático como aparecer en una película protagonizada por DiCaprio.
A veces el mejor marketing no se planifica. Simplemente sucede.





