vinos de Huelva

Así son los vinos de Huelva, tradición y carácter en la copa

El Condado de Huelva es cuna de vinos blancos, generosos, brandis y vinagres con Denominación de Origen. Y en pueblos como Bollullos Par del Condado o La Palma, se pueden visitar bodegas centenarias, pasear por los viñedos y catar vinos únicos.

La historia de los vinos de Huelva viene de largo. Los datos que atestiguan el cultivo de la vid por esta comarca onubense denominada ‘Condado de Huelva’ se fechan en el siglo XIV, aunque se recogen algunas referencias que hablan de los intercambios llevados a cabo entre los Tartessos y los griegos, de partidas enviadas a Roma y de la tolerancia de los musulmanes con el cultivo y elaboración del vino.

La época de esplendor de los vinos del Condado de Huelva llegó en el siglo XV. Desde los puertos de Palos y Moguer salían los vinos más solicitados, de “romania” y los vinos de Manzanilla, hacia Inglaterra y Países Bajos. De estos puertos zarparon, sin duda, estos vinos y sus cepas hacia el Nuevo Mundo, pues muchos de los descubridores que acompañaron a Colón en su aventura eran de estos pueblos.

Bota de solera en Bodegas Andrade.

Estas historias y muchas más se narran en las visitas a las bodegas centenarias (y a las más modernas) que abren sus puertas para mostrar la grandeza de los vinos del Condado. Y de sus vinagres, y su famoso Vino Naranja, todos amparados por la DOP Condado de Huelva. Esta ruta nos lleva por los pueblos en los que se concentran viñedos y bodegas para conocer cómo funciona el sistema de soleras y criaderas, cómo es la uva Zalema y catar unos vinos con carácter único.

Bollullos Par del Condado, cultura de los vinos de Huelva

Considerada capital enológica del Condado, Bollullos es un imprescindible para quien quiera comprender la dimensión histórica de esta comarca. Sus calles rectas y encaladas conducen a antiguas casonas con patios interiores y a templos como la Iglesia de Santiago Apóstol, un magnífico ejemplo de la arquitectura barroca del siglo XVIII. Pero las bodegas se convierten en el primer atractivo de los visitantes, aquí se encuentran algunas de las más emblemáticas de la DOP.

Bodegas Andrade, con más de un siglo de trayectoria, es el lugar donde indagar en la tradición vinícola bollullera. Desde 1885, guarda el alma de la vitivinicultura, y su Museo (que ocupa la antigua bodega) todos los secretos, aromas y tradiciones del mundo del vino. La oferta de enoturismo incluye algunas propuestas tan curiosas como el paseo en tren entre viñedos, catas a ciegas, visita con maridaje final de sus vinos con productos locales (jamón, quesos, chacinas y gamba blanca), y la combinación mágica e infalible de vinos y flamenco.

Vino y flamenco en Bodegas Andrade.

Algo similar se pone en práctica en la Bodega Contreras Ruiz, fundada en 1883, en la que el visitante tiene la opción de pasearse por el mismo terruño antes de entrar en su bodega histórica donde conviven depósitos centenarios con espacios contemporáneos donde se elaboran vinos blancos de corte actual, con perfiles más frescos y aromáticos. Aquí conocerás toda la versatilidad de la uva Zalema.

Cata de Barredero en los viñedos de Contreras Ruiz.

Bodegas Oliveros es otra de las bodegas más conocidas de Bollulos, sobre todo, por su vino naranja. Aprovechando su proximidad con algunos de los entornos más bellos del Parque Natural de Doñana y una de las experiencias de enoturismo que más gustan son las rutas en 4×4 por Doñana (la bodega está a 22 Km del Rocío). La visita guiada por la Bodega tiene una duración de una hora y se realiza en español o en inglés. Se incluye la explicación de la historia de la Bodega y la D.O. Condado de Huelva, vistas de las cavas subterráneas y entrada en la Vinagrera de Reserva donde se cata un vinagre viejísimo de 1940.

Bodegas Sauci es otra parada interesante para amantes del vino. Una bodega con alma de mujer, con las hermanas Sauci, Montserrat y Begoña, al frente. Son la tercera generación y su padre, Manuel Sauci, marcó un hito: fue uno de los pioneros en el embotellado del vino en el Condado de

Huelva. En 1965, sacó al mercado el Fino Espinapura que sigue siendo unos de los vinos estrella de la bodega y de los vinos más premiados. Las hermanas Sauci son unas apasionadas de los vinos generosos y elaboran vinos tan singulares como el Amontillado Sauci, un vino elegante, elaborado con uva zalema 100% lo que le hace ser único y reconocible, criado en bota de roble americano siguiendo el sistema tradicional de criaderas y solera andaluz. Ofrecen visitas casi a la carta y se encargan personalmente de recorrer la bodega con los visitantes y dirigir la iniciación a la cata a quienes se animen a adentrase en el mundo de los vinos de Huelva.

Las hermanas Sauci en su bodega de Bollulos.

La Palma del Condado y el mundo del brandy

A pocos kilómetros, La Palma del Condado combina un casco histórico declarado Bien de Interés Cultural con un patrimonio religioso notable: la Iglesia de San Juan Bautista, el Convento de las Carmelitas o la Casa-Museo del pintor Antonio Cabral son solo algunas de sus paradas obligadas. Su Alameda, además, actúa como punto neurálgico para actividades culturales y gastronómicas.

Paco Redondo nos guía por la Bodega Rubio 1893 y las botas de Luis Felipe.

En La Palma también se encuentra uno de los iconos del brandy andaluz: Rubio 1893, custodios de la prestigiosa marca Luis Felipe, un homenaje al rey francés y a su hijo el Duque de Montpensier que se quedó con la producción de brandy para su uso personal. El propietario actual de la bodega encontró a mediados del siglo pasado estas botas ‘olvidadas’ en un rincón que atesoraban una auténtica joya y continuó elaborando estos brandis únicos. La visita guiada recorre pasillos silenciosos, perfumados a madera vieja y alcohol noble, que narran la historia de uno de los brandis más exclusivos de España. Son distintos a todos los demás, abocado y final dulce. La botella de 100 años (con una escasísima producción) alcanza un precio de 3.000 euros.

Los vinos de Bodegas Magasé, en La Palma del Condado.

La última parada en La Palma será para conocer Bodegas Magasé, un proyecto familiar de la compañía Mañes Izquierdo, S.L. de la que forman parte todos los miembros de la familia, desde los mayores a los más pequeños, respetando el terreno con prácticas ecológicas. Cuidan con mimo el cultivo de una viña de Zalema de casi cien años a partir de la cual producen la mayoría de sus vinos que elaboran en una antigua bodega de principios de siglo XX en la que cosecheros realizaban su propio vino que luego servían por las tabernas de la provincia de Huelva. En la visita guiada por sus instalaciones, explican todo el proceso completo de elaboración y termina con catas maridadas.

¿Conoces los vinos naranjas de Huelva?

Seguro que has oído hablar o has probado el vino naranja de Huelva. Está amparado por DOP Vinos del Condado de Huelva y es una auténtica joya. Su elaboración parte de un vino base blanco (normalmente con uvas autóctonas como la Zalema, a veces combinadas con Moscatel de Alejandría o Listán) al que se añade alcohol vínico previamente macerado con cortezas de naranja amarga. Luego, el vino se envejece mediante el sistema tradicional de soleras y criaderas en botas de roble, durante al menos dos años.

Vino naranja PAR de Bodegas Iglesias.

El resultado es un vino aromático, con un color caoba- ámbar muy característico, notas cítricas y florales (azahar, jazmín), matices tostados por la madera, y una boca suave, sedosa y dulce, pero con suficiente acidez para evitar que empalague.

Son muchas las bodegas que elaboran este tipo de vino con sus propias fórmulas. Bodegas Iglesias elabora su famoso vino naranja PAR, con 90% de uva Zalema y un 10% de Pedro Ximénez. Para su vino Misterio Orange, las bodegas Privilegio del Condado utilizan uvas Zalema y Moscatel de Alejandría, vendimiadas tarde. La cáscara de naranja seca macera en el alcohol, y luego envejece 24 meses en botas de roble. El vino Santa Águeda Vino de Naranja de bodegas Marqués de Villalúa se produce con uvas Zalema y Listán del Condado. El alcohol con piel de naranja se macera seis meses, y luego el vino madura al menos dos años en roble americano. En Moguer se pueden visitar las Bodegas del Diezmo Nuevo (Herederos de Cosme Sáenz Jiménez), históricas en la zona, y conocer sus ‘vino de naranja’. Vino algo dulce con sabor a naranjas del país. Delicado, muy artesanal, según su fórmula de 1870.

Los vinos de Huelva tienen mucho que ofrecer. Y si estás por la zona esta otoño, te recomendamos una increíble ruta de setas por Huelva.

alicia hernández

¿Quién es Alicia Hernández?

Alicia Hernández es periodista especializada en gastronomía y redactora jefa de Con Mucha Gula... Ver más sobre el autor