Yemen, “La ruta del incienso de los Reyes Magos”

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30/12/2009



Al noreste de Yemen, Melchor, Gaspar y Baltasar cargaron su camellos de incienso, oro y mirraAl noreste de Yemen, Melchor, Gaspar y Baltasar cargaron su camellos de incienso, oro y mirra

Aunque todo el mundo conoce a los Reyes Magos, pocos saben que que su trayecto para visitar al recien nacido Jesús partió de Hadramut en Yemen. Al noreste de ese país de la península arábiga, Melchor, Gaspar y Baltasar cargaron su camellos de incienso, oro y mirra e inciaron su viaje hacia Nazaret.

Precisamente el incienso ha dado lugar a una ruta extraordinaria. En Hadramut, además de encontrarse el punto de partida de los Magos de Oriente también sorprenden sus oasis cuajados de palmeras y naranjos en contraposición de un pasaje desértico y edificaciones de adobe. Para llegar a Hadramut desde Sanaa (capital de la República de Yemen) la opción más espectacular es la de seguir precisamente la Ruta del Incienso, atravesando el desierto, visitando la capital del mítico Reino de Saba y disfrutando de un recorrido salpicado por hallazgos arqueológicos de gran belleza.

Hadramut tiene como seña de identidad sus rascacielos hechos de adobe, que dejan boquiabierto al viajeroHadramut tiene como seña de identidad sus rascacielos hechos de adobe, que dejan boquiabierto al viajero

Después de un interesantísimo viaje se llega las ruinas de Shabwa, antigua capital de Hadramut, con su origen situado unos mil años antes de cristo y habitada hasta el siglo XVI. La que fue una ciudad de gran esplendor, cuenta aún a su alrededor con alguna de las minas de sal que también la hicieron famosa en su época. Continuando el viaje se llega a Habban y Azzan, ciudades en las que se supone se encontraron las reliquias de los Reyes Magos y que ahora descansan en la catedral de Colonia (Alemania). Ambas ciudades, así como el resto de las de la región de Hadramut, tienen como seña de identidad sus “rascacielos” hechos de adobe, que dejan boquiabierto al viajero al contemplar semejante obra de ingeniería.

También se puede visitar Shibam, conocida por haber sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco hace más de 20 años, y donde además de las altas e impresionantes edificaciones se puede contemplar la muralla que rodea la ciudad, todo ello dentro de un valle que, además de Shibam, da cabida a otras ciudades no menos llamativas y merecedoras de una visita. Todo ello conforma un viaje no sólo a una zona del planeta misteriosa e interesante, si no también a parte de historia de la cristiandad.

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